Motivación no es el problema (y disciplina tampoco)
Tengo un superpoder. Las cosas que me propongo las hago. Si son cosas que dependen de mi puedes considerarlas ya hechas.
Es una pena que todavía no haya encontrado la forma de sacarle mayor provecho. Me refiero a mi superpoder. Y aunque esto suene igual pretencioso lo voy a decir. Las cosas que me propongo de verdad, las hago. Punto.

Y el tema es este. Personas de mi entorno cercano en ocasiones me dicen algo tipo “es que tú eres muy disciplinado” y te digo yo que no es eso. Es más. Diría incluso que soy una persona bastante vaga para muchas cosas. Para las que no motivan sin ir más lejos.
Disciplina es para aquellos que hacen cosas que en realidad no quieren hacer. Los que no la tienen dicen que les falta motivación. No son disciplinados porque les falta motivación. Pero una vez más se equivocan. Tampoco es eso.
La pregunta esencial para mi es esta. ¿Qué es tan potente para ti que te mueve? Tiene que ver algo con cómo te defines. Si hay una discrepancia entre quién eres y lo que haces no vas a poder mantenerlo durante mucho tiempo porque te va a convertir en una persona altamente infeliz. Hacerlo en cambio es cómo la atracción de la fuerza irresistible de dos imanes.
- Si eres pintor, pintas cuadros. Hacerlo durante ocho horas o más todos los días no te importará. Todo lo contrario.
- Si eres corredores, sales a entrenar. Madrugas antes de hacer ningún otra cosa si hace falta. No lo cuestionas. No tienes que tomar ninguna decisión porque ya está tomada.
- Si te consideras una persona sana, no comerás comida basura. O al menos no en cada ocasión. No te costará no tocar esas patatas fritas que os acaba de servir el camarero.
Saber quién eres y con ello lo que te define es mucho más fuerte que tener disciplina o estar motivado. Ese es el primer paso. Yo tengo la suerte de tenerlo claro. Eso es la base de mi superpoder.
Stay tuned.

