Cómo estoy gestionando dos muy malas noticias que me acaban de dar
Me acaba de llegar una muy mala noticia esta mañana. Es la segunda en tres días. Esto es lo que voy a hacer.
El viernes pasado recibí una llamada desde España. Empieza con “nos han estafado”. Lo que sigue no fue mucho mejor. Parece que un activo inmobiliario que pensaba en posesión de la empresa podría no estarlo (lo están investigando los abogados ahora mismo). Sería dar por perdido unos 100k en el peor de los casos.

La segunda mala noticia me acaba de llegar hace pocas horas. Al final no vamos a recibir un préstamos bancario que ya pensaba seguro. Iba a estar destinado a Lego. Es una pena pero es lo que hay.
Centrarme en lo que hay por delante
El pasado no lo podemos cambiar pero podemos influir de forma positiva en el presente creando nuevas oportunidades hacia futuro. No debemos olvidarnos que a pesar de muy malas noticias también estamos teniendo muy buenas. Se están abriendo oportunidades increíbles que meses atrás no nos atrevemos ni siquiera soñar. Ahora es nuestro momento y eso es lo que debería ser nuestro foco.
Todo es relativo
Cuando me llega ese tipo de mala noticia me gusta ponerlo en perspectiva. Estamos sanos, no nos falta de nada, etc. Al final es esto. Nada más es dinero. Todo es relativo en la vida y todo tiene que estar en equilibrio. Si pierdo en algo, tengo que ganar en otra cosa. O al menos es lo que me gusta pensar. Si eso es el precio que tengo que pagar para que los míos estén sanos y salvos pues así es.
Además pienso esto. Hacia futuro esas perdidas son muy pequeñas. Hoy todavía no lo son pero el día de mañana si. Si me preocupa es que pienso en pequeño y no confío lo suficiente en el potencial que tenemos con todo lo que estamos moviendo ahora mismo.
El futuro es nuestro. Si tenemos que dar un paso hacia atrás, daremos dos hacia adelante.
Stay tuned.

