Comunicación es un reto – día 2 en China
Ha iniciado el tercer día en China por lo que toca hacer el resumen del segundo. Parece que ya ha pasado más de una semana.
Ya lo sabíamos. Está siendo un viaje muy intenso. Casi demasiado incluso pero merecerá la pena. Al menos de momento tiene toda la pinta que nuestro resumen será positivo.

Hoy nos han vuelto a invitar a comer. Es lo más normal en China cuando visitas una fabrica. Sabes tratar como reyes a sus huéspedes. Eso hay que destacarlo porque en Europa no darían en ningún sitio que yo conozca al menos un trato semejante.
Eso si. La comida china puede llegar a ser un pequeño reto para personas muy delicadas. No te sorprendas en ver una cabeza de un pollo junto con el resto de la carne o también un pie de gallina en la sopa. A veces comes algo y no sabes lo que es. Mejor no preguntar. Hoy ha sido nuestra cuarta comida seguida al estilo cantonés. Ya aprovecha volver a comer algo menos tradicional chino. Para qué mentirte.
Acabamos de realizar la segunda visita de fábrica hoy y al final me he agobiado un poco. Entre ruido de máquinas y una persona que me está hablando en un inglés incomprensible, me empezaba a agobiar un poco.
La comunicación con las personas puede ser un reto. Hay chinos que han vivido fuera y hablan un inglés un poco más comprensible. En la mayoría de los casos tienes que adivinar porque la pronunciación está fuertemente influida por su acento chino. Y lo malo es que eso es el mejor de los casos dado que pocos hablan una sola palabra de inglés. El primer día con la primera fábrica fue el mejor. Contrataron a un traductor que nos hablaba en un castellano muy fluido. Había vivido en Latinoamérica y Madrid varios años. Eso ayudaba mucho a la hora de comunicar.
Lo curioso es que a pesar de todos los retos comunicativos nos entendemos tres veces mejor que a través de canales típicos como el de Alibaba. Con un poco de paciencia al final uno se hace entender y ellos también. Hay mucha voluntad y se esfuerzan mucho. Se nota lo agradecidos que están en que hayamos hecho el esfuerzo en ir a verlos. Hoy una de las empresas con la que estuvimos nos habló de su cliente más antiguo que es una empresa alemana. En más de 10 años no se vieron nunca en persona. Creo que nosotros habremos marcado la diferencia aunque a nivel de volumen todavía no estemos donde está ese cliente. Poco a poco. Con tiempo y ganas se llega muy largo.
Mañana nos espera nuestro último día de visitas de fábricas. Será divertido.
Stay tuned.

