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¿Te lo puedes permitir?

Muchas personas podrían ahorrarse el 95% de los problemas haciéndose una sencilla pregunta. ¿Realmente me lo puedo permitir?

A veces es suficiente en la vida hacerse una pregunta para tomar una decisión. La mayoría de las personas no se la hacen. En ocasiones puede que sea una ignorancia inconsciente. En otras se evita porque no te gusta la respuesta. ¿Me lo puedo permitir?

ConstanciaDerechos de foto de Fotolia

No estamos hablando únicamente de cuestiones financieras. No se trata necesariamente de esa hipoteca que no podrás pagar cuando tu situación laboral cambie. Tampoco del préstamo para ese nuevo coche que necesitas absolutamente porque el viejo ya tiene 5 años. Eso es únicamente la punta del iceberg.

¿Te puedes permitir hoy saltarte la hora de deporte que tenias planificada? ¿No es necesario que le traigas un ramo de flores a tu mujer a pesar de haber metido la pata en grande el día anterior? ¿Pasas de pedirle perdón a tu jefe por ignorar la fecha límite de una tarea urgente? ¿Es absolutamente necesario responder ese mail de manera calentada porque te aporta alivio durante pocos segundos?

Hazte esta pregunta más de una vez al día y te ahorrarás el 95% de problemas que surgen como consecuencia si la ignoras. ¿Realmente me lo puedo permitir? Probablemente la respuesta es “no” en la gran mayoría de los casos. En Alemania se diría “den inneren Schweinehund besiegen” (esta frase seguramente que le encanta a Elisabet). Significa algo como “combatir el cabrón que está dentro de nosotros” y creo que encaja bastante bien en este contexto.

No te hagas la pregunta de lo que haces diferente de personas que logran lo que se proponen. Pregúntate más bien lo que no haces y ellos probablemente sí. La fórmula secreta que todos buscamos en la vida no consiste siempre en hacer cosas mejor o peor que los demás. Se trata de hacer cosas siempre, sin parar y sin excusas. Eso es lo único que marca la diferencia.

  1. Intentaré el métido, pero a primera vista dá la sensación de que la mayoría de las respuestas serán un “no” contál de mantener la seudo comodidad del día a día. Si uno piensa “¿te puedes permitir?” sobre algo (lo que sea) significa que tenemos dudas sobre nuestro accionar, y ante dudas el cerebro irá a lo seguro, generalmente a la inacción. Entre riezgo (acción) e inacción (sigo igual en lo conocido) generalmente peferrirá la segunda, esto lo llevamos de hace miles de años, ya que ántes correr un riezgo era cuestión de vida o muerte. Ahora también lo és, pero la ciercunstancia es distinta…

    Saludos!

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  2. Eso es la pereza o ya lo haré mañana.
    Personalmente no creo que haya nadie más listo pero si más constante.
    Curiosamente las personas que tienen (si quieran)más facilidad para hacer las cosas son las menos disciplinadas.Empiezan muchas tareas y no acaban ninguna o no las comienzan por pereza.
    Al final no importa tanto lo que tardes si no que completes el ciclo ;)

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  3. Sabes que la hiperactividad no es precisamente una de mis virtudes. Muchas veces encubre un enfermedad que algunos llaman como trabajólico…

    http://es.wikipedia.org/wiki/Trabaj%C3%B3lico

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  4. Aprovecho este comentario para presentarme. Soy seguidor esporádico de este blog desde hace 1 año. Aprovecho momentos ociosos para leer blogs como este. Aprendo mucho, lástima que el tiempo no es un recurso ilimitado, y siempre nos gustaría aprender más de lo que podemos.

    En cuanto a la temática del post, yo trabajo mucho pero siempre me permito muchas licencias, tal vez no sea lo más productivo, pero es mi forma de vivir tranquilo.

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  5. Es verdad que si uno se cuestionara la cosas dos veces antes de hacerlas se evitarían muchos problemas. Es por ello que cada vez más trato de estar en equilibrio y no hacer cosas por berrinche, enojo o alguna otra emoción negativa.

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  6. En España decimos “dále un plátano al mono” por que todos llevamos un mono dentro (algunos un orangután) y, con el plátano, se queda de lo más tranquilo :-) y puedes pensar..
    Gracias por la reflexión a la que obliga la lectura del post.

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  7. Es verdad Carlos. Pasamos muchas horas del día haciendo cosas que nada tienen que ver con el objetivo al que apuntamos.
    Estoy convencido, tal como decis, que la ventaja que nos sacan nuestros competidores es por que ellos hacen foco en su objetivo y se dejan distrae poco.
    Hace algunos días escribí un breve articulo sobre ladrones de tiempo y un metodo simple para reconocerlos. Yo mismo me reconocí dejándome arrebatar horas de trabajo y perdiendo foco en mis tareas por estos distractores.
    Hay que estar atento!!

    Abrazo

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  8. Existe un concepto griego llamado “areté” que trato de seguir por el que no se plantea esa pregunta. Plantearla significaría no haberlo seguido debidamente. El concepto es simple: hazlo todo del mejor modo posible: si comes con amigos, reparte tú; si quedas en casa, tuyas son las labores; si surge un viaje, lo organizas tú;…

    Además estas actividades han de hacerse del mejor modo posible, no con dejadez y con desgana, sino con ánimo. Es por eso que solo suelo embarcarme en proyectos que:

    a) Me gusten mucho y no me importe trabajarlos.
    b) Me aporten algo tangible y vea los resultados.

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  9. Yo prefiero darle la vuelta y preguntarme si va a pasar algo por no ocuparme de esto ahora mismo. Probaré con tu frase y a ver como me va. Lo que hay que hacer, hay que hacer y punto!

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