Mis mejores trucos mentales que me han ayudado sobrevivir como emprendedor

Lograr cosas empieza en la cabeza. Únicamente si te ves haciéndolo antes de hacerlo realmente llegarás algún día.

Emprender no es para todo el mundo. Esto es así y no es ni bueno ni malo. No te voy a contar lo mucho que tienes que trabajar y seguir delante del portátil para acercarte al Lamborghini que tanto deseas. Tú tomas las decisiones que tengas que tomar según lo que deseas y el precio que elijas pagar por ello. Por qué ten claro que da igual lo que hagas, no te va a salir gratis.

En ocasiones hay que engañarse a si mismo. Y más si las cosas se ponen realmente duras. A lo largo de los años estos trucos mentales son los que me han ayudado seguirá adelante.

Confiar en que la solución está por llegar

Hace años atrás he estado en situaciones que no parecían tener una salida. La primera vez fue cuando con mi primera start-up estaba a punto de quedarme sin caja después de apenas un año. Aquí todo apuntaba a que íbamos a cerrar y tener que despedir a todas las personas. Al fina logramos alargar la vida gracias a una nueva ronda. En este momento me ayudó confiar en que la ronda iba a salir. No tenía la seguridad ni la confirmación pero en mi cabeza el problema ya estaba resuelto. Este truco mental me ha ayudado en la última década superar momentos difíciles y seguir funcionando cuando todo parecía venirse abajo. Lo peor lo que puede suceder en este momento es realmente quedarte paralizado. Es entonces cuando lo peor sucede porque pierdes la capacidad de actuar y lograr una solución.

Encerrar emociones en un armario

Cuando emprendes tienes que funcionar y más si tienes un equipo detrás. Muchas veces problemas familiares te pueden distraer de estar centrado y estar a la altura en momentos de crisis. Es entonces cuando toca atacar las cosas paso a paso. Primero lo más urgente. El resto de problemas los encierro en un armario y no permito que me afecten. No tengo el tiempo de tratar con ellos porque no tengo el ancho de banda para solucionar todos los asuntos de todas las personas en este momento. No convierto problemas de terceros en míos y más si ellos mismos tienen la capacidad de solucionarlos por su cuenta. En ocasiones amigos y familiares lo que buscan es alguien en el que puedan verter su basura emocional. Yo no soy el basurero de nadie.

Pensar que soy un fraude

No es únicamente cuestión de funcionar en modo de crisis. También tienes que desarrollar esa capacidad cuando las cosas van bien o estás empezando a ver la luz al final del túnel. Es más importante que nunca seguir con fuerza y no desacelerar. A mi me da una energía infinita pensar que soy un fraude. Gracias a mi fase de influencer años atrás personas me han percibido como un súper-emprendedor de éxito que nunca he sido. Esa fase para mi es como una deuda que tengo que pagar. Tengo que compensarlo logrando montar un negocio que esté a la altura de esa percepción. Tengo mucho trabajo por delante todavía y eso es bueno.

Toca empezar el lunes con fuerza (aunque ya sea mínimo martes cuando leas esto).

Stay tuned.

CATEGORIES
TAGS
Share This

COMMENTS

Wordpress (0)
Disqus ( )