Cómo convierto un negocio fracasado en un caso de éxito para captar nuevos clientes

Los negocios fracasados tienen un coste pero también tienen un beneficio si le das la vuelta a la tortilla. Esto es lo que he hecho yo para captar nuevos clientes.

En el Borussia Dortmund buscaban a alguien con experiencia en el campo del e-commerce pero y en especial con el tema de aduanas. Mirando atrás realmente no entiendo que se le haya dado tanta importancia a este último aspecto. Experiencia en e-commerce tenía y tengo de sobra con varias tiendas online “fracasadas”. En el pasado he vendido online patinetes eléctricos (hace 4 años), cojines emoticonos (4 años), bebés reborn (2 años), bolsos para amantes de frenchies (1 año) y juguetes coleccionables (activo).

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Las historias de fracaso valen oro a la hora captar clientes

Pongo todos los proyectos en una frase porque con ninguno de ellos he generado un beneficio relevante. De hecho con excepción de los últimos tres he perdido dinero con todos. En dos de ellos tuve problemas con aduanas tanto comprando mercancía en China como vendiendo hacia Sudamérica. Si lo ves puramente de forma realista he perdido años y dinero con el e-commerce.

Estas historias reales valen oro a la hora de captar nuevos clientes. Podrías pensar que es algo negativo pero en realidad no lo es. En Borussia Dortmund esta experiencia en primer persona fue lo que me hizo destacar entre todos los candidatos. Al final se trataba de lanzar la tienda online como gestor de proyectos y no hacerla funcionar. En esto último punto al final también aporté mi granito de arena. He “descubierto” que es mucho más fácil aplicar tu experiencia y técnicas con proyectos que ya tienen inercia propia. En proyectos que arrancan desde cero y prácticamente sin capital (tal como fue mi caso) es muy complicado llevarlo a un nivel donde facturé millones de euros al año.

La experiencia de un proyecto nunca es un fracaso

El viernes tuve una llamada con un cliente potencial de tuning. Le pudé hablar de dos proyectos y cómo hacíamos las campañas en las redes sociales. “Eso es justo lo que necesitamos” fue un comentario. De hecho le comenté cosas que de las que ya te hablé hace años en este blog. Se lo comenté tal como fue: un experimento para montar comunidades en Facebook donde únicamente me gasté dinero.

Para serte sincero. No le saqué un rendimiento directo pero aquí otra vez pude compartir lo aprendido en forma de cursos y consultoría de clientes. Una cosa es generar interacciones y clics y otra es la de monetización. Mi fuerte es la primera parte pero no tanto la segunda. Hay muchos empresarios que saben de monetizar pero no de cómo captar tráfico de forma rentable. Es ahí donde surge un “matching” perfecto entre lo que empresas buscan y lo que yo puedo ofrecer.

Te cuento aquí todo como algo súper-positivo. En el momento del fracaso es todo lo contrario. En la mayoría de los casos es un proceso doloroso porque fracasar es algo lento que no sucede de un momento a otro. Sigo teniendo la expectativa de crear un e-commerce desde cero que consiga un masa crítica más allá de pagar 2-3 nóminas algún día. Es lo que me empuja por las mañanas. Mientras tanto sigo levantando rondas de financiación a través de clientes que quieran llevar su negocio al próximo nivel. Una cosa no quita la otra.

Stay tuned.

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