Cosas en las que he cambiado el chip en los últimos 20 años
Mola escribir este tipo de entradas. No todo lo que es malo lo que viene con la edad. El aprendizaje realizado no tiene precio.
El que no se quiere hacer mayor, tiene que morir joven. Ese dicho lo he vuelto a escuchar ayer en una comida con mi hermano, su pareja y sus amigos. Lo de hacerme mayor todavía no lo percibo como un problema. De hecho no me siento como alguien que ya ha pasado la mitad de camino hacia los 50. Tanto mi cuerpo como mi mente todavía tienen 25 años o eso me gusta pensar.

En los últimos años he pasado por diferentes fases profesionales y personales. Formar una familia, un equipo, ver a los niños hacerse grandes y observar cómo el equipo crece. Yo también he cambiado como persona.
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La constancia no es lo más importante
Durante una fase de mi vida empresarial tenía la convicción inmovible que la constancia solucionaba todos los problemas. Mientras que dábamos un paso tras otro era imposible fallar. Resulta que si lo fue.
Lo que he aprendido es que caminar no es suficiente si tu objetivo se encuentra en el otro punto del desierto. Tienes que estar sobre el camino acertado para que la constancia te lleva al buen puerto.
La suerte existe
Y es aquí donde viene el factor suerte. Elegir el camino adecuado no es obvio. ¿Cómo voy a saber si mi idea de negocio es buena? ¿Cuándo me doy cuenta que esto no me lleva a ningún lado? Mi respuesta de momento es esta: “No tengo ni idea”. Es por ello que también dependes un poco de la suerte. Elegir algo que pueda llegar a funcionar si inviertes la cantidad de trabajo adecuada puede ser el resultado de un análisis profundo de mercado, datos, entrevistas con clientes potenciales, etc. pero la respuesta final te la da el mercado.
El marketing de contenidos no es lo importante en un negocio
Antes lo defendía a la muerte pero hoy veo que en mi negocio hacemos prácticamente cero a nivel de marketing de contenidos y aun así nos va bien. Si tienes un equipo pequeño como nosotros hay miles de temas que vienen antes para mi que publicar en redes sociales. Amazon ya te trae a la audiencia así que para vender te tienes que centrar primero en el funcionamiento de la plataforma. En fases más avanzadas no hace daño hacer redes sociales, estamos de acuerdo. De hecho ahí serán claves a la hora de abandonar Amazon y vender fuera de sus fronteras.
Lo importante no es tener razón sino tener la capacidad de admitir errores y corregir. Por suerte tengo todavía 20 años o más para mejorar en ese aspecto.
Stay tuned.

