Vuelta a la normalidad – todo es más pequeño en comparación con China
Arranca de nuevo un lunes en Alemania. Vuelta a la rutina diaria de siempre. Tras tenerle pánico a China ya la estoy echando de menos.
Lo comentamos en el vuelo de vuelta. A pesar de todo el cansancio y jetlag que supone un viaje tan largo con cambio horario no fue muy duro. De hecho fueron casi unas vacaciones. No nos tuvimos que encargar de casi nada. Lo único que teníamos que hacer es vestirnos y estar a tiempo en la entrada del hotel donde nos recogían cada día. A partir de ahí nos enseñaron productos, cadenas de fabricación y nos llevaron a comer. ¿No suena demasiado duro, no?

Hoy es la vuelta a la normalidad si se puede llamar de esa forma. Una reu después de la próxima y sin apenas tiempo para comer. Me siento menos estresado que antes del viaje. A ver si es verdad que realmente eran unas vacaciones. Estoy mentalmente más fuerte y listo para tomar decisiones difíciles. Algunas de ellas ya se han tomado en las primeras reuniones del día.
Haber dado el paso gigante a China hace que ahora todo lo que antes era grande parece pequeño. Tener que viajar a Nuremberg la semana que viene y pasar dos días en la feria me parece fácil. Antes de China me hubiera dado mucha pereza. Ahora incluso me apetece.
Me suele pasar con frecuencia. Da igual el ámbito que sea. Cuando salía a entrenar 35 km todo lo que era menos de 25 me parecía casi poco. Siempre que hago algo muy grande lo que sigue en comparación parece pequeño (aunque no necesariamente lo sea).
Ahora toca volver a remar a lo loco. Lo importante será encontrar el ritmo y no querer abarcar con todo ya el mismo lunes. Que me conozco. Pero buen, paso a paso llegaremos de forma segura.
Stay tuned.

