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Sobre el cliente tipo “prepárame una propuesta”

Cuidado si un cliente potencial te dice las palabras mágicas “prepárame una propuesta”. Si tienes mala suerte, estas a punto de perder el tiempo.

Considero que el tiempo es lo más valioso que tenemos. Cuando nos vamos haciendo mayores parece que cada vez tenemos menos. Pareja, trabajo y familia son los bloques que van ocupando espacios fijos dentro de nuestras vidas. En mi caso tengo el post diario y salir a correr que requieren adicionalmente varias horas por semana. Todo esto lo hago porque lo disfruto, nadie me obliga a nada.

Perder el tiempo preparando propuestas inútilesDerechos de foto de Fotolia

El cliente cómo fuente más importante de pérdida de tiempo

No me gusta malgastar mi tiempo. He descubierto sobre todo a través de la experiencia de montar una start-up actividades básicas para realizar las mismas tareas con más efectividad y eficiencia. Suelo decir “no” con rapidez porque es la mejor manera para que terceros tampoco no lo estén perdiendo conmigo.

En el trabajo la fuente más importante de pérdida de tiempo son los clientes. No me refiero a aquellos que te rechazan una propuesta porque no les encaja. Esto forma parte de nuestro día a día y en todos los negocios es algo inevitable. No te lo tomes nunca personal. Forma parte de la realidad de una start-up y de cualquier empresa que trate con personas de manera directa.

El día a día del emprendedor con clientes tipo “prepárame una propuesta”

El viernes por la tarde estuve hablando con un amigo emprendedor que acaba de cumplir un año con su empresa. Tras haber luchado mucho en esta época complicada del año estaba contento porque había captado clientes nuevos y conseguido un buen mes de ventas (lo que confirma que en agosto se puede vender). Me conto también de un potencial cliente (de una empresa bastante grande y conocida) que quería realizar sus primeros pasos en el campo en el que se mueve. Lo que compartió conmigo era algo que sigo viviendo en primera persona prácticamente cada semana:

Uff, complicado. No paró de hacerme preguntas sin darme detalles sobre lo que tenía previsto. Al final me dijo “prepárame una propuesta” sin concretar para qué.

Cómo tratar clientes que no saben lo que quieren

En ese momento no le dije realmente lo que pensaba porque últimamente he sido más negativo con él de lo normal. No quería amargarle el viernes. Si escuchas de un cliente y realmente da igual lo importante y grande que sea te diga “prepárame una propuesta” sin darte más detalles ponte a correr y no pierdas más tiempo.

Señor cliente que le gusta hacerle perder el tiempo a otras personas porque piensan que los va a contratar. Esto es para usted:

  1. No está listo para contratarme porque es evidente que no tiene ni p… idea lo que quiere.
  2. Tampoco estoy dispuesto a darle consultoría gratis para que lo esté. Si no está dispuesto a pagarme por ello es que realmente no tiene previsto hacer algo en serio.
  3. Me niego que me quiera apretar el precio diciendo que soy el más caro sin decirme lo que le han ofrecido mis competidores. Hay una probabilidad del 99% que no tenga nada que ver con mi oferta.
  4. Mi respuesta es “no”.

¿Cuáles son tus consejos para evitar que un cliente te haga perder el tiempo?

  1. Yo siempre que me piden una propuesta, sin más, devuelvo con un email un cuestionario tipo en el que muchas veces se desenmascaran a las personas que realmente quieren hacer algo en serio, aunque de partida no sepan lo que necesitan. Trato de discriminar a quien te manda un SOS de los que piensan que estás desesperado para captar nuevos clientes y dedicarás horas para después decirte que eres muy caro sin apenas haber leido lo que le presupuestas.

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  2. Verdades como puños, yo también he sufrido muchas veces este tipo de clientes.

    El problema principal que veo es la trampa en la que caemos todos cuando empezamos y nuestra cartera de clientes se encuentra aún en “pelotas” que es perder el culo por cualquier cliente.

    Con el tiempo he aprendido que no es un tópico que en España haya mucha jeta en los negocios y que aunque pueda resultar angustioso hay que hacer exactamente lo que dices porque de los clientes basura hay que huir sistemáticamente para evitar males mayores, aunque eso en una empresa con socios en la que no decides solo puede ser una postura difícil de defender porque no todo el mundo tiene claro este punto.

    Me gusta especialmente la parte en que te diriges “sin respeto” a los clientes basura ya que parece que en España por lo general hay mucho miedo a decirle a un cliente cuatro cosas aunque no se merezca el más mínimo respeto por jeta e impresentable. Si esta actitud abundara más habría sin duda menos clientes de esta especie asquerosa.

    Por mi parte, no tengo más consejos que ofrecer, creo que en el post queda todo dicho.

    Un saludo,
    Javier

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  3. Me veo muy identificado con este artículo. En este caso no queda más remedio que ser borde, pero es que si además tu respuesta es “no”, el que queda mal eres tú. Vamos a ver sinvergüenza, sabes que estás intentando aprovecharte de mí buena voluntad…

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  4. Lo has clavado, simplemente. ¡Enhorabuena por el post!

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  5. Es un verdadero placer leer tus articulos.
    Saludos

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  6. Sabios consejos como siempre. Trato de verlo desde la posición de un obrero asalariado que constantemente trabaja para alguien que no sabe lo que quiere (mi posición) y no logro encontrar la forma de decirles No sin hacerlos sentir ofendidos y sin que tenga un pie en recursos humanos. Pero tampoco les puedo decir Si a todo, porque me va peor.
    Saludos.

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  7. Me siento retratada en algunos momentos, sobre todo de clientes que te piden que les pases una propuesta “más detallada”… y hay que poner cara de poker¡¡¡¡ Pero ya sabemos, que estadisticamente, todos esos “noes” nos acercan al “sí”, y es importante, como tu dices, distinguir cuanto antes, el grano de la paja, porque hay clientes estupendos que nos harán crecer y serán la razón de ser de nuestras empresas!!
    Saludos y buen día.

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  8. Perfectamente explicado, estoy totalmente de acuerdo ;)
    Saludos

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  9. Yo no hago propuestas, ni participo en castings.
    El cliente que desee los servicios de mi empresa debe valorar lo que le podemos ofrecer tras 15 años en el mercado. Y si no me conoce, seguro que no va a entender mis tarifas y por qué cobro más que otro. Simplemente no es mi target.
    No puedo, ni quiero participar en la ruleta del proveedor por si me toca. Mi experiencia dice que es perder el tiempo.

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  10. Comparto tristemente todo lo que habéis comentado. Pero ya he aprendido a decir “NO, GRACIAS” Como muy bien dice Santi, no eres mi target. Añadiría el famoso slogan “busca, compara y cuando te dés cuenta de que soy tu mejor opción, me vuelves a llamar”. Ya veremos si para entonces me interesas como cliente.

    Un saludo
    @MontseArtigas

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  11. Este Post me cayo como anillo al dedo carlos, justo ahora tengo un cliente al que “le he permitido hacerme perder tiempo”… preparando propuestas, no ha decidido nada, ahora tengo claro de que no tiene ni p$%a idea de lo que quiere.

    Me parece buena estrategia la idea de miguel , enviar un cuestionario completo como respuesta a la solicitud de propuesta para así desenmascararlos.

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  12. ¡Increible! Tengo algo muy parecido impreso y pegado a la pared al lado de mi monitor. Si tengo algún momento de debilidad con solo mirarlo me recobro y vuelvo a mi postura. Además está a la vista de posibles clientes “prepárame una propuesta”. Si llegan con esa intención al leer el cartelito o se marchan o se ponen serios y hacemos negocio. Que no estamos para perder el tiempo. Muy buen post Carlos, gracias.
    Saludos.

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  13. [...] bien prefieren pedir ofertas de proveedores para entender mejor lo que necesitan. Si te dicen “pásame una propuesta” sin darte más detalles sobre el “qué” empieza a despedirte de este cliente. Vuelve cuando [...]

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  14. Tengo claro que si algún día mi estudio se convierte en ESTUDIO, cobraré las consultorías que ha día de hoy no puedo dejar de hacerlas sin cobrar ni un duro en pos de conseguir una cuenta, es triste que un gran cliente le pida a una gran agencia (gracias a Dios no todas) un gran proyecto online y prentendan que les pongas al día en cuanto a la parte técnica y táctica del asunto, asistas a reuniones con el traje de la agencia, desarrolles el proyecto y luego a la hora de pasar factura esperar 90 ilegales días que se convierten en 120 ya que la factura llego el día 15 y claro como su día de pago es el día 10 pues te jodes y te esperas otro mes mas. Más los 5 días típicos de “ya te lo he enviado”, te llegará en unos días.
    Tengo claro que cuando seamos ESTUDIO, apretaré a los grandes al máximo y pagaré por delante a los pequeños como manda la lógica. No me joderán los proyectos, estupendas tías buenas que dicen en su firma que son ejecutivas de cuentas pero que carecen de capacidad de transmitir y defender la idea parida con cariño para limitarse a recibir y mandar FYI… Acojo!

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