Co-branding de las grandes marcas y lo que aplicaremos para nuestro negocio

Co-branding no es algo que únicamente puedes hacer si eres Gucci, Puma o Hello Kitty. También nosotros siendo pequeños lo podemos aplicar.

Hasta la semana pasada pensaba que hacer co-branding con marcas no es para nosotros. No porque no me hubiera gustado idea sino más bien porque somos pequeños y desconocidos. ¿Qué gran marca quisiera hacer una collab con nosotros?

La semana pasada estuvimos en la feria de Madrid de juguetes. En paralelo se celebró el Licensing Day. A pesar de únicamente participar en una charla se iluminó la bombilla. No enseguida sino más bien unos cuantos días después. Mi conclusión fue esta.

Ya hacemos collabs a través de licencias (no hay que ser grande)

No tienes que ser grande para hacer el primer nivel de co-branding con grandes marcas. Nosotros ya lo estamos haciendo y somos pequeños. Cuando digo “pequeños” significa que facturamos siete cifras de sobra pero que todavía nos queda un poco hasta las ocho cifras (seis cifras de beneficio el año pasado).

Este co-branding se limita en esta fase a tener presencia en el packaging, pero ojo. Es un primer paso y tampoco me parece pequeño. Nuestro logo está al lado de uno de los gigantes de la industria de la juguetería. Y esto es únicamente el primer paso. Cuando más éxito tengamos con nuestros productos de licencia, más empresas grandes querrán trabajar con nosotros. Ganaremos en relevancia a nivel B2B pero también es branding a nivel B2C.

Entender que somos la sal que da el sabor pero no somos la comida

Fabricamos accesorios para coleccionables. Somos como la sal en la sopa. Hacemos el coleccionable mejor. Le permitimos brillar. Pero tenemos que ser consciente que nuestros clientes no se vuelven locos por nuestro producto. Todavía al menos.

Nos podemos diferenciar de nuestros competidores ofreciendo también coleccionables directamente en nuestra web. Vender Hot Wheels, cartas de Pokémon y Panini siempre respetando el PVP y sin especular sobre un posible aumento del objeto. De esta forma generamos tráfico recurrente de personas que acuden a nuestros de forma frecuente para ver si encuentran algo nuevo. Cada compra de este tipo hace crecer nuestra base de datos y eso es oro. También tiene sentido que alguien que compre cartas ya de paso pensará “pués mira este álbum de esta gente ni es tan feo” y con solo clic lo añade al carrito.

Pagar por co-branding para crear ediciones limitadas de producto

Una forma muy sencilla de hacer co-branding para cualquiera es pagar por ello. Si vas a Playmobil te harán una figura con el logo de tu marca si cumples con los requisitos de cantidades mínimas. Lo mismo sucede con muchas otras marcas. Más grandes y más pequeñas que Playmobil.

Ese co-branding simplemente requiere suficientes euros en tu cuenta bancaria. Lógicamente tienes que hacerlo de forma tan inteligente para que ese producto que creas tenga un mínimo atractivo para un coleccionista. En otro caso tiene poco o nada de sentido. Algo en este estilo haremos en el contexto de nuestro evento de coleccionables.

30 productos más tarde – co-branding sin coste

Igual no son 30, puede que sean más o menos. Pero si repetimos suficientes productos con licencia y de co-branding de pago llegaremos al punto de ser suficientemente relevantes y atractivos para que una gran empresa esté interesada en hacer co-branding con nosotros sin necesidad de pagar por ello. Porque somos nosotros y “de repente” somos suficientemente “guays” para que nos tome en serio.

No será rápido pero va a suceder. Y ahí de repente pasaremos de ser un simple accesorio a convertirnos en el coleccionable. Es el plan perfecto. No puede fallar. En lo único que igual me pueda equivocar es en el timing. Pero si lo han hecho cientas de empresas antes de nosotros. ¿Por qué no también nosotros? Eso digo yo…

Stay tuned.

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