Cómo equilibro bien trabajo y ocio (y lo que por fin he entendido)
El famoso término work-life-balance. Para los emprendedores más duros es un concepto de perdedores.
En mi primera start-up durante años no me permitía estar de vacaciones más de 1-2 días. Incluso en esas raras ocasiones estaba lleno de ansiedad por si algún inversor iba a poder llamar para enterarse de que no estaba trabajando. Estar agobiado durante las vacaciones es algo que me ha acompañado durante años incluso hasta el día de hoy para serte sincero. Pero ya poco tiene que ver con el nivel de estrés que tenía por esa sensación de culpabilidad de no estar detrás del portátil trabajando.

A día de hoy he cambiado el chip en muchos aspectos. Entre otras cosas considero que ser egoísta es pensar también en todos los que me rodean. Al final necesito mis momentos para reponer fuerzas. Porque si yo estoy débil no puedo ser un pilar para los demás. Estar sentado ayer en el sofá durante casi una hora y repasar subastas de Ebay de cartas de Pokémon me ha cargado las pilas al 110%. Eso no tiene precio.
Para equilibrar trabajo y ocio se necesita eso. Momentos de descanso.
Hay también algo que muchas personas entienden mal con eso de work-life-balance. Si trabajo mucho y duro, necesito mucho tiempo de ocio. Es por ello que por una parte entran en zona naranja en la parte del trabajo pero también en la parte de ocio. Pasarse a nivel de deporte, vacaciones, salir sin parar, etc. no es estar equilibrado por ninguna parte. No se puede equilibrar un exceso por una parte con un exceso por otra parte.
El equilibrio tiene que estar de forma aislada en el trabajo y en todo lo demás. Es lo que me gusta pensar lo que hago. Tengo la suerte de poder llevar un ritmo alto en ambos campos pero sin llegar a una zona naranja. En el amarillo entro de vez en cuando sin duda pero lo hago de forma controlada. Ya he pasado varias veces por una fase parecida al burn out por lo que esta experiencia me ayudado estar alejado de esas sensaciones.
Mi mejor hack para llamarlo de alguna forma es este. Hago deporte antes del trabajo. Esto genera un círculo virtuoso. Estoy de buen humor. Estoy contento conmigo mismo porque ya tengo el “trabajo hecho”. Además el deporte me permite estar más despierto y creativo. El trabajo sale más rápido y mejor por lo que nuevamente mejora mi humor. Esto tiene un impacto en los demás.
Mi fórmula personal es tener un equilibrio en ambos campos. No se equilibra uno con otro sino más bien buscan sinergias. Nada complicado pero me funciona. Día tras día. Paso a paso.
Stay tuned.

