Lo que valoro en un proveedor de servicios

Con el paso de los años en ocasiones me parece que me estoy convirtiendo en un gruñón. Luego lo pienso y digo. “No, en realidad esto debe ser lo normal”.

Ser proveedor no es sencillo. Estar a la altura de las expectativas de los clientes no lo es porque estas pueden variar mucho. Con el paso de los años me he dado cuenta de algunas cosas que son todavía importantes que superar siempre las expectativas.

Respeto mutuo

Lo he dicho hace poco y lo repito porque creo que es clave. El respeto mutuo es la base de absolutamente todo. Me puedes caer mejor o peor pero eso no cambiará nada en este aspecto. No hay peor forma de despreciar a alguien que no darle el respeto que se merece como ser humano. En relaciones de personas y sobre todo en familias es fácil traspasar ciertas líneas que no se deben cruzar. Si como pareja no te mueves dentro de ellas generas daños irreparables. Es algo que he visto y aprendido ya como niño y no quiere ver repetido como adulto siempre que yo pueda influir en ello de alguna forma.

Comunicación fluida y proactiva

La comunicación con proveedores es otro aspecto clave para mi. Ayer me fui a la cama bastante cabreado. La razón para ello es sencilla. Un proveedor me había prometido darme feedback sobre algo importante para mi. No lo hizo. Con lo fácil que es escribir un mensaje rápido. Incluso “oye, al final no hemos podido…” también me hubiera servido. Es tan sencillo hacer esto bien por lo que más me sorprende cuando no hay una comunicación básica y fluida.

Resultados, como no…

Al final una relación con un proveedor a pesar de cumplir con todo lo previo no puede funcionar si no hay resultados. Al final es lo que busco cuando contrato a alguien para hacer algo que quiero externalizar por la razón que sea. Esto en ocasiones puede ser falta de capacidad pero también de ganas. Sobre todo en empresas que van sobrados de clientes (mejor ejemplo para mi son algunos, no todos fontaneros, electricistas, etc.) esto puede fallar o ni surgir (dicen que vienen y luego sin avisar no van). Pero existe en cualquier tipo de empresa. No es cuestión de culpar a nadie pero estoy seguro que el que esté leyendo estas líneas ya ha vivido cosas parecidas. En mi caso estoy luchando con un proveedor que no genera resultados y que me tiene atado por contrato. En otro caso ya me hubiera ido hace tiempo.

Al final todo se resume en esos tres puntos. Poco más hay que añadir. Sinceramente, ya me he extendido demasiado.

Stay tuned.

CATEGORIES
TAGS
Share This

COMMENTS

Wordpress (0)
Disqus ( )