Tres pequeñas derrotas seguidas y cómo las estoy superando

No es fácil lo que queremos lograr. Tanto a nivel personal y profesional está siendo un reto aunque lo llevo más o menos bien.

Nadie quiere escuchar lo bien que te van las cosas por lo que voy a tocar la otra parte. Cuando las cosas no te van tan bien. Esta semana he tenido tres pequeñas derrotas seguidas. No me han destrozado pero me han cambiado el ánimo.

Lesión me obliga a parar mi entrenamiento para mi próxima maratón

Nunca he estado tan en forma como ahora. Literalmente. Ni con 25 en mis inicios de correr maratones. Cada semana mi reloj me mejoraba la previsión para la próxima carrera en Praga. El domingo tras una salida larga e intensa que salió exactamente como yo quería al llegar notaba algo en mi cadera. Me sonaba la sensación pero todavía no le di mucha importancia. El lunes salí y después de 3 kilómetros me di cuenta que algo no estaba bien. Acorté la sesión al máximo. Era la vieja lesión que me obligó el año pasado durante cinco semanas sin poder seguir con mi entrenamiento. Es mi tercer día seguido sin correr. Me afecta el bienestar y el humor. Tachar mis entrenamientos de mi lista me da la sensación de empezar el día con los deberes hecho. Ahora inicio la jornada con la sensación que me queda algo por hacer. Que me estoy quedando atrás. Que estoy perdiendo la forma de mi vida.

El peor equipo de la nueva liga nos da una paliza en el primer partido de temporada

El sábado pasado inició la nueva temporada. El otro padre y yo invertimos gran parte de nuestro tiempo personal para enseñarle a los chicos a jugar al fútbol. Han hecho grandes avances en los últimos meses. Conocíamos los resultados del otro equipo. Dado que han jugado contra equipos que nosotros también cruzado nos sentíamos superiores y con mucha confianza de aplastarlos. La primera parte íbamos perdiendo 5:1. Al final perdimos con 6:4. Esa sensación de seguir un partido y ver tu equipo perder no es buena. No puedes hacer nada en ese momento. Te sientes sin control de la situación. No sabes lo que hacer ni cómo arreglarlo.

El patrocinador potencial más relevante me dice que no estará en el evento

Ayer a última hora recibí el mensaje por correo. Todavía no sé cómo reaccionar. Es cierto que no hay que aceptar el primer “no”. Cuando es tan rotundo la verdad que es complicado ir en contra. Mi patrocinador potencialmente más grande me dice que al final no va a participar en nuestro evento. El golpe ha sido bajo pero tengo que buscar una forma de sacar algo aunque no sea lo que inicialmente me había imaginado. Tendré que dejar reposar la noticia unas cuantas horas más.

No puedo negar la realidad pero me cuesta aceptar lo que está sucediendo. No te voy a mentir. Al final hay que tener claro que nada en la vida funciona de forma lineal.

Cuando entrenas con intensidad y al limite siempre te puedes lesionar. Cuando juegas y te mides con otros puedes salir perdiendo. Cuando preguntas no siempre vas a recibir un “si” sino un “no” es siempre una posibilidad.

Al final no es ignorar los hechos sino seguir adelante y percibir los hechos como pequeñas cuestas en el camino. Hay que subirlas para luego bajar otra vez e ir más rápido. Si no hubiera entrenado tanto no hubiera estado tan en forma. Hemos ascendido de liga. Es decir competimos con aquellos que también han dejado atrás a otros equipos. He tenido la oportunidad de presentar mi propuesta a esta empresa relevante del sector. Sabe que existimos y siempre habrá nuevas oportunidades.

Todo esto forma parte del viaje. No todas las estaciones y paradas son bonitas.

Stay tuned.

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