Cómo estoy utilizando la aversión al riesgo a mi favor
La mayoría de las personas evitan riesgos. Emprendedores son animales diferentes. Nosotros jugamos con riesgo a nuestro favor.
Pocas personas asumen riesgo innecesarios y menos fuera del mundo de negocios. Cuando más riesgo hay, mayor puede ser el beneficio. No siempre es equitativo. En ocasiones el riesgo es mayor que el potencial beneficio. En este caso estamos de acuerdo que mejor no tocarlo. Jugar a la lotería o en el casino para sería escenarios donde pierdes tiempo y dinero. Ambas cosas infinitamente valiosas. Sobre todo la primera.

Luego hay otros escenarios donde asumir un riesgo tiene más sentido porque lo que se puede ganar es un múltiple de lo que se puede perder. Comprar acciones en la bolsa es un ejemplo aquí. En la bolsa una acción “nada más” puede bajar a cero. En cambio el potencial de subida es mucho más elevado en comparación. Aun así muchos inversores y más si son novatos se ponen muy nerviosos cuando una acción empieza a bajar.
Desde los 18 años no he vuelto a invertir en la bolsa. Ese juego no se me daba demasiado bien y desde entonces no tenido gran interés en querer mejorarlo. Lo que busco son otras oportunidades.
El evento que estamos montando es un ejemplo bueno en ese contexto.
La inversión requerida para montar lo que tenemos en mente son 200.000-300.000 euros. Lo que potencialmente podemos ganar es un multiplicador de seis de este riesgo. En ningún caso vamos a ingresar a cero.
La mayoría de las personas se centra en lo que puede perder por lo que huye de una inversión tan grande. Y es por ello que nadie en nuestro sector se haya atrevido montar desde cero algo tan grande. Tiene más sentido ir poco a poco porque es lo más seguro.
En este caso me salgo de mi filosofía normal por necesidad. Otros eventos ya tienen otro recorrido y muchos otros nuevos se juntan. Para no ser uno más tenemos que hacer cosas diferentes. Muchos dicen que no va a funcionar. Que para ser una primera edición es demasiado grande. Yo les digo lo contrario. Justo por eso tiene que ser grande. Tiene que ser especial. Tenemos que hacer más que los demás para ser relevantes. Y parece que algo está funcionando.
La percepción de perdida es siempre más elevada que el potencial beneficio. Es por ello que domina el miedo y no la lógica. Está claro que la tarea sigue siendo grande. Pero los avances nos están dando razón. Seguimos.
Stay tuned.

