Por qué no me gustan un pelo las jornadas “intensivas”

Ha llegado el verano y con ellas las jornadas intensivas. Hay algo que no me gusta un pelo detrás de este concepto.

Ya estamos otra vez. Ha llegado el “maldito” verano. No me entiendas mal. Soy fan de la playa, del buen tiempo y de esas cosas pero hay una cosa que me molesta y mucho. Se trata de las jornadas “intensivas”.

Jornadas IntensivasDerechos de foto de Fotolia

“¿Qué puede haber de malo detrás de este maravilloso invento?” podrían pensar con razón algunos. Entrar a las 8 de la mañana y salir a las 3 de la tarde para poder sacar provecho de la tarde en teoría está genial. Hay un pequeño problema que igual algunos no verán como yo.

¿Quién es capaz de concentrarse 7-8 horas sin pausa?

La teoría detrás es que en las jornadas intensivas del verano todos nos ponemos a currar sin pausa durante 7-8 horas como unos malditos c***** siendo productivos de la rehostia. Nada de pausas para tomar un café ni para comer y así acabamos antes.

Seamos un poco realista. ¿Quién es capaz de estar concentrado durante tanto tiempo sin una sola pausa? Al final las jornadas intensivas son una excusa para trabajar menos.

“Hay que trabajar para vivir y no al revés”. Todo esto es correcto. Desde el punto de vista trabajador me parece una idea fantástica e igual si la empresa se llama Telefónica no se va a notar la diferencia. El problema surge cuando eres una start-up. En mis 7 años que llevo como emprendedor nunca he hecho jornadas intensivas. En caso de que no nos llegue a comprar Telefónica, tampoco las haré.

Por qué las jornadas intensivas hacen más daño que bien

Repito. La teoría detrás de las jornadas intensivas está muy bien. La realidad a la que nos afrontamos es otra. Si este concepto realmente estaría funcionando tan bien deberíamos aplicar jornadas intensivas durante todo el año. ¿No te parece? En cambio nada más las aplicamos durante el verano.

El argumento que uno llega a escuchar es el bajón en España durante el verano. Es algo que ya estoy harto de escuchar desde que empecé a montar empresas y proyectos en este país. ¿Es que nadie se da cuenta que la solución para empujar la economía la tenemos delante de nuestras narices?

Si todo el mundo seguiría trabajando durante el verano (tomándose cada uno sus vacaciones merecidas, claro) como durante el resto del año, este bajón no sería tan drástico. Las jornadas intensivas le hacen más mal que bien a España.

Luego la gente entra a las 8.10, 8.15, etc. pero no te preocupes porque puedes estar seguro que a las 14.59 ya tienen todas las cosas empaquetadas y el bañador puesto para irse a la piscina.

¿Estoy hablando desde la envidia? Puede que sea así. Tengo la responsabilidad para que esto salga adelante y honestamente me cabrea cuando veo este tipo de inventos que aportan más desventajas que ventajas.

En ocasiones el responsable de una start-up no es capaz de desarrollar la empatía suficiente con el resto de su equipo. Al revés también suele ser el caso. Este tipo de privilegios (para quien los tenga) hay que apreciarlos y no darlos por hecho. Si tu empresa se lo puede permitir está genial pero sé consciente de todo lo que se sacrifica para ello. Aprécialo porque hay alguien detrás que está pagando la fiesta. No te pido más.

  1. ¡Hola!
    Discrepo en la base de tu razonamiento, ¡yo sí soy más productiva con la jornada intensiva! Es el efecto de no poder decir “no importa si no lo acabo ahora, ya lo haré por la tarde”, y resulta que por la tarde, hasta que no vuelves a concentrate después de la pausa, se hace más bien poco.
    En lo que sí estoy de acuerdo es que es un error dejarla sólo para el verano y que este país deje de existir durante más de un mes; el mes de agosto no cuenta para nadie, ¿no sería mejor que todo el mundo pudiese coger sus vacaciones a lo largo del año? Las empresas no notarían el descenso de productividad porque no les faltarían 3/4 de plantilla!

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    • Creo que las vacaciones son para desconectar, y no se desconecta igual si casi toda la empresa está de vacaciones, que si eres tu el único que lo está…. recibirás miles de emails durante tus vacaciones… o bien te pones a contestarlos, y al final trabajas, o bloqueas parte de tus tareas para el resto del equipo.

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  2. Bajo mi punto de vista, es completamente imposible estar durante 7-8 horas al día concentrando en el trabajo. Y esto es aplicable a cualquier tipo de situación.

    Un blogger no puede estar tantas horas seguidas al frente del ordenador porque llega un momento en el que la concentración y la creatividad fallan completamente a las pocas horas. Un trabajador de la construcción como mi padre es muy difícil que esté 8 horas con 40 grados en verano trabajando sin parar.

    Ambas situaciones las he vivido y las vivo en primera persona y a mí también me demuestran, como a ti Carlos, que estas jornadas intensivas son una excusa para no trabajar por la tarde.

    Muchas veces hablamos de productividad, cuando en realidad un gran número de personas centran parte de su tiempo en buscar estrategias para ser menos productivo.

    ¡Un abrazo!

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  3. Sin duda es mejor irse a comer 3 horas, eso sí es productivo

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  4. Hola Carlos,

    ¿Puedo permitirme el lujo de estar en desacuerdo contigo por primera vez en 2 años?…jaja.

    En mi opinión, se rinde mucho mas con la jornada intensiva (algo que tienen practicamente todos los países europeos) que yéndote a casa a descansar para después volver a las 4 medio “atontao” sin ganas de engancharte otra vez y pensar que vas a salir de la oficina sin tiempo para pasarlo con tus hijos o para salir por ahí y tan cansado que solo te apetece tumbarte en el sofá y ver en la Tv un programa que no te haga pensar mucho.

    En la empresa donde trabajo empezamos ahora la jornada intensiva de 8 a 3 pero si que tenemos un pequeño descanso para almorzar. El resto del año también tenemos una especie de jornada intensiva con dos descansos, para almorzar y para comer.

    Yo creo que el tema del rendimiento va mas en la persona que en el horario. He tenido compañeros que sea cual sea el horario han rendido como máquinas mientras que otros siempre se han intentando “escaquear” para hacer lo menos posible.

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  5. Hay estudios bastante serios sobre jornadas semanales de 25 horas para todo el año.

    Claro que los trabajohólicos lo llevarían mal.

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  6. Yo llevo trabajando en jornadas intensivas prácticamente toda mi vida, así que puede que no sea el más idóneo para opinar.
    Aunque reconozco que hay trabajos que requieren de períodos de descanso para rendir mejor, la jornada intensiva bien organizada me parece un buen modo de aprovechar el tiempo. Se pueden hacer microparadas de 5 minutos (como con la técnica pommodoro) y se disfruta mucho más del tiempo libre, porque se tiene todo junto y no a intervalos irregulares.

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  7. No solo está demostrado que se rinde más, por eso paises mucho más productivos que España la aplican en su modo de vida empresarial. Yo he gestionado equipos grandes (+20) bajo jornada intensiva continua, como piloto de 6 meses en la empresa donde trabajaba. Nuestro ERP no podía reflejar otra cosa que más productividad, además de desaparecer el mal humor dia si dia también de algunos trabajadores problemáticos. Un equipo vale lo que vale su gente, y por eso hay que tener a la gente motivada y contenta. Jornada intensiva SI para todas las empresas a las que su producto se lo pueda permitir. Lo siento Carlos, primera vez en mucho tiempo en desacuerdo :)

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  8. Con las jornadas intensivas mantengo una relación de amor-odio. Amor platónico porque siempre las veo desde la barrera y nunca las he disfrutado. y no solo eso sino que las sufro ya que en estos meses es muy dificil contactar con la gente.
    Sumemos que agosto no existe, diciembre tampoco…
    En teoría, como dice Carlos, están bien, pero…siempre que añadamos el ingrediente de la productividad, si no más que jornada intensiva se queda en media jornada.

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  9. Jornada intensiva todo el año, por favor!
    Mi experiencia en este sentido es totalmente positiva, desde el punto de vista de la productividad tan conveniente para las empresas como a nivel personal, ya que consigue que desarrollemos sistemas de organización más eficientes.
    No me basta con ir a trabajar cada día, necesito volver a casa satisfecho de mi rendimiento.
    Personalmente me motiva saber (o creer) que rindo por la mañana y que disfruto por las tardes de familia y/o aficiones.
    Saludos!

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  10. Yo no estoy ni de acuerdo ni en desacuerdo. Mi jornada, por contrato, es de unas 8,5 horas diarias. Ahora bien, formalmente hablando “Yo no tengo horario”. Y eso significa que un día echaré 12 horas y otro 3. Ya ha pasado. Ha habido días que ni siquiera he ido a trabajar. ¿Para qué? Es entendible que no trabaje, ya que no hay nada que hacer. ¿Para qué desperdiciar mi tiempo? Me pongo a trabajar en mis proyectos y, cuando haga falta, devolveré con ganas las horas extra.
    El horario, por supuesto, tampoco es rígido.
    Saludos ;)

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  11. Primero de todo enhorabuena por el blog. En cuanto al post en concreto, he de decir que no estoy en nada de acuerdo. En mi anterior empresa implantaron la jornada intensiva en verano, y mi jefe, al ver que trabajabamos más contentos, y en el caso de necesidad teníamos más tiempo para hacer horas extras, decidió implantarla todo el año. Yo iba a trabajar más contento y en consecuencia trabajaba mejor. Por otra parte, y más en tiempos de calor, despues de comer te entra esa morriña, ese agobio por el que no estás a gusto en la oficina, con lo que la productividad se resiente.
    Simplemente es mi opinión, no digo que sea la verdad verdadera!
    ;)

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  12. La jornada está en función de las necesidades de tu empresa. No es una cuestión de productividad aunque ésta lógicamente puede verse afectada si no es equilibrada.
    A la productividad le afectan más directamente otros factores como los objetivos, la integración del trabajador, la motivación, etc. Conciliar vida familiar y profesional es un requisito indispensable no solo para alcanzar mayores cuotas de productividad sino para fortalecer ese mismo principio en tu organización.
    Lo que realmente daña es el parón por excelencia, la falta de continuidad, la desaceleración obligada de instituciones y empresas. En función de tu ámbito lo importante es organizarse sin perder la perspectiva. La cuestión puede ser relativa pero, en nuestro caso, no dejamos ni dejaremos de atender a nuestros clientes aunque mantegamos un horario de oficina, sea el que fuere.

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  13. Estoy completamente de acuerdo contigo. Soy abogado. Cuando no leo papeles leo o escribo en el ordenador. No puedo estar concentrado ni estar sentado 7 u 8 horas. Y si necesito hablar por teléfono, para algo se invento el móvil, con el que puedes llevar tu oficina a la calle o al bar……….Un cordial saludo.

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  14. No se si has creado este post por buscar repercusión mediática o como empresario. Espero que sea por lo primero, ya que si es por lo segundo creo que este tipo de pensamientos es lo que provoca que no puedas ofrecer jornada intensiva a tus empleados. Cuando en una empresa hay buen rollo la gente sabe organizarse. Si es un momento económicamente difícil los empleados que disfrutan de jornada continua se esforzarán por entre un poco antes y salir un poco después (7:45-15:15) y tomar un descanso de 20 minutos a media mañana que siempre viene bien. Si lo ven necesario también se quedarán una tarde trabajando, pero podrán disfrutar de la jornada intensiva y se comprometerán con la empresa. Si el empresario piensa como lo escrito en este post los empleados de ese empresario se sentirán desmotivados y no se esforzarán por la empresa, de hecho los empleados realmente valiosos en cuanto encuentren algo mejor se irán. Un empleado motivado hace más en 6 horas que un empleado desmotivado en 8 horas… creo que hay gente que aún no lo entiendo y que espera explotar al empleado hasta el último minuto. Eso es lo que provoca que a las 14:59 algunos empleados salgan corriendo… y eso es lo que realmente perjudica a una start-up… la falta de compromiso… Las grandes empresas no solo ofrecen jornada intensiva sino que pagan la nómina unos días antes y ofrecen estabilidad. Como consecuencia un empleado está agusto y cuando es necesario se involucra y se esfuerza para sacar adelante las situaciones dificiles.

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  15. Totalmente en desacuerdo. Los que trabajan 40 horas semanales con jornada partida a las 13.55 ya cierran para irse a comer y hasta las 15:10 no vuelven de comer. Ahí ya están perdiendo también tiempo.
    Igualmente llegan a las 9:10 y a las 17:55 tienen todo apagado. Eso sin olvidar el desayunito de media mañana. Y el pajarón que les entra después de comer.

    Está comprobado que cuando dispones de menos tiempo para hacer una tarea se mantiene mas la atención y se tiende a procrastinar menos.

    No quiero pensar entonces lo que pensaras de las madres que piden jornada reducida para cuidar se sus hijos y por lo tanto trabajan todo el año en ese horario…

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  16. ¡Buenas!

    Te aseguro que soy mucho más productiva 7 u 8 horas seguidas que en horario partido ya que (y no quiero generalizar) por las tardes soy incapaz de rendir al 100%, ni al 80%. Y no, no llego tarde al trabajo ni en verano ni en invierno.

    Además, las condiciones medioambientales hacen en verano muy difícil trabajar en verano en las mismas condiciones que en invierno. Y no digamos ya de los factores familiares…

    Hay que adaptarse a todos los condicionantes y aplicar lo mejor en cada caso, y la época del año no es menos. Yo creo que un trabajador feliz, cómodo, es mucho más productivo. Y no es eso lo mismo que permitir llegar tarde o permitir procrastinar.

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