Hábitos esenciales que te ayudan a lograr tus objetivos

Para lograr objetivos importantes en tu vida hay que sufrir. Es la única fórmula que he encontrado en mi vida para alcanzarlos.

No, tranquilo, esto no será otro post de “hay que salir de la zona de confort”. Me imagino que ya estás harto(a) de leer este tipo de entradas en estas fechas. Bueno, para serte sincero voy a utilizar otras palabras para expresar lo mismo. Que te voy a mentir. Se pilla antes a un mentiroso que a un cojo.

Buenos y malos hábitosDerechos de foto de Fotolia

He tenido que buscar el refrán exacto en Google para seguir con las sinceridades (¿existe un plural para “sinceridad”? me da un poco pereza parar de escribir y buscarlo así que digamos que si). Llevo ahora 6 años viviendo en España y sigue habiendo muchos dichos que se me escapan. En 2015 tengo que atacar este campo…

Bueno, a lo que iba. En estos momentos estoy trabajando en un sistema de gamificación donde en función de tareas específicas se pueden lograr puntos que sumados se ven reflejados en un estatus. Lo complicado es diseñar algo que sea percibido como justo por todos los jugadores. Las tareas que voy a definir se van a mover en diferentes campos. Todos tienen que ver con hábitos esenciales para lograr objetivos.

La constancia guiada es el pilar base para lograr cualquier objetivo

Recientemente comenté en un post que la constancia se puede convertir en tu peor enemigo. Ser constante únicamente produce los resultados deseados si vas por el buen camino. En ocasiones puede ser la peor opción porque das paso tras paso alejándote de tu objetivo sin saberlo. Lo mejor para aprender a ser constante es afrontar algún pequeño reto. Te podrías plantear para los próximos 30 días:

Salir a correr por lo menos 1 kilómetro, redactar un post cada día de mínimo 200 palabras, hacer 20 flexiones, leer 1 entrada en la Wikipedia, leer 10 páginas de algún libro de “Don Quijote de la Mancha”, etc. Hay personas que han logrado correr durante 1 año una maratón. Esta pareja tiene más de 60 años, esta mujer de 41 años con esclerosis múltiple también y este hombre incluso lo hizo durante casi 2 años. Estos 3 ejemplos demuestran de lo que es capaz el ser humano si realmente quiere. La buena noticia es tú también llevas esos mismos genes dentro de ti.

Definir retos grandes y perseguirlos

La constancia únicamente tiene sentido en dos casos. El primero sería porque se persigue un objetivo global como tener una vida saludable, ser feliz, ayudar o terceros o lo que sea. En el segundo sería lograr un reto puntual. En ambos casos se requiere constancia para conseguir este objetivo. Definir retos y perseguirlos son una forma excelente para motivarse. Hay que levantarse cada día con el fin de acercarse un poquito más hacia el.

No se debe premiar únicamente el hecho de lograr un reto cómo podría ser aprobar un examen, correr una media maratón, escalar una montaña de 4.000 metros, etc. El fracaso tiene un beneficio importante aunque no sea evidente en el primer instante. Hace valorar más futuros éxitos porque te hace ver la otra cara de la moneda: la frustración y la sensación de no ser suficientemente bueno. Cuando ha pasado el primero momento de decepción te das cuenta que peor que fracasar es no haberlo intentado nunca. Una experiencia de este tipo puede ayudarte también para convertir retos en hábitos que te ayudarán mejorar tu calidad de vida.

Hacer cosas diferentes de lo que estás acostumbrado

Para la persona que se propone correr todos los días del año un par de kilómetros puede ser relativamente “sencillo” lograr este objetivo. Si te gusta este deporte y estás acostumbrado a ejercerlo el reto sigue siendo importante. Aun así es mucho más fácil que para alguien que no esté acostumbrado a correr. Igual a esta persona le van más los retos intelectuales como podría ser aprender un idioma en 1 año. Si le propones al deportista tener que perfeccionar inglés en 365 días puede que le de algo. Los verdaderos “héroes” son aquellos que logran hacer cosas diferentes a los que están acostumbrados. De todos los retos es probablemente el más grande.

La mala noticia de este post es que para lograr algo hay que sufrir. Siempre he dicho que ser feliz no es gratis pero que todo esfuerzo tiene su premio. La buena noticia es que todo es posible. No son palabras vacías, son hechos. Si con el primer intento no lo consigues no deja de ser menos cierto. Nadie ha dicho que iba a ser fácil. Lo que hay detrás de esa puerta merece la pena todas esas lagrimas, sudor y sangre que necesitarás para abrirla. Hay gente que en toda su vida nunca lo descubrirán. No seas una de ellas.

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  1. Hola buen post. Ahora bien, más que sufrir cuando saltas tu zona de confort se origina un estrés positivo por parte de tu cerebro. Hay una incertidumbre que a tus neuronas no les gustan nada y como no les gusta nada, buscará una solución para resolverlo utilizando el talento innato. La pena es que muchos lo tenemos durmiendo tapado con una manta de confort. Un saludo y gracias.

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  2. Digo yo que no siempre alcanzar metas, es después de sufrimiento, aunque si de “perseverancia, paciencia… y por supuesto que lo tu nadie dijo que era fácil. Feliz salida y entrada de año!!! encantada de encontrarte

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  3. […] aprecia al leer este blog es que estoy quejándome de mi inexperiencia en la red, la verdad es que solo quiero contar algo que nos acontece a nosotros es decir de novato a novato de algunas reflexiones de esta actividad en […]

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