Ayer, uno de esos días…

Ayer fue uno de esos días donde tras recibir malas noticias el día da un giro pero no lo hace sin más. Fue gracias al impulso recibido.

Saco mucha energía de noticias negativas. Tienen que contener un nivel de negatividad aceptable, no ser del todo destructivas. Es donde tienes la sensación que las cosas no van del todo cómo te lo imaginas pero sigues teniendo la sensación que todo es posible todavía.

Hace poco un cliente no me renovó el contrato tras inicialmente decirme que seguiamos adelante. Esta incidencia fue un buen ejemplo. No me hundió sino todo lo contrario. Generó un nivel de rabia que estoy convirtiendo en algo positivo.

Ayer tuve un evento no parecido pero que posiblemente generará un resultado parecido. El segundo proyecto de consultoría que ya estoy llevando a cabo más de un año parece estar en la fase final. Es un cliente grande y yo trabajo dentro de una spin-off, una start-up de la empresa grande. Tras la última reunión me enteré de cosas que no pintan bien y no me sorprendería que dentro de un par de días me dan aviso que finalmente la cosa no seguirá adelante.

Ayer fue uno de esos días donde si lo piensas en detalle te das cuenta que no todo va del todo cómo te lo esperas. A esto se suma que uno de los bancos nos dió una respuesta negativa de que finalmente no nos iban a dar financiación.

Ayer también fué uno de esos días donde no iba a aceptar que el día acabase de esa forma.

Llamé al contacto del banco para entender las razones detrás de la respuesta. Hice una propuesta para que el banco pudiese revalorar su sentencia. Mi idea gustó asi que seguimos y dentro de un par de días recibiremos una respuesta definitiva pero veo que la cosa podría ser ahora más favorable para nosotros.

Actualicé mi perfil en una de las plataformas que utilizo para captar nuevos proyectos de consultoría. En el proceso revisé los proyectos recientes que se habían publicado. Encontré uno con el título siguiente “Interim E-Commerce Manager hipanohablante”. También la descripción encajaba. Ese proyecto está hecho para mi. Esta mañana incluso he dado con el contacto directo para llamar directamente a la agencia y asegurarme que mi perfil se presenté al cliente.

Revisando mi perfil también me acordé con un antiguo cliente que hace meses quiere retomar un proyecto conmigo pero que por razones desconocidas no respondía a mis correos. Busco su correo, doy con su número de teléfono y cierro una reunión con él para la semana que viene. Se alegró incluso que le llamase.

Luego me acuerdo de un proyecto donde el cliente trabajaba como director general en un equipo de la Bundesliga. Ahora vive en Italia y se ha cambiado a una empresa más interesante todavía. Su antiguo correo ya no existe. Contacto con él por LinkedIn. Me responde y el viernes hablo con él para hacerle una propuesta.

Una vez más retomo un tema que inicié. En ese mismo proyecto donde ayudé relanzar una web para el equipo de fútbol de la Bundesliga contacto con una persona que no me había respondido hasta entonces. Resulta que no había visto mi mensaje. Recibo confirmación que puedo dar un paso hacia proponer la creación de un producto bajo licencia con su marca.

Creo que esta en nosotros si un día acaba de una forma o de la otra. Ayer fue uno de esos días donde no acepté cómo iba a acabar.

A ver hacia donde nos llevan estos eventos recientes.

Stay tuned.

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