Dos cosas que valoran los clientes de consultoría y harán que te contraten
Esta semana tengo una entrevista para un nuevo proyecto de consultoría. Esto es lo que estoy haciendo para prepararlo.
Era uno de esos proyectos que lo ves y te das rápidamente cuenta que lleva tu nombre puesto. Encajaba a la perfección. Es por ello que puse más esfuerzos de lo normal en llamar la atención de la agencia que iba a presentar curriculums a al cliente que está detrás. Fue bueno ver que mereció la pena porque esta semana tengo una entrevista para que el cliente pueda evaluar si encajo bien para el proyecto. En esta fase suelo tener un ratio de éxito muy alto. Ya no es el 80% como hará cosa de 12 meses atrás pero sigue siendo elevado. Esto es lo que probablemente me diferencia de otros candidatos.

Investigo empresa y personas
No es suficiente entender lo que hace la persona sino también quiero saber el recorrido que tienen las personas que estarán presentes en la entrevista. Esto me ayuda encontrar algo en común donde puedo fácilmente conectar con ellos. Si veo que una de las personas ha compartido algo sobre correr en sus redes sociales dejo caer que soy corredor. ¿Cómo no? No es demasiado complicado establecer una base. Si no es esto es otra cosa.
Haber investigado la empresa es lo básico pero incluso aquí tengo la sensación que algunos fallan en no tomarse el interés necesario. Conocer la historia, la facturación, el CEO, la competencia, etc. No haber hecho tus deberes te descarta de forma inmediata.
Viajar en el tiempo hacia el futuro proyecto
La segunda cosa que hago donde veo que las caras de los clientes de repente se iluminan es cuando hablo sobre el futuro proyecto y ya me veo parte de ello. No siendo soberbio dando por hecho que soy la mejor opción sino dando mi punto de vista basado en mi experiencia adelantando de forma modesta posibles retos del mismo. No es cuestión de describir todo como súper sencillo. Todos los proyectos tienen sus barreras. Ignorarlas no es lo que las empresas buscan sino más bien a alguien que sea consciente de ellas y que en el mejor de los casos tenga un plan o al menos la actitud para encontrar soluciones a los desafíos que se irán presentando a lo largo del tiempo.
No es complicado pero es algo. Son matices que marcan la diferencia. Siempre son las cosas pequeñas. Tengo la suerte que mi competencia parece todavía no ha dado con esta tecla.
Stay tuned.

