Planificar bajo máxima incertidumbre (así lo estamos haciendo en el evento)
Cada día es una sorpresa. Literalmente. No sabemos lo que esperarnos. Ayer hemos batido récords. ¿Podremos repetirlo hoy?
Hoy es nuevamente un día lleno de decisiones. ¿Cuántas personas reservaremos al final para la cena? ¿Habrá más reservas para el VIP? ¿Cuántas personas reservamos para el catering? ¿Cuántas personas necesitaremos para cobrar entradas en taquilla? Hay que responder a preguntas que se sorprenderán en el futuro.

La planificación bajo máxima incertidumbre es compleja. Hasta el último momento las cosas pueden ir cambiándose.
Contenidos
Adaptar planificación cada 2-3 horas con IA
Con cada hora que pasa tenemos nuevos datos sobre lo que va a suceder porque el presente se acerca cada vez más al presente. Parte de la incertidumbre se cambia por certidumbre y datos finales. Gracias a la llegada de nuevos datos continuos podemos hacer uso de IA que nos va prediciendo el futuro. Esto hace que podemos ir adaptando nuestra planificación.
Negociar máximos y mínimos con proveedores
Desconociendo las cifras finales tenemos que tener la máxima flexibilidad posible. No nos podemos mover con cifras finales pero si podemos hablar de rangos. Aquí la clave es que la confirmación final de mínimos y máximos sea lo más tarde posible. Es cuestión de negociar con los proveedores sin ahogarles.
Tener flexibilidad para gestionar errores en la planificación
Siempre se pueden hacer ajustes de última hora. Si hemos planificado pocas personas para taquilla tenemos que tener la flexibilidad de mover personas de un puesto a otro. Al revés es más fácil. Hay que pensar en escenarios y únicamente A y B sino también C. Si pensamos antes en todo lo que podría suceder al menos no nos pillará de sorpresa. O eso al menos es la idea.
El primer evento no será perfecto. Lo haremos de la mejor forma posible, eso si. Todavía nos quedan un par de días. Y serán días largos y cortos al mismo tiempo. Seguiremos dándolo todo hasta el final
Stay tuned.

