Cómo ofrecer un buen servicio de consultoria a clientes siendo una persona introvertida

Ayer tuve una conversación profunda con mi hermano. Entre otras cosas estuvimos hablando sobre mi plan de abandonar la consultoría para clientes y ya no tener proyectos externos.

La vida podría ser tan sencilla. No preocuparme por nada (vale, por menos) y tener unos ingresos decentes centrando mis esfuerzos en la consultoría. Lo malo es que no es lo que quiero. Tener clientes externos lo considero como un dolor o en el mejor de los casos un esfuerzo. Es una sensación que no me gusta. Se me resiste todo pero aún asi lo hago cada semana.

La hipótesis de mi hermano

Mi hermano me lanzó una hipótesis. El problema que tengo no es ser introvertido (mi argumento principal), sino más bien una falsa creencia que llevo dentro. Debo tener algún tipo de experiencia en el pasado que me ha hecho percibir la consultoría como algo que hago pero que no está en mis preferencias.

También dijo que según él no puedo ser una persona introvertida teniendo en cuenta la cantidad de conferencias delante de miles de personas en suma que he impartido en el pasado.

Veamos…

Mi punto de vista

No hay duda de que soy una persona introvertida. No me cuesta conversar con personas desconocidas sobre negocios pero si la temática se va de mi “punto fuerte” para llamarlo de alguna forma no tengo ningún problema de no hablar con nadie. Cuando tengo un día intenso hablando con personas durante todo el día estoy más agotado de lo normal. Una persona extrovertida en cambio se sienta lleno de energía porque es justo lo que necesita.

Nunca he tomado mi forma de ser introvertido como excusa. Me expongo a situaciones incómodas para hacerlas más comódas. Es una forma de entrenamiento y es por ello que hoy se me da bien tratar con clientes. Soy más empático como persona introvertida por lo que entiendo sus necesidades con menos palabras y con el paso de los años he desarrollado herramientas para ofrecer un buen servicio.

Volviendo al título del post

No puedes cambiar quién eres. No tengo falsas creencias sino más bien preferencias. ¿Qué tipo de persona quieres ser? Pués yo no quiero ser consultor dentro de 2-3 años. Yo me miro al espejo y veo un emprendedor que todavía no ha llegado al punto en el que le gustaría estar.

Salir de la famosa zona de confort te hace crecer como persona. En mi caso, fue hace poco convertirme en entrenador de fútbol del equipo de mi hijo de 10 años. Impartir p.ej. una conferencia no me da miedo porque lo he practicado mucho en el pasado. Igual que pasar un día entero en Hamburgo para impartir en una consultoría para un cliente. Son cosas que sé que se me dan bien. Con buena preparación da igual si eres introvertido o extrovertido.

Ser introvertido no es mi excusa. No acepto excusas en terceros por lo que tampoco lo hago para mí. La clave para mi ha sido esta:

  1. Exponerme a situaciones incómodas toda mi vida.
  2. Volver a hacerlo ahora poque con el paso del tiempo te olvidas de cosas.
  3. Estar preparado al 120% cuando tienes reuniones importantes con clientes.
  4. Anticipar lo que el cliente necesita y ser proactivo (mi hipótesis es que esto se le da mejor a una persona introvertida que a una extrovertida.

En resumen. No, no es una falsa creencia por mi parte sino únicamente una preferencia. No me gusta igual que no me gusta la col de bruselas. Por mucho que me la coma no me va a entrar mejor. Me acostumbraré al sabor pero eso es todo.

Stay tuned.

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