Cómo darte cuenta que no quieren trabajar contigo antes de que te digan que “no”
Me acabo de dar cuenta que mi banco no quiere hacerme una propuesta. No me han dicho que “no” pero no es necesario.
No es únicamente un fenómeno de la cultura empresarial china. A muchas personas les cuesta decir que “no”. Igual porque no quieren hacerte sentir mal o por alguna otra razón que desconozco.

En el mundo de los negocios te lo encuentras mucho. Estas personas no entienden que en vez de hacerte sentir mal realmente te hacen un favor. Una respuesta rápida permite pasar página. Al menos yo necesito ese “no”. Creo que todos nos merecemos un “no”. Es una forma de respeto y más si hubo contacto previo. No me refiero a propuestas no solicitadas que luego se ponen muy pesados porque quieren una respuesta. Esto para mi es otro tema. Yo me refiero a un contexto donde ya existe una relación previa. Donde posiblemente hubo una reunión, donde se invirtió tiempo en crear una propuesta, etc.
Contenidos
No hay respuestas a correos
En ocasiones es muy raro. Escribes correos de seguimiento cada dos a tres semanas pero no hay respuesta. Y eso que el contacto inicial fue muy amigable. Parecía que había algo que podría acabar en una colaboración o parecido. Lo más importante aquí es ser muy respetuoso en cada correo de seguimiento que escribas. Puede haber x-razones que desconoces. Yo necesito ese “no” por lo que le suelo dar seguimiento a las cosas hasta que lo haya recibido.
Cada vez hay nuevos requisitos
Es el caso de mi banco. De hecho el primero con el que ya trabajo desde 2017. Le he pedido algo súper sencillo desde mi punto de vista. El proceso para recibir una respuesta se ha alargado meses. En vez de decirme que “no” me piden cada vez algo nuevo. Es frustrante que el banco que en teoría mejor te conoce, menos quiera trabajar contigo.
El precio es demasiado elevado
Esto puede ser una propuesta o lo que se te exige para hacer algo en común. El precio se sale mucho de lo “normal”. O bien precio de mercado o lo que tengas a mano para comparar. En ocasiones una agencia te va a pedir presupuestos muy elevados. Esto simplemente significar que no quiere trabajar contigo pero prefiere que tú les digas que “no”. En el peor de los casos aceptas pero entonces al menos se aseguran que la cosa les salga rentable. Un “win-win” en este caso ya no existe, claro.
En ocasiones no hace falta escuchar un “no”. Ya lo intuyes. Yo soy de aquellos que necesita escucharlo para pasar página. Me puedo hacer pesado en estos casos pero me gusta pensar que lo hago de forma amable y respetuosa.
Stay tuned.

