Un día bien aprovechado (al menos para mi)
Todos los días deberían ser días bien aprovechados. El reto es conseguirlo de forma continua. No es fácil pero merece la pena.
Tengo una teoría y me puedo equivocar. Lo que se me aplica a mi no tiene que ser cierto para el resto del mundo. Esto al menos ya lo he aprendido que sobre todo es más complicado cuando eres todavía más joven y piensas que tu criterio se lo debería aplicar el resto del mundo.

Eso no es mi teoría sino esta: cuando más duro el día, más feliz la noche. Son sobre todos aquellos días a los que les tengo miedo donde si todo ha salido bien siento más felicidad. Y creo que todas las personas de forma consciente e inconsciente tenemos esa necesidad de hacer cosas difíciles.
Es por ello que para mi un día bien aprovechado empieza a las cinco de la mañana. Salgo a correr. Hoy han tocado series y cuando toca esa sesión le tengo miedo porque sé que voy a sufrir. Después ha tocado Freeletics pero excluyendo piernas porque más carga no sería la forma más inteligente de dejar atrás una reciente lesión. He aprendido mi lección.
A las 8.15 horas tengo la primera llamada del día. Justo antes todavía me da tiempo de prepararme el segundo café de la mañana junto un bocata. Al acabar recojo mis cosas, meto mi portátil en la mochila, saco la bici y me muevo a la ofi que tengo a 2 minutos de casa. A las 9 horas tengo la primera reunión con un cliente y así sigue el día saltando de una llamada a la próxima.
A mediodía que pueden ser las 12 o las 14 horas (hoy será más tarde) me vuelvo rápidamente a casa para comer algo. En menos de media hora ya estoy de camino de vuelta a la ofi.
La jornada de trabajo hoy será breve. A las 16.30h ya tengo que salir de casa otra vez para salir al campo de fútbol. Hoy toca entrenamiento con el equipo donde juega mi hijo.
Antes de las 19 horas ya habré vuelto. Ahora toca cena en familia. Poco después descanso y algún episodio de Netflix con mi mujer antes de irme a la cama a las 21.30 horas.
Estaré reventado. Probablemente he tenido mis momentos de sueño delante de la tele. Estaré feliz.
Ayer también fue un buen día. Sin fútbol y sin Netflix pero jugando un juego de mesa con los chicos para luego ver como los tres (incluyendo la grande) se pusieron a hacer ejercicios de fitness viendo un video de Youtube en la pantalla grande de la tele. Fue divertido.
Así día tras día y semana tras semana. El tiempo pasa demasiado rápido y todavía no tengo un buen plan para desacelerarlo. Lo que si quiero tener es la sensación que mi vida es plena. Más no puedo hacer y eso es bueno (para mi).
Stay tuned.

