Un día (a)típico de un emprendedor con familia

Ya hace tiempo que hice un post parecido sobre un día mío como emprendedor. Digamos que esto es la segunda parte… :)

Son las 7.22 horas. No ha sonado el despertador porque mi móvil se ha quedado sin batería. Al acostarme tenía todavía un 21%. Me recuerda que tengo que ir la tienda para cambiarlo y/o arreglarlo.

día emprendedorDerechos de foto de Adobe Stock

Vestimos a los tres peques. Nos duchamos. Bajo para hacerme un café (a mi mujer no le gusta). Preparo al mismo tiempo desayuno para los peques.

La grande de 6 años no para de llorar. Ha estado así toda la mañana porque no le gustaba la ropa que tenía que ponerse. No ha tenido ni tiempo de desayunar.

A las 8.10 horas llega la hija del vecino. Hoy me la llevo junto con la grande para ir al cole. Mi mujer se encarga de los 2 chicos que van a la guardería.

Dejo a las chicas en el cole. La grande ya se ha tranquilizado. Se le nota en la cara que ha estado llorando durante casi una hora.

A las 8.55 horas llego a la oficina y abro la puerta. A las 8.59 horas llega la primera persona del equipo. Salgo que he quedado con el dueño de la oficina a 300 metros para tomar un café en el bar.

A las 9.20 horas salgo de ahí. No me ha dado la mejor noticia del mundo. Igual tenemos que salir de la oficina a corto plazo. A ver lo que se me ocurre.

A las 9.25 horas se lo comunico al equipo. Caras largas. “No es un drama, no pasa nada. Es un pequeño inconveniente pero se solucionará”.

Hacemos una breve reunión de equipo y fijamos prioridades.

A las 9.45 horas salgo pitando. Tengo una cita en el taller porque tengo el faldón del coche medio arrancado. 75 euros de presupuesto. Mañana lo puedo traer y me lo dejan arreglado. Perfecto, pensaba que esto me iba a salir mucho más caro.

Me comunican que hemos recibido 3 ingresos que estábamos esperando de forma urgente. “Bien, una cosita menos hoy”.

Vuelvo a la oficina sobre las 10.30. Por la tarde tengo que impartir una formación de 3 horas. Estimo que voy a tardar 1 hora en llegar. Resulta que son casi 2 horas. A las 11.00 iba a tener una llamada con un cliente. La muevo para otro día. Tengo que salir pitando a casa para cambiarme.

A las 11.30 salgo de casa. Llego sobre las 13.20 horas al destino. Un poco menos de lo esperado a pesar estar buscando parking durante 10 minutos. Quiero meter el ticket del parking en mi monedero. Me doy cuenta que me lo he dejado. “Mierda y ahora cómo pago el parking”.

Llego al sitio. Imparto la formación. A las 17.05 horas termino. 3 horas hablando. Espero que la gente haya salido contenta.

Me acompañan desde la organización para pagarme el parking. “Muchas gracias, muy amable, de verdad” les digo antes despedirme.

Son las 18.35 horas. Estoy a 35 kilómetros de casa y me doy cuenta que la bombilla de la gasolina se había encendido. “Mierda. ¿Esto cuánto tiempo lleva así?”

Llego a casa a las 18.55 horas con la última gota de gasolina. Todos están en casa cenando. Me preparo un yogurt. Me cojo una cuchara. Suena el teléfono.

Son las 19.00 horas. Había quedado con un ex-inversor de Suiza para hablar. Ya me había olvidado. Resulta que su hija de 15 años quiere pasar 6 meses en España. Me pregunta lo que me parece si me paga por vivir con nosotros durante ese tiempo. Estoy sorprendido.

Son las 19.35 horas. Escucho gritos de arriba. Son mis peques. “Perdona pero estamos acostando a los peques. Te dejo”.

Mi mujer los está duchando. Saco al peque de la ducha. Lo seco y lo visto. Le limpio los dientes y vemos juntos un libro en nuestra cama. Mi mujer está con los otros dos. Luego lo acuesto.

20.35 horas. Está durmiendo. Le doy un beso a los otros dos.

Mi mujer se viste. “Voy a echarle gasolina al coche, tú escribe tu post.” “Gracias cariño.”

Son las 20.58 horas. Ya estoy acabando.

Ahora según los videos de Youtube si quiero ser un emprendedor de éxito debería leer un libro.

Estoy demasiado cansado. Mi mujer llega. Creo que vamos a optar por una serie de Netflix.

Cuando me haya preparado la cena, claro.

PD: por suerte no todos los días son así. Aun así. Ha sido un buen día.

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