Por qué cumplir 60 años no me da miedo (y a ti tampoco te debería)
Cumplir años no es un problema. Es un premio si haces que cada día cuente. No es el número que te define sino lo que haces para que cuente.
Estoy en una fase de mi vida donde la edad es algo muy relativo. Aprecio lo que viene con ella: experiencia, confianza, salud, bienestar, estabilidad económica, etc.

Está claro que esto es algo que también puedes conseguir antes pero posiblemente tiene menos valor. La realidad para la mayoría es que estos temas requieren tiempo e igual diferentes fases de altibajos por los que uno pasa en ocasiones al estilo de una montaña rusa.
Mantener la forma física más allá de los 60
El cuerpo decae cuando nos hacemos mayores. Eso es una realidad inevitable. También es verdad que podemos luchar en contra de ello. Digo “luchar” porque requiere fuerza y disciplina. Cada día hay que invertir tiempo, sudor y dolor en el mantenimiento de tu cuerpo. El que no lo hace sentirá antes que los demás la perdida de sus funciones. No es nada nuevo pero pocos lo hacen. También existe la falsa creencia que dando igual lo que hagas es un proceso que no puedes parar. Si piensas así te equivocas. Está claro que si con 20 años has ejecutado deporte a nivel profesional por mucho que te esfuerces ahora no volverás a llegar a esos niveles. En mi caso no he entrenado ni fuerza y únicamente he rozado de lejos el potencial de resistencia a la hora de correr. Es por ello que ahora con 45 años tengo más fuerza que nunca y voy a romper mis mejores marcas de maratón. La mayoría de las personas tienen el potencial de alcanzar su mejor forma física más allá de los 40, 50 o 60. Fácil. Si te pones, claro.
Crear algo relevante conlleva tiempo
Volviendo al mundo de los negocios he entendido por fin esto. Crear algo que sea relevante conlleva tiempo. No me creo esas historias de éxito rápido. No porque no sucedan, que si de vez en cuando hay personas con suerte. Pero es justo eso: suerte. No quiero confiar en algo aleatorio que es una especie de lotería. No entiendo la popularidad del concepto de gastarte 20 euros con la esperanza que sin merecértelo te conviertes de un momento a otro en millonario. Típicamente las personas que no han sufrido para para lograr esa estabilidad financiera la pierden enseguida porque tienen un esquema de vida que no les permite permanecer en ese punto de bienestar.
Paso a paso. Es cómo se crean resultados duraderos. Los milagros no existen. Igual creerte lo contrario te da más motivación para seguir levantándote por la mañana. A mi me motiva más la creencia de tener mi destino en mis manos. Me tranquiliza que con el paso del tiempo no voy a poder evitar de avanzar. En un día no se consiguen grandes resultados pero a lo largo del tiempo todo suma.
El nadador estadounidense Michael Phelps (ganador de un número infinito de medallas de oro en las Olimpiadas) lo dijo de una forma fácilmente entendible. Cada día podemos ingresar algo para aumentar el saldo en nuestra cuenta bancaria. Puedes hacerlo en la cuenta de tu salud, de tus relaciones, de tu negocio, etc. Es tu decisión. No hacer nada y luego quejarte que el mundo no es justo porque otros están más en forma, tienen más amigos, más dinero, etc. es ridículo. Aun así es lo que la mayoría hace.
La vida para mi se resume en avanzar “paso a paso”. Es increíblemente potente imaginarse en el punto que puedes estar con 60 años si haces algo tan fácil (en teoría) como invertir tiempo en tu salud, tus relaciones, tu negocio, etc. a diario. Da igual de donde partes, si es de cero o de menos veinte. Eso no es lo importante. Lo importante es ponerse en marcha. Ahora, no mañana. Llegaremos lejos. Prometido.
Stay tuned.

