Cómo voy a incluir 100km de entrenamiento en mi agenda para preparar mi maratón en octubre
No soy la persona más ocupada del mundo pero tampoco me aburro. Mis días ahora son intensos y productivos. Es cómo más me gusta.
Tras darle muchas vueltas finalmente tomé la decisión de ponerme en marcha. Voy a correr mi maratón número 13 en octubre en Colonia. Será la primera vez que repito ciudad.

Una de las razones principales por las que han pasado ya 10 años desde mi última carrera es esta: me daba pereza pasar por la preparación necesaria para correr una maratón con la meta que tengo. Invertir 10 horas o 100 kilómetros semanales (e incluso en alguna semana más que eso) no me apetecía. Además tengo ahora mi jornada organizada a la perfección y no cabe nada más. No tengo huecos de “leer libro dos horas” donde simplemente cambio una cosa por otra. Si es cierto que tengo Netflix ya para acabar el día pero no me gusta tampoco la idea salir a entrenar cómo última acción del día.
Fase número 1 de mi plan de entrenamiento
Hasta julio me puedo permitir el lujo de no seguir un plan de entrenamiento estricto. Mi meta es sencilla. Aumentar la distancia máxima que soy capaz de correr sin lesionarme en el proceso. Esa distancia que tengo en mente son 35 km. Estoy o mejor dicho estaba acostumbrado ya a correr 21km el fin de semana. Hasta hace poco y antes de empezar el entrenamiento simplemente corría sábado y domingo. Los sábados hacía mi media maratón. Esta distancia ya me exigía bastante.
Ahora he ido aumentando poco a poco. Empezando con 21, pasé a 23, 25, 27 y el fin de semana pasado a 31 km. El salto fue demasiado alto porque debería haber sido 29 pero luego me dijé que por 1 km más ya estaba en una distancia psicológicamente desafiante. Luego durante la ruta hice un cálculo en mi cabeza mal (correr y sumar cuesta) por lo que al final surgieron los 31 km.
Lo bueno es que con excepción de la última semana donde ya corrí en total 85 km estoy subiendo el ritmo poco a poco. En total estoy haciendo unas cuatro sesiones con suficientes pausas para recuperar y adaptar el cuerpo a estas nuevas exigencias.
Fase número 2 de mi plan de entrenamiento
En julio ya la cosa se pondrá más seria. Aquí voy a seguir un plan de entrenamiento más estricto con posiblemente seis sesiones de entrenamiento cada semana. Al final en una maratón lo que cuenta son los kilómetros que has podido realizar previamente. No hay otra o al menos eso es mi conclusión tras haber testeado planes de entrenamiento con una filosofía diferente previamente.
¿Esto qué significa?
Tendré que hacer un cambio en mi rutina matutina. Pasaré de levantarme a las 5.30 horas a las 6.30 horas para poder salir a correr a las 6.30 horas. Cuando haya vuelto de correr pasaré hacer los ejercicios de Freeletics de siempre. Esto ya veré como me afecta. También como consecuencia pasaré a acostarme antes. A las 9 horas a la camita…
El plan es haber hecho el “trabajo” necesario por la mañana para ya tener el resto del día despejado y no tener que pensar que todavía me queda por delante un entrenamiento. Para mi cabeza es la mejor forma de funcionar. Si lo es también para mi cuerpo ya veremos.
Será divertido.
Stay tuned.

