Sobrevivir como emprendedor – resumiendo mis 10 primeros años

Cómo pasa el tiempo. Estoy a punto de cumplir 10 años como emprendedor. Esto es mi breve resumen de esta última década.

Dentro de poco se van a cumplir 10 años desde que empecé a emprender. Mi primera empresa la monté en Suiza con 27 años cuando estaba ya en el último año de finalización de mi tesis doctoral. Lo que más me ilusiona de aquella experiencia es que aunque yo ya no esté, esta empresa le permite a mi (ex-)socio dedicar gran parte de su tiempo a lo que más le gusta: aprender nuevos idiomas. Creo que ya va por 7 u 8. Esto me recuerda que tengo que darle un toque para ver por dónde anda.

10 años emprendiendoDerechos de foto de Fotolia

Alcanzando el 10% de lo que quiero conseguir

Ahora mismo he creado 4 empresas, estoy en proceso de adquirir una quinta y en breve montaré otra más. A esto se suman un número infinito de proyectos de los cuales probablemente seguirán existiendo como mucho el 10%.

Lo que más orgullo me da es que en este tiempo no he sido el único que ha vivido de esta actividad. En la última década cientos de personas han sido contratadas o subcontratadas pudiendo pagar su hipoteca o parte de ella gracias a los ingresos generados de los negocios montados desde cero.

Hubo de todo en este tiempo. Amenazas, demandas, infamidades, burnout (o casi) pero también ilusión, euforia y reconocimiento. Si te lees todo el blog podrás leer entre líneas todos los grandes y pequeños eventos que me han formado como emprendedor en los últimos 6 años (es el tiempo que llevo escribiendo por aquí).

Mirando atrás sin duda lo que me más me ha ayudado son las bofetadas en la cara. Las palmaditas en la espalda te dan la dulce sensación que ya has llegado y no tienes que esforzarte tanto. Cada día tiene que ser un reto. Si tienes la sensación que las cosas están yendo demasiado bien, corres el peligro de quedarte en el olvido mañana en vez de dejar huella o hacer historia en el futuro.

Ha sido un esfuerzo que muchas veces me ha llevado a mis limites y más allá. Seguramente no hubiera realizado ni la mitad del camino si no hubiera tenido desde el principio el apoyo de mi pareja. Ella ha sido la que nunca ha dudado confiando plenamente en nuestro futuro siempre cuando me preguntaba de por qué no había elegido ese trabajo cómodo en Suiza de 100.000 euros al año al acabar el doctorado.

Mis mejores consejos basado en mi experiencia de los últimos 10 años

Ahora mismo tengo la sensación de haber dejado la fase de principiante atrás. Me siento más seguro y cómodo en lo que hago pero sigo todavía con la inquietud de ver que me queda mucho recorrido por delante. Sé demasiado poco para conformarme con el estatus quo. Me quedan muchísimas cosas por probar y experimentar. Me caeré muchas veces más pero ya he aprendido que levantarse forma parte del viaje.

Estoy ahora mismo por debajo del 10% de lo que quiero conseguir. Esta certidumbre me da la energía necesaria para seguir adelante.

Si tuviera que elegir algunos puntos que me han ayudado a completar esta etapa elegiría los siguientes:

  1. Construye piedra por piedra. Ten el objetivo final en mente pero este no debe ser tu obsesión. Piensa en el próximo paso que tienes que dar. Nunca hubiera pensado que en este blog p.ej. iba a publicar más de 1.000 posts pero tras publicar durante 6 años todos los días ya estoy acercándome a los 2.000. No es tanto la planificación de los próximos 5 años que importa sino más bien tu trabajo en el día a día.
  2. No arriesgues demasiado. Esto va unido con el paso previo. Hay que emprender con cabeza. No tiene sentido lanzarse al vacio porque tienes una buena idea. Al principio hay que desarrollar un negocio en paralelo a lo que ya te da a comer. Esto puede ser un trabajo por cuenta ajena u otro proyecto que ya está generando ingresos. Necesitas un fondo de maniobra para poder volver a despegar si tu primer iniciativa no arranca como lo tenías en mente.
  3. Busca el equilibrio. Querer tener éxito demasiado tampoco te ayuda conseguirlo. El equilibrio se consigue dándolo todo dentro del horario marcado para luego vaciar la cabeza practicando deporte y pasando tiempo con los tuyos. Uno de mis pilares ha sido sin duda practicar algo de deporte prácticamente a diario en los últimos 10 años. El fin de semana siempre salgo a correr entre 12-20 km cada sábado y domingo. Estoy en preparación continúa para correr mi próxima maratón aunque no esté apuntada a ninguna.
  4. Reinvierte beneficios en infraestructura. Y en este punto hablo más de personas que de inmuebles o de un mejor portátil. Si quieres crecer tienes que liberarte de las partes más operativas pero que menos rendimiento le dan a tu tiempo a medio y largo plazo. Sacrifica dinero a corto plazo para crecer y tener más en un futuro. En ocasiones es complicado saber cuando tienes que dar el salto porque por desgracia los ingresos no se pueden planificar pero los costes sí.
  5. Ahorra cada céntimo que puedas. Esto puede sonar extraño teniendo en cuenta el punto anterior. Ahora tengo claro que muchas de las inversiones que he realizado en mis inicios han sido innecesarias. Puedes ahorrarte mucha pasta si cambias el chip a la hora de considerar el pago de lo que necesitas como algo inevitable. Todo lo que no te gastes, no lo tienes que ingresar.
  6. Rodéate de los más adecuados. Y si puede ser incluso los mejores. La calidad tiene su precio por lo que no siempre dispones de los recursos para poder permitírtelos. Tengo la suerte que estoy rodeado de gente de los que aprendo a diario. Son mejores que yo en muchos campos. Me complementan y además me liberan de tareas para que pueda centrarme en hacer crecer los negocios en los que participo. Uno solo no puede avanzar. Únicamente si tienes la capacidad de rodearte de los mejores, podrás subir al próximo escalón.

Es muy probable que no te haya contado nada radicalmente nuevo. Es diferente escucharlo que vivirlo en primera persona porque es entonces cuando todo tiene más sentido.

He pasado de supervivencia a vivir como emprendedor. No quiero estar nunca demasiado cómodo por lo que siempre busco nuevos retos cuando surge la oportunidad. Cuando empiezo el día no sé cómo acabará. Esa incertidumbre es la que me aporta el empuje necesario. Nunca he trabajado tanto en mi vida y al mismo tiempo nunca he disfrutado de esta forma.

He aprendido que no tienes que buscar felicidad en lograr los objetivos sino en recorrer el camino. A partir de ahí, las cosas empiezan a rodar casi con inercia propia. A ver lo que nos traen los próximos 10 años. Ya te iré contando… ;)

  1. Llegar a esa velocidad de crucero en la que parece que todo funciona casi solo es algo que tiene más trabajo que lo que parece.
    .
    Al final, acabas siendo la referencia, influencia, o como cada cual quiera llamarlo, de tu nicho o sector. Cuando eso ocurre, los proyectos te buscan a ti en vez de buscarlos tú a ellos.

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  2. Hola gracias por tus consejos carlos todo lo que publica es 100% buenisimo, saludos

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