Lecciones aprendidas de tener un cliente increíblemente complicado en los últimos 3 meses

Si sigues este blog de forma habitual, igual te acordarás de mi cliente alemán que me está sacando de quicio. Asi van las cosas con él ahora mismo.

Nunca he tenido un cliente tan complicado. Ha sido un reto estos tres meses torearlo. De hecho estaba a punto de sacrificarlo. Al final decidí seguir adelante porque he aprendido algunas lecciones valiosas.

cliente exigente

Mantener la calma

Una de las cosas más importantes es mantener la calma. Es algo que pocos son capaces porque permiten que sus emociones negativas dominen sus actos. Este cliente a diario me escribe mails donde de forma directa e indirecta critica mi trabajo y mi equipo de forma injustificada. En estas situaciones es esencial mantener la calma.

Ponerme en los zapatos del cliente

El cliente está bajo presión porque tiene gestionar varios temas de diferentes negocios sin tener mucha ayuda por parte de nadie. Esta labor en ocasiones le supera y libera su ansiedad a través de mails donde critica cosas que no tienen base. Es por ello que no es algo que va contra mi. En realidad le supera la situación que está viviendo.

Ponerle un espejo al cliente y hablar sin filtros

Trabajar con este cliente es una contradicción continua. Un día dice A y otro día B. Incluso puede llegar a criticarme por haber hecho A aunque esto era justo lo que quiso que hiciera y lo tengo documentado en las conversaciones que mantengo con él y que le envio para revisión. Recientemente me dijo que tenemos que hablar sin filtros para avanzar. Es lo que he empezado hace con él de la misma forma. Le hablo de una forma directa que no me atrevería aplicar con otro cliente. Le digo todo donde se está equivocando. Cuando se da cuenta de su error en más de una ocasión se ha disculpado y me ha dado la razón.

Ignorar aspectos que no sean relevantes para el éxito del proyecto

No quiero que me entiendas mal. Mi principal objetivo con este cliente es cómo con todos: hacerle ganar dinero. En este caso se trata de montar un negocio en Amazon que es algo que se me da bien (ayer facturamos 1.600 euros por cierto). En ocasiones también ignoro temas que me da porque sé que no son relevantes para el proyecto. Es un cliente un tanto disperso que luego también se olvida del 80% de las cosas que me dice. Actuo siempre en su interés y trato su dinero como si fuese el mío. Si no me viese capaz de convertir el proyecto en un éxito no estaría lanzando a ello.

Parece mentira pero la relación con este cliente es un poco de amor-odio. Él me aprecia por quién soy, por aguantarlo cuando se pone tenso y por llevarle la contrario cuando se equivoca. De la misma forma lo veo como alguien del que puedo seguir aprendiendo. Si soy capaz de satisfacer a un cliente de su perfil no tendré limites. Este cliente es la caricatura al extremo del cliente exigente. Hay que vivirlo para entenderlo. A pesar de todo ha dejado de generarme ansiedad. Cuando me lanza alguno de sus ya famosos mails me lo tomo con calma y le pongo el espejo. Esta estrategia está funcionando. Ahora toca empezar ya a facturar cuando antes. En ello estamos.

Stay tuned.

 

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