Errores graves cuando pasas una entrevista con una empresa
Mi reciente experiencia con un candidato para el puesto que buscamos me ha inspirado para esta entrada. Igual puedes sacar algo para tu próxima entrevista.
Hace un par de días publiqué un post sobre nuestra búsqueda de una persona nueva para el equipo. De hecho no hemos realmente buscado porque hasta ahora nos hemos limitado a una sola entrevista con una sola persona porque era práctico para llamarlo de alguna forma. Era una candidatura espontanea que encajaba a nivel de timing con nuestra decisión de ampliar el equipo.

He salido de esa primera experiencia con mal sabor de boca. Sinceramente me ha molestado cómo ha funcionado la comunicación con ese candidato. Te cuento.
De hecho la culpa también en parte es nuestra. Se trataba de un perfil con mucha experiencia y muy completo mucho más allá de lo que realmente buscamos. La pregunta más importante sobre nuestra marca y “tienes alguna pregunta” resultó sin respuesta porque no hubo interés suficiente en investigar previamente lo que hacíamos.
Mostrar interés por la empresa en la que te gustaría empezar a trabajar es el ABC de entrevistas. Pero parece que esto todavía no ha llegado a todo el mundo.
Lo dicho. A pesar de este grave error lanzamos una oferta porque compensaban otras cosas como p.ej. la amplia experiencia en el mundo de Amazon.
A esta oferta hubo una contra-oferta que estaba casi un 60% por encima de la propuesta original. Esto en si no me ha dado mal sabor de boca sino simplemente demuestra que el candidato sabe valorarse y el factor económico también es relevante.
Dado que se hubiera convertido en la persona mejor pagada de la empresa mi respuesta fue que “estamos en contacto” porque tenemos que valorar otros perfiles. No veo justo que personas que lleven años con nosotros y que hayan hecho sus apuestas en el momento que la incertidumbre de la empresa era todavía muy elevada no estén económicamente tan valoradas como alguien nuevo. El dinero no es todo pero es un factor de “higiene” para llamarlo de alguna forma.
Poco después de mi respuesta llegó una contra-oferta. Seguía estando por encima de mi propuesta inicial pero se adaptaba mejor a nuestra situación. Daba ya prácticamente por hecho que habíamos encontrado a alguien. Tras pedir una llamada telefónica para la oferta me di rápidamente cuenta que el candidato estaba sumando propuestas para tomar la mejor decisión posible. Por una parte me parece lógico, por otra parte tu ego hace que te moleste. Pero lo dicho, es lógico que alguien que tenga más ofertas en la mesa, tenga que tomarse el tiempo de meditación. Estuvimos hablando el sábado casi una hora por teléfono. Mi objetivo en esta llamada era transmitir la visión de la empresa y hacer llegar que es un momento único para formar parte de nuestro equipo. Esto evidentemente no lo he conseguido.
Quedamos en que la respuesta final iba a ser rápida. El mismo finde iba a tomar la decisión. Por lo que esperaba el domingo tener nuevamente un correo. Ese correo no llegó.
El lunes por la mañana ya quería enviar el correo para retirar la oferta. Mi mujer me paró los pies y dijo que es normal que responda a lo largo de la mañana si comunicó que iba a tomar la decisión el fin de semana. A mediodía ya no tuve más paciencia. Envié este correo.
Hola xxx,
gracias nuevamente por el interés mostrado en nuestra empresa.
Entiendo que has optado por otras propuestas.
Te deseo lo mejor en tus futuros proyectos.
Saludos
Carlos
Respuesta a mi correo. Nula.
Y eso, te seré sincero, me ha molestado.
En la vida uno siempre se ve dos veces. La falta de comunicación ha hecho que nuestra puerta se haya cerrado para siempre. Una pena. Con lo fácil que hubiera sido este tipo de respuesta para quedar bien.
Hola Carlos,
Gracias por el interés mostrado en mi candidatura.
Sí, al final he optado por una propuesta que ahora mismo encaja mejor con mi situación personal.
Os deseo lo mejor.
Un saludo
xxx
Ok, es mi ego. Pero con lo fácil que es quedar bien, mucha gente opta por quedar mal.
No lo entiendo.
Stay tuned.

