Lo que un negocio de e-commerce requiere (aunque no te guste escucharlo)
Hay tres factores en montar un e-commerce más allá de lo que te cuentan en los cursos. Esto es lo que he aprendido en los últimos 10 años sobre ello.
Ya van 10 años intentando montar un negocio de e-commerce de verdad. Digo “intentando” porque sigo teniendo la sensación que todavía estamos muy lejos del objetivo. Recuerdo también que apenas hará dos años hemos estado hablando sobre una nave gigante a tope de producto. Ahora o mejor dicho en 2025 esto ya parece más bien una realidad muy cercana.

Posiblemente los primeros seis años de este viaje iba por un camino equivocado. Es la primera vez que tenemos por fin “momentum”. Vamos por el buen camino. Un camino “aburrido” que requiere repetir las cosas que funcionan y no dejarse distraer por todo lo que pueda brillar y alejarte de tu objetivo (cosa que se me da muy bien).
Tras haber realizado el maratón en Eindhoven estamos pasando una semana de vacaciones con la familia. En este tiempo sin trabajo suelo seguir con mi ritmo habitual. Es decir me levanto a las 5.30 horas para realizar mi rutina de siempre que empieza por visualizar algunos videos de Youtube. Cuando consumes un contenido parecido como yo durante meses sobre una temática concreta empiezas a ver patrones. Hay ciertas cosas que se repiten una y otra vez. Es ahí donde encuentras verdades. Posiblemente no absolutas pero te da muy buenas pistas sobre lo que tienes que hacer o no para lograr un objetivo específico.
A nivel de e-commerce estas líneas son un recordatorio de lo que nos queda por delante.
Paciencia con constancia
Nada bueno llega fácil. Me gustan de hecho las cosas difíciles. Me aburro fácilmente pero esto fácil no es. Van 10 años de los cuales he trabajado posiblemente seis de forma constante pero en la dirección equivocada. No lo veía en aquel momento porque tenía esa imagen delante de mi de aquella persona que cava un túnel muy largo y abandona centímetros antes de encontrar el tesoro. No iba a ser yo esa persona. No había tesoro al final del túnel sino más bien un abismo que por suerte no alcancé pero faltó poco.
Hoy la cosa pinta de forma diferente. Tenemos algo entre manos que funciona y que crece año tras año. Es aburrido porque siempre podría ir más rápido pero las cosas tienen su ritmo. Son los intereses compuestos que hacen la bola de nieve gigante en cuestión de años (no meses).
Capital (más es mejor)
No, no es posible hacer e-commerce sin capital. Si te metes en este mundo necesitas dinero. Al principio nadie te lo va a dar porque la pregunta es “¿por qué…?”. No por ser una buena persona alguien va a apostar por ti (aparte de amigos, familia y algún loco tal vez). Hazme un favor y no regales el poco dinero que tienes al principio a un vendedor de cursos que te cuente que en nada de tiempo y con apenas dinero vas a hacerte rico. No es la realidad. Me gusta el símil de correr maratones porque me encaja a la perfección. No vas a correr una maratón por debajo de tres horas si nunca has corrido previamente y tienes sobrepeso. Te va a conllevar muchos meses y años de entrenamiento para llegar a ese punto. En el mundo de los negocios es exactamente lo mismo. Igual no tienes sobrepeso pero la falta de experiencia te frena de la misma manera como los 10-15 kilos de tocino en las caderas.
Cuando estás en un punto de crecimiento puedes llegar al punto de “morir de éxito”. Nuestras necesidades de capital crecen con nuestra facturación. Cada enero y febrero de nuevo hay que hacer el tour de bancos para recoger los préstamos que necesitamos.
Suerte (inevitablemente)
Fue suerte encontrar algunos de los productos que ahora nos proporcionan gran parte de las ventas. Es parte de la historia y verdad que pocos te cuentan. Lo que si te digo es que la suerte te tiene que encontrar trabajando. No por tener esperanza las cosas te van a ir bien milagrosamente. Los milagros se los dejamos a aquellos que realmente los necesiten.
Si tienes dos manos y piernas funcionales con una cabeza puesta en el sitio que toca tienes todo lo que necesitas para triunfar. La velocidad al éxito está en tus manos. Cuando más horas (productivas) seas capaces de realizar mejor. Más rápido irás en este caso. La cuestión es únicamente tu definición de “rápido”. Mejor llegar lejos que rápido. Encontrar el ritmo que vas a poder mantener durante décadas. Piensa en plazos más largos que los demás. Los demás ya habrán abandonado el juego cuando tú no paras de aumentar distancias hacia el resto. Disfruta el proceso y el juego. Con un poco de suerte seguiremos avanzando. A nuestro ritmo.
Stay tuned.

