Cómo he vivido la semana de trabajo corriendo más de 111 kilómetros
La verdad es que no podría estar más contento. Hace pocos meses no hubiera sido capaz en la vida correr tanto y seguir en pie al final de la semana.
Las piernas han aguantado aunque todavía siguen frágiles. Tengo que admitir que tras acabar la última carrera de la semana que ha sido cortita y lenta me he sentido contento. Contento por varias razones.

- Contento porque no me he vuelto a lesionar.
- Contento porque he corrido 35 kilómetros el sábado y he podido apretar un poco al final.
- Contento porque lo he compaginado con el trabajo y la familia.
Pero también es cierto que antes de cada entrenamiento sigue ahí el miedo de volver a lesionarme en cualquier momento. He mejorado muchos aspectos en comparación con la última preparación hace 10 años pero el pequeño detalle de tener huesos 10 años más viejos es complicado de alterar… 😀
Cómo he sacado 12 horas para salir a correr
Mejor nutrición, sueño y planificación de entrenamiento me dejan soñar que igual puedo igualar o incluso mejorar mi mejor marca. Igual no en Eindhoven pero quién sabe lo que podría venir después. Sacar 12 horas cada semana está siendo un reto pero día tras día lo estoy logrando.
- Acortando Freeletics: Muy a mi pesar tengo que aceptar que no todo es posible y menos al mismo tiempo. El entrenamiento de Freeletics genera una carga adicional por lo que he cambiado mis sesiones. No suelo incluir las piernas en días de sesiones intensas (o muy poco) y además acorto el tiempo de entrenamiento para que no tenga que madrugar todavía más.
- Avanzando el post del día: Lo que estoy haciendo ahora. En vez de redactar el post del miércoles el martes por la mañana lo estoy haciendo ahora entre fin de jornada y cena. De esta forma mañana puedo salir antes y voy menos agobiado.
- No hacerlo opcional: Salir a entrenar no es opcional. Correr una maratón nuevamente será un reto importante para mi cuerpo y mi mente y no quiero tener que decir el día de la carrera que la preparación no ha sido del todo óptima.
A todo esto se suma el entrenamiento los martes y jueves más partidos los sábados. Correr no está siendo únicamente el reto. Tener tiempo para todo sin duda también lo está siendo.
Lo que me queda en las próximas seis semanas por delante
Es curioso que seis semanas a nivel de entrenamiento me parece muy poco. En días absolutos son 42 días que a priori no suena tan mal. Estas últimas semanas de salir a entrenar las he afrontado con muchas ganas y alegría porque finalmente tras empezar con mucha lluvia en julio el verano se ha mostrado de su mejor lado a fines de agosto en Alemania.
De las seis semanas me quedan cuatro semanas para alcanzar el nivel que busco. Las últimas dos semanas de una maratón ya nada más sirven para mantener el nivel y llegar de la forma más relajada posible al día de la carrera.
En esta fase me queda entrenar lo siguiente:
- Acostumbrarme a la distancia con al menos dos días más de 35 kilómetros.
- Acostumbrarme al ritmo de carrera con ayuda de una carrera de 10 y 21 kilómetros.
A nivel diario y semanal:
- Organizar las salidas para estar de vuelta a tiempo antes de la primera reunión del cliente con mi cliente de consultoría.
- Compaginar familia, entrenamiento, trabajo y entrenar el equipo de fútbol para estar a la altura en todos los campos de acción.
- Mantener la salud evitando al máximo comida basura, alcohol, sobrecarga de la musculatura y sobre todo durmiendo bien cada día.
Está siendo un reto pero eso tampoco es una sorpresa. Ya lo sabía desde el primer día. Es por ello que he tardado más de un año en tomar esta decisión y apuntarme para la carrera.
¿Llegaré en plena forma a Eindhoven? Sinceramente no lo sé. Pueden pasar todo tipo de cosas.
Stay tuned.

