¿Es tan complicado ser un jefe que no sea un cabrón?
Ayer tuve una reunión de feedback semetral y un feedback sorprendente. Me sorprendió el comentario que surgió.
Cada seis meses hago reuniones de feedback con cada miembro del equipo. Me he dado cuenta que es algo que las personas aprecian mucho. Si lo piensas también es normal. A cada persona le gusta recibir feedback de lo que está haciendo. Aunque nunca todo sea positivo. La actitud de todos ellos es que quieren mejorar.

Al final de esta reunión siempre doy la oportunidad de también dar feedback de vuelta. Estoy abierto a cualquier tipo de crítica por lo que no tengo ningún inconveniente en escuchar cosas que debería mejorar. Pocos o mejor dicho nadie lo ha hecho de verdad. Hasta ayer. O eso pensaba.
El feedback que surgió fue más que sorprendente.
“Es complicado encontrar un jefe que no sea un cabrón”.
Soy consciente que no es complicado parecer un buen jefe con este tipo de comparación. Me surge la pregunta del problema base.
- ¿Demasiado ego?
- ¿Falta de empatía?
Creo que tengo todavía muchas deficiencias como gerente.
- Doy más feedback negativo que positivo. Cuando las cosas funcionan no escucharás mucho de mi.
- Doy por hecho demasiadas cosas todavía. Una persona joven y con poca experiencia no puede rendir como una con más experiencia.
- Tengo poca paciencia. Me enfado con cosas. Microgestiono a mi equipo en momentos de presión.
- Tengo que establecer mejores procesos para que todo el mundo sepa lo que tiene que hacer.
Creo que eso son únicamente algunos puntos de muchos que quedan por mejorar. Si me comparo con los peores gerentes destacaré pero si lo hago con los mejores hay muchas deficiencias.
Siente bien un feedback asi. Es bueno para el ego. Pero también hay que verlo así. Al final tampoco quieres ser el mejor de los peores. Digo yo… 😀
Stay tuned.

