Declaración de misión de tu start-up – ¿necesaria o caca de vaca?

¿Estás preocupado porque todavía no has encontrado una misión adecuada para tu start-up? En este post descubrirás si eso debe preocuparte o no.

¿Cuál es la misión de tu negocio? Espera un momento. Antes de que esto se convierta en una situación incómoda. No me digas nada. ¿No tienes, no es así? Declaración de misión para tu negocio digo. Antes de seguir voy a explicar brevemente lo que significa. Empecemos por un ejemplo práctico. Esta es la de Google.

Misión EmpresaDerechos de foto de Fotolia

La misión de Google es organizar la información del mundo y hacerla accesible y útil de forma universal.

Si te interesa el tema, tienes aquí unas 50 más. La finalidad de una declaración de misión es el resumen de los principales objetivos en una sola frase que sea fácilmente entendible tanto para inversores, directivos, trabajadores y clientes. Todo lo que una empresa hace tiene que tener encaje con esa frase. Si no tiene cabida es que te das desviando demasiado de tu misión o tienes que revisarla para adaptarla a la realidad. Hasta aquí la teoría.

Cuando montas una start-up puedes leer en muchos libros y escuchas en muchas charlas que necesitas una misión y visión para tu negocio. ¿Hacia dónde quieres ir para liderar tu equipo hacia el éxito? Cuando partes desde cero y no tienes ni idea la verdad es que todo eso suena genial y la verdad es que te parece incluso una buena idea. A partir del momento en el que te pones con ello para encontrar esa frase “mágica” que describe de forma precisa eso que quieres hacer ya lo tienes un poco más crudo. ¿Por qué? ¡Porque no es tan fácil…!

Vamos a ver. Todas esas frases que puedes leer de empresas establecidas la verdad que suenan genial y son 100% acertadas. Parecen salir de la mente de un filosofo en vez de estrategas de marketing. Aquí va el de los inicios de Microsoft.

Un ordenador en cada casa escritorio y hogar.

La inspiración de este post surgió cuando caí en una entrada de Marcos de Pensamientolateral.org donde digamos ponía en duda la orientación al cliente verdadera de la mayoría de las empresas. La verdad es que me he reído un rato leyendo el post. Cuando tengas un rato pásate por ahí y le echas un vistazo.

Lo que insinúa la declaración de misión es que montas un negocio con el objetivo de crear un mundo mejor. Siendo realista esto no siempre lo vas a conseguir. Los marketers son bastante creativos y son capaces de atribuirle incluso a una empresa que produce armas de destrucción masiva una misión tipo “hacer el mundo más seguro” o algo parecido.

La realidad es que el 99,9% de los negocios se montan con el objetivo de ganar dinero. Si al mismo tiempo podemos salvar el planeta pues bienvenido sea. Se me viene a la cabeza la demonstración antes de despegar con un avión donde te dicen que “en caso de pérdida de presión en la cabina…” debes primero ponerte la mascarilla a ti mismo y luego a la persona que tengas al lado (incluso si es tu hijo o hija). Para ayudar a terceros tenemos que estar económicamente en una situación donde podamos vivir nuestras vidas sin tener que preocuparnos demasiado lo que será mañana. Desgraciadamente esto está siendo un reto para muchos. Si tú estás bien, te será menos complicado echarle un cable a personas menos afortunadas. Igual me estoy desviando aquí un poco del tema…

Lo que es cierto es que cuando pierdo dinero con un negocio lo cierro. Es que no hay otra. Da igual lo bueno, positiva y salvadora que sea la misión de tu start-up. Otro problema personal que tengo con el concepto es que las personas necesitan instrucciones precisas. Cuando eres fundador en una start-up debes rodearte de personas que son mejores que tú mismo, cierto. Aunque lo consigas en el día a día no sirve poner la misión en el escritorio de cada miembro del equipo. Hace falta un objetivo concreto de lo que quieres conseguir a vista de 2-3 meses acompañado con un plan que suele cambiar con frecuencia. En otro caso no irás a ninguna parte.

Salvar el mundo con tu start-up está genial. No me entiendas mal. Para poder hacerlo tienes que ganar mucho dinero. Es muy probable que no lo consigas. Si tú consigues de mantenerte con tu negocio ya le estás haciendo un favor al mundo. Es una persona menos por la que tenemos que preocuparnos. Ser un poco egoísta también puede ser una forma de ser social. Espero que esta última frase no se tome como excusa para no ayudar al resto del mundo cuando uno realmente tenga las posibilidades y los recursos para hacerlo… ;)

Una misión no es lo más importante en una start-up. Cuando te acerques a la facturación de un Google o de un Microsoft ya tendrás el tiempo para gastarte miles de euros para que una consultora te encuentre una frase que suene bien… ;)

  1. Muy buen artículo! Lo leeré un par de veces, hasta aprender la lección!

    Cuando te la montas sólo, todas esas reflexiones ocurren contigo mismo! Saludos

    Responder
  2. Gracias por la mención, Carlos ;)

    Me interesa el desvío tomado con la metáfora del avión. Es la misma que usaba para explicar cuántas personas pueden acceder a España por la frontera sur (todo el problema de la valla). Para mí lo ideal es que el goteo de inmigrantes no parase, pero se hiciese a cuentagotas, de modo que la llegada de nuevos españoles no saturase el PIB. Aunque esto ya se mete en los berenjenales de lo político :S

    Y, sí, tienes razón en que la gente necesita instrucciones concretas. He trabajado con muchas personas y, si no tienen un objetivo cortoplacista simplemente se quedan cruzados de brazos en stand-by, como si ellos no tuviesen la capacidad de mejorar nada en su nivel de competencias o como si sus ideas no fuesen válidas para la empresa. Simplemente se cruzan de brazos o hacen llamadas telefónicas: “Ya he acabado lo que me dijiste.¿Qué hago?”

    Responder
  3. Los comerciales lo tenemos claro: Ganar dinero a través de … Y en esos tres puntos puedes poner todas las frase bonitas que quieras.

    Es una forma de no hacernos trampas al solitario.

    Responder
  4. Cierto, se necesita esa frase, ese motivo, para que además tú también lo recuerdes.

    Gracias por escribir. :)

    Responder
  5. Estoy tan de acuerdo… Para ayudar a los demás, primero tenemos que “estar bien con nosotros mismos”.

    Responder
  6. Hola Carlos, estoy de acuerdo en general en los puntos que planteas, ahora bien, creo que hay un matiz importante que se escapa en todo el artículo y yo lo resumiría en que estamos para ganar dinero pero no de cualquier manera. Tal y como yo concibo un negocio, se trata de que ganes dinero disfrutando y aportando un beneficio a los demás, solucionándoles un problema. Si todo lo dejas a ganar dinero exclusivamente, bajo mi punto de vista, pierdes el norte. La misión en el fondo es eso, lo que te mueve desde mucho más adentro. Es la gasolina de tu motor. De hecho en mi web hablo de Negocios con alma (www.azucenafraile.com).
    Permíteme que vaya punto por punto en tu artículo porque quiero tratar de aportar algunos matices que espero enriquezcan la visión de los temas que planteas.
    - Encontrar tu misión y visión no es fácil: eso es una verdad como un templo y es cierto que no puedes esperar a tenerlo claro meridiano para empezar pero sí que tienes que trabajar continuamente para encontrarlo, porque para mantenerse ahí fuera en la brecha sí que te van a hacer falta.
    - Los negocios se crean para ganar dinero: cierto. Un empresario no es ni puede ser nunca la madre Teresa de Calcuta, pero para mí el buen empresario es el que no está dispuesto a ganar dinero a cualquier precio. Es una cuestión de valores y por encima del dinero ha de estar la honestidad entre otras cosas. La misión es tu referencia de para qué te metiste en todo este berenjenal que es crear un negocio.
    - Para ayudar a otros has de estar tú bien posicionado primero: por supuesto. Ahora bien, la manera de contribuir al mundo no es la ayuda desinteresada únicamente. Ésa en efecto es la que das cuando tú ya estás mucho más alto. Para sacar a alguien de un pozo lo sacas desde arriba con una cuerda, no desde abajo empujando (esto se lo oí a un gurú americano). Pero con tus servicios o productos ya lo creo que puedes contribuir al cambio y a la mejora de tu entorno y por ahí va la misión. Contribuyo al bien de los demás y encima gano dinero. Cuando eso confluye la satisfacción es plena.
    - Un equipo necesita instrucciones: no exactamente. Lo que necesita realmente es foco, es decir, saber dónde va, que lo que haga tenga sentido para ellos (ahí radica en buena parte la motivación) y qué objetivos hay que conseguir. El cómo trabajen no necesita instrucciones sino mas bien que se les faciliten las cosas, que se les cree el marco adecuado y establezcan ellos las suyas propias para que se responsabilicen al máximo. En cuanto a los plazos, estoy de acuerdo, en una start-up, a la velocidad que todo se mueve, hay que trabajar con objetivos a corto plazo, ahora bien, esos objetivos lo ideal es que estén enmarcados en una visión a largo. Es como cuando conduces un coche: estás pendiente del coche de delante pero al mismo tiempo miras al horizonte para no perder de vista hacia dónde tienes que ir.
    Para los que queráis profundizar en este tema, escribí hace bastante tiempo un artículo precisamente sobre la importancia de la visión, misión y valores a la hora de emprender. Podéis echarle un vistazo aquí: http://azucenafraile.com/la-brujula-del-emprendedor/. Espero que os ayude.
    Gracias por abrir el debate en este tema. Como colofón sólo añadir que la visión y misión nunca pueden ser castillos en el aire, sino un marco que te lleve a la acción. Los pies hay que tenerlos siempre en la tierra y ser conscientes de la realidad en la que uno se mueve.

    Responder

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *