Sobre relaciones profesionales – mis tres grandes aprendizajes desde mis inicios

Contactos valen oro. Es por ello que tiene sentido tenerlos y más importante todavía: cuidarlos. Esto es lo que he aprendido en los último 25 años.

Casi tiene uno la sensación de hacerse más listo con el paso de los años. Lo que realmente es en el mejor de los casos es sabiduría. Yo en mi caso ni iría tan lejos. Posiblemente “únicamente” es una combinación de experiencia y mayor confianza en uno mismo porque te da cada vez más igual lo que otros puedan llegar a pensar sobre ti.

El aprendizaje ha sido largo pero una de estas lecciones la aprendí justo ayer.

No te pases de listo

Siempre me gusta ir al limite en las cosas que hago. En relaciones profesionales eso no es siempre la mejor idea. Cuando negocio, negocio duro. Pero eso no es la mejor idea por lo que últimamente he dejado más espacio para dejar que me “ganen”. Y más si es un contacto que interesa. Es lo que ahora llamaría “no me pasarme de listo”. No siempre es bueno acabar una negociación con todo lo que uno quiera si al otro le dejas un mal sabor de boca. Tampoco es bueno actuar en una zona gris donde en teoría no estás haciendo nada mal pero tampoco es correcto. No sé cómo mejor explicarlo pero igual esa sensación también la relacionas con algo. Si piensas que igual no deberías la respuesta suele ser en el 95% de los casos que no deberías.

Aporta siempre más de lo que recibes

Es mucho más importante pensar en lo que uno puede aportar a la relación. Es importante que la gente quiera trabajar contigo. Es una forma sencilla de lograr la confianza de cualquier persona. También creas deuda hacia ti. Aquellas personas que merezcan ser colaboradores tuyos querrán devolver esa deuda. Cuando alguien recibe mucho quiere aportar también algo a la relación. Es lo normal. Si no surge pues pasa página. Aquellos que únicamente reciben pero no aportan no merecen tu atención.

Ten paciencia y sé honesto

Cualquier relación requiere paciencia. Las cosas no llegan de forma inmediata. En un caso reciente estoy logrando de un colaborador poco a poco. Esto “únicamente” me ha requerido unos 10 encuentros en persona. Y lo hago porque tengo un interés profesional pero también es agradable estar con esa persona. No me gusta hacer negocios con nadie que me aporte algo pero que me haga sentir mal. Ese tipo de relaciones las acabo por mucho que me paguen. No me compensa. Hace años he “despedido” a un cliente que me pagaba 3.000 euros por consultoría cada mes. Ha sido la decisión adecuada y lo haría siempre nuevamente de esa forma.

De momento es eso. A ver si dentro de los próximos 25 anios aprendo algo más.

Stay tuned.

CATEGORIES
TAGS
Share This

COMMENTS

Wordpress (0)
Disqus ( )