Tres dichos que se han convertido en sagrados para mi

Antes de haber libros las sabidurías de la vida se pasaban a través de dichos. Estos tres se han convertido en una religión para mi.

Siempre he considerado que la palabra escrita y hablada es una de las cosas más poderosas que tenemos. Será por ello que hablo lo justo. No soy de aquellos que habla por hablar. Prefiero escribir de hecho porque me permite borrar la frase y volverla a escribir para que tenga sentido.

pajaro lombriz

Muchas personas subestiman el poder que tiene lo que dice porque debería influir directamente en las acciones. Eso es la teoría. Ya sabemos que la práctica para muchos es diferente.

Lo prometido es deuda

Esta mañana me llevé una grata sorpresa cuando ví un mail en mi bandeja de entrada. Fue sobre un tema que se me pasó por la cabeza estos días y que tenía que ver con una promesa que me habían hecho. Pensaba que no se iba a cumplir pero me alegro ver que me equivoqué. Desde siempre para mi lo prometido es deuda. Es el camino más difícil y muchas veces he pensado en escapar del mismo. Mirando atrás estoy contento de no haberlo hecho. Mi palabra vale algo y quiero que las personas sepan que se pueden fiar de mi. Si digo algo es asi y no busco vías de escape ni excusas cuando algo se complica.

Al que madruga dios lo ayuda

Admito que llevo cansancio acumulado en mi cuerpo. Ayer antes de la cena tuve un bajón importante donde mi cuerpo me envió una pequeña advertencia. Cuando duermes lo justo 30 minutos menos se nota. Esta semana me había dormido dos días seguidos más tarde de lo normal. Par compensar ayer me acosté a las 9.15 horas. Aunque no me quedé dormido enseguida me he levatado esta mañana como nuevo. El hecho de empezar el día 1 hora antes (o más) que los demás es una ventaja competitiva. También depende de lo que haces con ese tiempo. Yo lo utilizo para reflexionar, escribir estas lineas y practicar deporte. Es la mejor forma que conozco para empezar el día. Lo hago desde hace 2 años y aunque el efecto no se haya notado durante el primer año se ha hecho notar de forma brutal estos últimos meses. No sería capaz de hacer tantas cosas a la vez sin este tiempo extra (y muchas otras cosas que ahora no entran en un solo post).

Lo que se empieza se acaba

Esta frase hay que interpretarla bien. Al principio me interpretación era erronéa. De los 6 hasta los 18 años he jugado fútbol al nivel competitivo más alto. Este tiempo me ha enseñado que una derrota no es aceptable. Si te caes, te levantas y con más fuerza que antes. Hizo que estuve dentro de mi primer proyecto (Coguan) demasiado tiempo (5 años). No era capaz de abandonar aunque hubiera sido la mejor opción. Lo que empieza se puede abandonar pero dejando los cables sueltos atados dando la cara en cada momento. He aprendido a perder con la cabeza bien alta. No afrontar los problemas y las consecuencias se convierte con el paso del tiempo en un problema mucho más grande.

Posiblemente con más tiempo la lista de frases hubiera sido más larga. Tampoco es cuestión de convertir esto en un post extenso. Digamos que estas tres son mi top 3 y me han ayudado llevarme al punto en mi vida en el que estoy ahora mismo. Podría relajarme un poco pero soy incapaz de hacerlo. De hecho me he puesto en una posición incomoda nada más empezar el año. Afronto nuevos proyectos y clientes sin saber si seré capaz de llevar acabo todo a la vez. Me hará más fuerte o al menos eso me gusta pensar…

Stay tuned.

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