Lo que no te he contado todavía sobre montar una start-up pero requiere tu atención

¿Tienes ganas de comerte el mundo y lanzar tu start-up? Antes de despegar tienes que saber que no todo es tan rosa cómo algunos lo pintan. Esto son mis consejos.

Por suerte las cosas ya se pintan menos rosa. Estoy hablando sobre montar una start-up. No soy el primero que te va a hablar sobre las adversidades que conlleva no dormir para vivir un sueño pero igual te puede aportar perspectivas nuevas. Un pequeño recordatorio además nunca viene mal. Me ha gustado mucho el post que ha publicado Javier Megias sobre el mismo tema con el que te sentirás plenamente identificado si eres emprendedor de una start-up.

tips para start-upsDerechos de foto de Fotolia

Déjame que te cuente un par de cosas que he vivido en primera persona. Si no te los has leído todavía, te recomiendo también mis consejos atípicos que no te daría todo el mundo en este contexto.

Los planes nunca salen

Por mucho que planifiques o conservador que seas. Los planes nunca salen. Esto te lo puedes tomar literalmente. La regla es ir más despacio de lo esperado dentro del escenario más pesimista que hayas podido imaginar previamente. Para un emprendedor es algo antinatural ser pesimista en sus proyecciones. Aunque creas que lo estás siendo divide el resultado final por 2 y con un poco de suerte te acercas a la realidad. Me he quedado con una frase de un inversor. “Los costes los puedes controlar, los ingresos no”. Es sencillo y básico pero es algo que he aplicado desde entonces porque sé que la supervivencia de cualquier proyecto depende de ello.

Emociones de un niño en un cuerpo de un adulto

“Montaña rusa” es la palabras más utilizada dentro de este contexto. Me he encontrado en varios puntos del camino donde había llegado a un callejón sin salida. En mis tiempos de Coguan los inversores me habían dicho en 3-4 ocasiones en 5 años que si seguía así, iba a cerrar la empresa. Al final fue así.

Todos estos malos momentos fueron compensados por los buenos. Cuando te levantas por la mañana tienes una ilusión y ganas de llegar a la oficina porque sientes lo mismo como cuando podías jugar con tus juguetes favoritos. Emocionalmente tienes que ser una persona fuerte para aguantar estos altibajos. No todo el mundo aguanta la presión.

El inversor no es tu amigo

Cuando las cosas van bien todos te darán palmaditas en la espalda. Esto puede cambiar rápidamente si tus resultados ya no son tan buenos y tus resultados no son lo prometidos. Ten claro que esto es un negocio. Un inversor no pone dinero para hacer nuevos amigos sino lo que quiere ver es una rentabilidad mínima de su capital.

Entenderá tus dificultades, te apoyará donde pueda pero ejercitará su derecho legitimo para empujarte más allá con el objetivo de que des el retorno esperado. Antes de buscar financiación, piénsatelo bien. ¿Realmente la necesitas? Es una presión adicional que tendrás que aguantar.

Dinero no debe ser tu motivación principal

Cuando era joven tenía claro que iba a ser rico. Lo bueno es que a día de hoy ya lo soy. Lo único que me falta es el dinero. Mi perspectiva de lo que esto significaba entonces y cómo lo veo hoy ha cambiado de forma considerable. Mi motivación principal no es el dinero. Es la felicidad que me aporta poder hacer lo que realmente me gusta. Me siento muy afortunado porque paso todo el día “jugando con cubitos haciendo castillos en la playa”. He elegido este camino a pesar de todas las dificultades que ha supuesto llegar hasta aquí.

No ha sido fácil, pero ha merecido la pena. Esto no significa que ganar dinero con un proyecto que hayas montado desde cero no pueda aportar felicidad. Pero al final no son más que cifras en un Excel. No necesito nada especial. Únicamente la gente pobre tiene que adquirir posesiones para sentirse rico.

  1. Cada vez se comprime más todo. Cientos y cientos de start ups nacen cada día. En un entorno tan competitivo como el actual, es de agradecer estos consejos que aportas, pero como cada caso es un mundo, equivocarse forma parte del proceso. Gracias crack!

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  2. Confieso que este post no lo leí, solo lo escaneé. Soy un asqueroso Millennial. Te amo Carlos.

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  3. Hola Carlos,

    Muchas gracias por tus consejos. Los emprendedores debemos tener claro los riesgos que se corren al empezar un nuevo proyecto, pero la ilusión y las ganas de hacer cosas nuevas son la mayor motivación. Efectivamente no llegas a ser más rico por tener más posesiones, sino por aportar algo que ayude a los demás. De nuevo, mil gracias por tu labor!

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