El estrés emprendedor y cómo combatirlo

Si eres emprendedor tu jornada laboral de media seguramente es más estresante de lo que te gustaría. Esto es la forma de combatir la ansiedad.

Hoy me he levantado 1 hora y media antes de lo habitual. Estaba agobiado por diferentes tareas pendientes y he querido sacar cosas antes de ir a la oficina. Son las 9:45 horas de la mañana y sigo con la misma ansiedad con la que me acosté. He estado de mal humor durante el desayuno y no he disfrutado de los primeros momentos del día en familia como debería haberlo hecho.

estrés emprendedorDerechos de foto de Fotolia

“Si emprendes porque es lo que quieres hacer no deberías estar así” es lo he estado pensando de camino en coche a la oficina. El estrés puede estimularte pero también te puede comer desde dentro. Es cuestión de evitar de entrar en este estado de ánimo o salir del mismo cuando antes. Aquí cosas que hago y otras que debería:

Meditar

Una cosa que no hago y creo que debería. Trabajar la respiración te tranquiliza por lo que meditar debe ser una buena forma para sacarle el máximo partido a este efecto. Muchas veces hay que invertir tiempo para ganar tiempo y esto es probablemente un buen ejemplo. Cuando eres demasiado hiperactivo es justo lo último que quieres hacer. A ver si me lo aplico.

Rutinas

Saber lo que vas a hacer con precisión para algunos podría ser aburrido. Para mi suele ser una forma de ir menos estresado porque no tengo que planificar sobre la marcha. Cuando tienes rutinas (como la de escribir en este blog) te planificas mejor y eres capaz de abarcar con más cosas que la mayoría de las personas.

Orden

El orden tiene un doble impacto. El primero es el visual. En un ámbito de trabajo ordenado surge menos estrés que en uno caótico. Lo de fuera tiene que resemblar al estado que buscas dentro. El otro efecto es el del ahorro de tiempo. En un lugar de trabajo recogido las cosas se hacen de forma más rápida.

Deporte

Para mí el deporte es al mismo tiempo una rutina diaria (práctico deporte 6 de 7 días por semana). Antes incluso practicaba deporte todos los días pero me daba cuenta que al final me generaba más estrés que alivio. Al final es cuestión de encontrar el equilibrio. Demasiado deporte tal como fue mi caso tampoco es lo óptimo.

Tras escribir estas líneas ya me siento más relajado. Me he esforzado de redactar el post sin interrupciones. He avisado a las personas de la oficina que no iba a estar disponible durante los próximos 40 minutos. No me he distraído por mails ni por Whatsapp.

Ahora por fin ya podemos empezar la jornada laboral con fuerza. Si tú también sufres del estrés emprendedor no lo trates como algo que viene con el oficio. Combátelo cuando antes o te irá quemando por dentro poco a poco. Aunque seas joven y te sientas con mucha fuerza confía en mí. Ya llevo más de una década con esto… ;)

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