¿Tiene sentido cambiar acciones por consultoría para arrancar una start-up?

Cuando empiezas con un proyecto desde cero no tienes ni un duro. ¿Has pensado alguna vez en ofrecer acciones para acelerar el lanzamiento de tu start-up?

Cuando lanzas una start-up una de las cosas que no sueles tener es dinero. Es el recurso que más te cuesta obtener porque o lo tienes o no. El conocimiento es algo que aunque con dificultad se puede lograr de forma autodidacta y por lo tanto es gratis.

Acciones Start-UpDerechos de foto de Fotolia

Está claro que el tiempo vale oro y sobre todo a la hora de arrancar tienes que ser rápido para que no llegue otro equipo y te copie la idea. Aunque sobre todo esto último es el principal miedo de las start-ups es curiosamente lo que menos suele ocurrir.

Los equipos fundadores típicamente suelen ser buenos en la parte del producto. Diría que existen 2 grupos. Unos que están más compuestos de perfiles técnicos que necesitan complementarse con la parte de marketing y luego está el otro grupo que justo tiene la misma situación pero al revés. Es un equipo un poco más fuerte en la parte de negocios pero requiere refuerzo en la parte técnica.

Formas para completar tu equipo con habilidades que te faltan

En una start-up tienes que hacer de todo. Como CEO puede haber tareas que te sorprenderán porque no salen en todas esas historias románticas de emprendedores (por lo menos en las que he leído yo).

Una de las tareas más importantes es rellenar todos los flecos a nivel de competencias que todavía no se encuentran dentro de tu equipo.

Ampliar el equipo con un perfil adecuado

La manera más obvia de completar tu start-up se puede realizar a través de una ampliación del equipo con el perfil requerido. Se puede realizar con o sin la asignación de acciones. Dependerá de la importancia del perfil de esta persona para la start-up.

Esto aunque a priori no suene demasiado complicado fácil no es. Las razones son las siguientes:

  • Disponibilidad del perfil que buscas en el mercado laboral. Igual lo que necesitas es demasiado especifico o está demasiado demandado por lo que tienes dificultades en encontrarlo.
  • Afinidad al riesgo de trabajar en una start-up del personal adecuado. Esto no es para todo el mundo.
  • Bajo nivel de atracción del líder, equipo y modelo de negocio de la start-up para encontrar las personas más adecuadas para esta labor. Igual no mola tanto lo que tienes previsto cómo tú y tu equipo pensáis.

Contratación de un freelance

Para ganar tiempo e ir más rápido siempre se puede contratar a un freelance. Esto supone que dispones de un presupuesto mínimo para poder hacerlo evidentemente. En otro caso tienes estas opciones:

  • Proponer algún tipo de intercambio de servicios. Esto requiere evidentemente que tengas algo atractivo que ofrecer. No es siempre fácil de realizar.
  • Contratar en plataformas tipo Fiverr. Este tipo de marketplaces te proporcionan mano de obra para tareas altamente estandarizadas y definidas (creación de logo, creación de textos, etc.) mano de obra a partir de 5 dólares.
  • Networking con otros emprendedores. Esto puede parecer muy parecido al primer punto pero requiere que ya tengas una buena red de contactos. En este caso se trata más de un intercambio de favores que no requiere siempre una contraprestación inmediata. Es p.ej. cómo funciona el networking en gran parte en Quondos.

Intercambio de trabajo (puntual) por acciones

Luego existe una tercera opción. En vez de pagar en metálico pagas con acciones de la empresa. A corto plazo es la forma que menos afecta el flujo de caja pero en realidad es la forma más cara de lograr que el trabajo se haga.

En muchas ocasiones es una forma de dar entrada a personal altamente calificado (o por lo menos se supone que sea así) como consultores o emprendedores del mismo sector. De esta forma se espera tener un acceso rápido al conocimiento y con un poco de suerte también a la red de contactos de esta persona.

Ventajas y desventajas de intercambiar acciones por trabajo

Este post está inspirado por un caso real. Hace poco me han ofrecido apoyar el lanzamiento de una start-up y recibir acciones de la misma a cambio por esta labor. Me siento honrado que alguien que no me conozca de forma personal, deposite esta confianza en mí.

Para ser sincero, no tengo claro si es un buen trato.

Desventajas

En este caso no me refiero tanto al “consultor” sino más bien a la start-up. Esto son las desventajas principales que veo en este tipo de tratos.

  • Probabilidad de éxito de la labor contratada. Para empezar hay que definir de forma muy precisa para que los objetivos que se esperan del consultor realmente se persigan. Otra cosa es que se cumplan para hay que dejar muy bien documentados las principales metas del intercambio. Aunque todo esté hiperclaro desde el principio, esto no aporta ninguna garantía de éxito.
  • Compromiso a medio y largo plazo del nuevo socio: en este tipo de acuerdos veo cierto peligro que el consultor pierda el interés por el proyecto y no se siga implicando de tal manera como la start-up igual se lo hubiera imaginado al principio. Es un punto que debería fijar desde el principio.
  • Intercambio potencialmente muy caro: si las cosas salen bien, “regalar” acciones a cambio de trabajo puede resultar muy caro. Está claro que esto a priori no se sabe y sobre todo al principio porcentajes son más bien “papel mojado” (en ocasiones ni eso) que otra cosa. Si puedes gastarte dinero lo haría antes que dar acciones de la empresa.

Ventajas

Está claro que no todo son desventajas. Este tipo de intercambios te puede dar acceso a personas y conocimientos que en otro caso no podrías pagar a tardarías demasiado tiempo en lograrlos.

La clave está en atar estas personas a largo plazo a tu empresa. La combinación perfecta es también lograr acceso a la red de contactos. Este punto podría ser incluso más valioso una vez que la fase de arranque se haya realizado con éxito.

Resumiendo. Cómo emprendedor de una start-up veo considero casi siempre preferible pagar o contratar por el trabajo que necesito. Antes de ofrecer acciones hay que llegar lo más lejos posible sin buscar esa ayuda externa. En casos excepcionales puede tener sentido realizar este tipo de intercambios siempre que las reglas del juego estén bien fijadas y documentadas desde el principio. Contrata un abogado para hacer las cosas bien.

  1. Me he alegrado al encontrar un artículo de este tipo. Creo que seria un gran paso cambiar de parte de los presupuestos para contratar consultoría o apoyo freelance, un presional de estas características aporta gran conocimiento a un precio asequible.

    Saludos

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  2. Yo también veo, en esta clase de acuerdos, una decisión que en la gran mayoría de ocasiones puede ser desacertada. Es cierto que un consultor, si es un buen profesional de su sector, puede ayudar en gran medida al progreso de la start-up.

    Pero en empresas tan cambiantes como lo son estas, yo creo que lo que se necesita son otra clase de perfiles mucho más comprometidos que la figura de un consultor. Al fin y al cabo, un consultor nunca se va a implicar tanto como un integrante de la start-up.

    Si es una empresa con una buena idea de negocio y algunos inversores ya han puesto dinero en ella, yo no dudaría en contratar algún que otro servicio puntual cuando fuera necesario antes que tener que ir regalando acciones de la empresa.

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  3. Hola,

    Nota: Voy a generalizar.

    Creo que en España no estamos preparados para esto. No por parte del empresario, sino del trabajador. El hecho de trabajar por acciones puede ser interpretado como trabajar por nada. Por amor al arte.

    Cuando en realidad lo que dices es cierto. Podría ser la inversión en capital humano más costosa para el empresario.

    En EEUU esto es mucho más común. El concepto conocido como equity for employees está a la orden del día en las startups. A día de hoy muchos de los primeros empleados de Facebook se convirtieron de la noche a la mañana en potenciales millonarios cuando Facebook salió a bolsa.

    En fin, lo veo como una opción totalmente válida y a tener en cuenta. Solo hay que tener cuidado con lo que ofreces y por qué lo ofreces.

    Saludos,
    Laura

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  4. Todos mis proyectos son a porcentaje sobre ingresos, todos. No me interesa alguien que trabaje para mí pero sin darle la motivación de ganarse, literalmente, el proyecto. Hasta ahora he tenido dos traductoras para el primer libro, que se llevarán cada una el 15% para siempre, dejándome a mí con un suculento y nada despreciable 60% (mucho más de lo que gana un autor de la venta de sus libros).

    Por supuesto, a porcentaje sobre ingresos, no sobre beneficio, ya que siempre es difícil dibujar la barrera del gasto en cada proyecto, en especial los indirectos. Euro ingresado, euro repartido.

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  5. En caso de tener suficiente capital para contratar estoy de acuerdo contigo que es mejor contratar (sobre todo si crees en el proyecto). Pero la duda es a la hora de crecer: ¿es mejor crecer orgánicamente reinvirtiendo los beneficios o quizás crecer rápidamente buscando inversores? Yo personalmente prefiero la tercera vía que sería buscar trabajadores a cambio de participaciones en la empresa. Cada día veo más injusto que la mayor parte de los beneficios empresariales se lo lleven personas que no aportan nada más que dinero. Y aparte estoy totalmente de acuerdo con Marcos Martínez, para mi lo más productivo y justo casi siempre es vincular el sueldo a la productividad.
    Gran post. ¡Enhorabuena!

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