Por qué tu autoestima es clave para tu negocio y cómo lograrlo

Tener una buena autoestima no ha sido nunca un problema para mí o eso es lo que siempre he pensado. Hoy te cuento por qué es clave tenerla y su impacto en el éxito de tu negocio.

En los últimos 20 años mi autoestima me ha permitido dar casi siempre el paso más difícil cuando tenía que tomar una decisión entre dos posibles vías. Haber elegido el camino del emprendedor sin duda requiere tenerlo porque las estadísticas apuestan todas a favor de tu fracaso.

ambiciosoDerechos de foto de Adobe Stock

Asumir riesgos signfica que hasta cierto punto eres ignorante y arrogante pensando que para tí las reglas de juego no se aplican. La gran mayoría de las veces te equivocas y al final no logras todo lo que te propones de forma inmediata. En mi caso estoy lejos de cumplir con mis propias expectativas a nivel de logros empresariales. También tiene que ver que mi nivel de exigencia es alto para otros y más todavía para mi mismo. No es fácil ser yo y/o aguantarme en el día a día.

Decir cosas positivas

No se me pasa muchas veces decir cosas positivas cuándo alguien de mi equipo hace algo bien. Soy consciente de ese defecto pero no siempre me doy cuenta en el momento para subsanarlo. Si dices cosas positivas verás que la gente también te las dirá a ti de vuelta. Es cómo si le das “Me Gusta” a los publicaciones de terceros. Con el tiempo te devolverán el favor porque existe el concepto de la reciprocidad. “Si tú me ayudas, yo también te ayudo” y todos salen ganando en la ecuación.

No compararse

Una de las peores cosas que puedes hacer en la vida es compararte con aquellos que tienen supuestamente más de lo que tienes tú. Si buscas una forma segura para ser más infeliz es esta. Los que peor lo hacen, toman como referencia publicaciones en redes sociales que ni reflejan una realidad real. Si te quieres compararlo hazlo con la persona que eras ayer. ¿Has avanzado? ¿Estás más cerca de tus objetivos personales? Pués eso.

Sonreir

Hace años escuché que sonreir en una situación de sufrimiento puede “engañar” a tu cuerpo y generar alivio en momentos de gran esfuerzo. Lo aplico cuándo salgo a correr y le meto una velocidad más para llegar antes. Parece mentira pero sonreír cuándo entreno me ayuda rendir mejor. Lo mismo sucede cuándo trabajas. Tu mente piensa que eres dueño de la situación aunque en un primer instante sea nada más a nivel inconsciente. También el reflejo que tienes en los demás será diferente. Sonreir funciona como un espejo, si tú sonries, recibirás una sonrisa de vuelta.

Autoestima te aporta la capacidad para asumir riesgos, seguir cuándo las cosas se ponen complicadas y volver a intentarlo si no todo sale tal como planificado. Todos estos puntos son clave para cualquier negocio. No es únicamente importante que lo apliques a ti mismo sino debes implicar tu equipo de la misma forma en todo este proceso.

Yo tomaré nota de mi propio post y mejoraré estos aspectos esenciales para mejorar mi propia autoestima y la de mi equipo. A ver qué tal nos va…

Stay tuned.

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