Por qué he estado cuatro semanas sin correr y las conclusiones que saco de ello
He estado corriendo durante diez semanas seis veces por semana. Ahora apenas he podido salir a correr. Es frustrante y un alivio a partes iguales.
Ya llevo cuatro semanas con la cadera lesionado. Algo que nunca antes he sufrido como lesión. También es verdad que nunca he corrido tanto en los últimos 20 años que corro de forma regular.

Es probable que el consejo que me haya dado el psicólogo al final contempla algo de verdad. Todavía no estoy dispuesto a aceptarla y no es por ser cabezón o por negar la realidad. Es que simplemente no tengo las sensaciones de “cuarentón” que ya ha pasado medio camino para alcanzar los 50. Me siento con la misma energía o incluso más cuando tenia 20 años.
Cuando me obsesiono con una cosa voy a por todas. Esta vez quería llegar a un kilometraje que se puede llamar extremo. No me he podido acercar a ello. Después de varias semanas superando los 110 km mi cuerpo ha puesto el freno en forma de la lesión que al principio he querido ignorar. Mi ignorancia me está costando cara dado que posiblemente ya hubiera podido haber salido de lo peor y todavía me encuentro en medio de la recuperación.
Esto de hacer todo al mismo tiempo se me da bien hasta cierto punto. A todas mis actividades ahora mismo se hubiera sumado el proyecto de cliente. Es por ello que aparte de la frustración también siento cierto alivio de no poder salir a entrenar todos los días y todo el esfuerzo que esto supone (levantarme más temprano y aun así estar bajo estrés continúo todo el día para abarcar con todo).
Mi conclusión está siendo esta. No puedo con todo o al menos no en tan poco tiempo. El objetivo que tengo en mente a nivel de maratones posiblemente requiere un plazo de al menos tres años y no de 12 meses tal como me lo había planteado inicialmente. Tengo tiempo así que no pasa nada.
Hay cosas más importantes que correr. Poder respirar durante mis jornadas p.ej. es un gran plus. No tener la sensación de ahogarse. Es bastante agradable. Dentro de poco volveré a la rutina más intensa. A ver qué tal lo gestionaré entonces.
Stay tuned.

