Remplaza “creo que” por “sabemos que”

Es hora de pasar a la acción y cambiar intuición por hechos. Deja de perder tu tiempo en reuniones que no llevan a ninguna parte.

Cuando estés la próxima vez una reunión ponte a contar las veces que las personas digan “creo que”. Haz el ejercicio porque seguramente te sorprenderás. Podrás llegar fácilmente a contar 50 o más. Dependerá también del tipo de personas que participen.

intuiciónDerechos de foto de Fotolia

Relación inversamente proporcional entre menciones de “creo que” y la eficiencia de reuniones

Me he dado cuenta de una relación directa entre las veces que se utiliza esta expresión casi inocente (o eso pensaba) y la ineficacia de la reunión. Cuando utilizamos “creo que” damos margen a interpretación. Más que hablar de hechos estamos hablando de opiniones que en la mayoría de los casos se basa en intuición. Surge una parálisis por análisis.

En consecuencia puedo estar de acuerdo o no. Cuando además tenemos un número elevado de participantes, aumentamos de forma exponencial la probabilidad a que a continuación se escuche un “no creo que…”. Es una conversación increíblemente ineficiente e inútil ya que estamos hablando sobre suposiciones.

Remplazar opiniones cuando antes por datos reales pasando a la acción

La mejor forma para salir de este círculo vicioso es pasar a la acción. Convertimos un “creo que” por un “hemos averiguado que” o incluso en el mejor de los casos un “sabemos que”. La forma más eficiente de convencer es aportando hechos y datos que no dejan margen de interpretación. El “creo que” pierde en relevancia porque tenemos cifras y casos que confirman o niegan una hipótesis que hemos puesto al principio de nuestra labor.

La próxima vez que te das cuenta que aumenta el número de “creo que” en una reunión pon el freno. Cambia la dinámica para pasar cuando antes a la acción que permita obtener datos. Todo lo demás es una gran pérdida de tiempo.

En los negocios lo único que cuenta son los datos reales. No he visto todavía ninguno crecer o hundirse por sentimientos. Tengo un inversor que iba más allá. Para él la contabilidad era únicamente una opinión de los hechos y que la verdad la encontrabas en tu cuenta bancaria. Pues eso…

  1. Son muchos los que ponen en duda la eficiencias de las reuniones: muchas veces son una pérdida de tiempo absoluta…

    Para ellas además se aplica de forma tristemente perfecta la tercera ley de Parkinson: “El tiempo dedicado a cualquier tema de la agenda es inversamente proporcional a su importancia”

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  2. La cuestión es optimizar el tiempo Muchas gracias por la información

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  3. Cierto es, es algo que llevo un tiempo intentando controlar, sobre todo el lenguaje escrito que a través de emails es fundamental. Buen post!

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  4. […] mucho tiempo con una cosa. Comunicar. No me refiero únicamente a las reuniones donde se habla más de “creo que” en vez de utilizar el “sabemos […]

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