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Por qué hablar idiomas es como tener un superpoder

Me siento afortunado por haber crecido con varios idiomas desde pequeño. Igual no lo sabías pero… hablar idiomas es como tener superpoderes. Aquí te lo cuento.

Sin duda los fines de semana los temas que trato en este blog se me van un poco de las manos. Por otra parte no es mi culpa que siendo domingo no se te ocurra una cosa mejor que leer esta entrada. Todavía no es demasiado tarde para salir de aquí y hacer otra cosa más divertida que leer este post…

Superpoder idiomasDerechos de foto de Fotolia

Que conste que te he advertido… :)

En ocasiones a muchos de nosotros nos gustaría ser Superman. Aunque haya muchos frikis por ahí sueltos somos conscientes que nadie de nosotros será capaz de desarrollar un superpoder como el que pueden llegar a tener nuestros personajes favoritos en los comics. Sigo sin entender muy bien por qué pero yo siempre he sido fan de Spiderman. He logrado incluso convencer a mi mujer tener un dibujo de él que compré en el año 2003 en un rastro en Roma en nuestra cocina.

A lo que iba. Superpoderes son ciencia ficción mientras que los veamos como algo que ocurre en las pantallas de cine. El otro día estuve leyendo varios artículos sobre personajes reales que tenían todos algo en común. Habían destacado en sus vidas por un dominio en aéreas concretas que pocas personas más tenían. Se trataba sobre todo de habilidades artísticas, de matemáticas, de memorización, musicales y de aprendizaje de idiomas (esta parte únicamente la puedes encontrar en una versión alemana). En la gran mayoría de los casos se trataba de personas que padecían del síndrome del savant que se puede interpretar como una forma del autismo. Tienen grandes deficiencias sociales a la hora de tratar y comunicar con otras personas.

No todos eran realmente savants. Algunos querían dar esta sensación porque por lo visto es un tema que le gusta más a los medios y ayuda a generar más atención. Sin tener deficiencias sociales eran capaces de aprender un idioma en 1 semana o memorizar miles de cifras durante una competición. Con el tiempo estas personas habían desarrollado superpoderes.

Emil Krebs era uno de los savants que me llamó la atención. Hablaba más de 58 idiomas con fluidez. Si te cuesta hablar castellano y un poco de inglés igual sientes una sensación de frustración igual de profunda que yo. Se requiere mucha perseverancia y disciplina para lograr ese nivel. Debo admitir que aunque tú o yo nos pongamos mañana a estudiar idiomas durante el resto de nuestras vidas nunca vamos a alcanzar su nivel. Se requiere también mucho talento.

Según la ciencia una ventaja esencial para aprender idiomas es haber crecido de forma bilingüe. Sobre todo hasta los 3 años se crea la base para la capacidad de aprender nuevas idiomas como adulto. El cerebro aprende a detectar de forma más eficaz estructuras, memorizar palabras y aplicar gramática si desde muy pequeños ya hemos tenido que comunicar en varias lenguas.

Mis últimos pensamientos antes de dormir tras haber leído estos artículos en la Wikipedia eran que quería aprovechar el momento para que mis peques puedan seguir aprendiendo más idiomas aparte del alemán y castellano que ya escuchan cada día. Es un momento clave para ello y nosotros como padres tenemos una oportunidad enorme para que consigan estos activos que mañana ya no podrán lograr con tanta facilidad como hoy.

Hablar un idioma es como tener un superpoder. Te sientes afortunado. Entiendes palabras que otros no pueden procesar. Puedes comunicar con un número más elevado de personas a nivel mundial. Si nunca vas a salir de tu pueblo puede que nunca te haga falta. ¿Pero si algún día de repente quieres ampliar tu horizonte y ver más del mundo? Si hablas idiomas no tendrás limites. Igual no llegarás tan rápido como Superman de un lado a otro pero podrás viajar y vivir en cualquier país del mundo. Es sin duda uno de los mejores superpoderes alcanzables para un ser humano.

Siempre me han gustado los idiomas así que igual en breve me pondré con los peques a aprender uno nuevo. Las ganas no faltan. Nunca es tarde para hacer cosas;)

  1. Coincido en que saber otro idioma es bastante parecido a tener superpoderes, o ser “súper” en algún sentido.

    Sin ir más lejos anteanoche una pareja hablaba en inglés junto a mi mesa en un restaurante, y yo fui capaz de ‘descifrar’ su código. Al momento me los encontré hablando en castellano. Pronto me di cuenta que el inglés y los susurros atendían a asuntos de privacidad, a una codificación.

    No obstante, y aunque apoyo que los idiomas se practiquen, e incluso defendería que asuntos como la política o la contabilidad estatal se hiciesen en inglés; para mí hablar algo diferente al español es no solo una molestia, sino casi un insulto.

    Cuando una misma palabra puede ser prácticamente todas las partes de la oración (verbo, sustantivo, adverbio,…) ese código no puede usarse con alguien a quien aprecies. Es decir, que hay que ser muy cabrón para molestarme hablando en uno de los idiomas más simples, sosos y escuetos que existen. (Motivo por el cuál está extendido).

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  2. Yo he tenido la “suerte” de nacer en Australia y aunque mis padres se vinieron cuando era pequeño, volvimos cuando tenía 8 años durante un año y medio y aprendí ingles, algo que me ha abierto muchas puertas, sobre todo en lo laboral

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  3. Gran artículo Carlos y muy de acuerdo.

    Hoy en día saber idiomas es una herramienta tremendamente útil. Yo diría que el inglés es básico. Y luego, puedes añadir alguno más. Alemán, francés, ruso, japonés… el que te apetezca. Pero saber dos o tres idiomas no sólo te abre un montón de puertas, sino que eres capaz de “descifrar”, como ha dicho Marcos, mucha más información.

    Feliz domingo y feliz navidad :-)

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  4. Gracias al inglés he tenido muchas oportunidades, hoy lo domino con eficiencia pero al inicio casi repruebo la materia en el colegio!!!
    Me siento con superpoderes !!!

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  5. De pequeña queria ser como Superman hahaha con 13 años vine a vivir a España.Ya hablaba fluido a los dos meses! Tienes razon, en cuanto a los idiomas. Con 21 años me fui a Pais Vasco y el euskera se me sigue resistiendo despues de 4 años hahaha pero no se piede describir la satisfacción que uno siente cuando deacifra a los demás, aunqie a veces solo sean unas cuantas palabras…

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  6. Siempre he dicho que si me dijeran que podía elegir el poder que quisiera, cualquier cosa que se me ocurriera… diría que me gustaría hablar cualquier idioma del Mundo :)

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  7. Me ha gustado esa comparación de los idiomas con superpoderes. En mi caso particular, “hablo” 6 idiomas, pero cada uno a un nivel diferente, y con muchas falencias particulares en cada uno. La frustración más grande, es que son muy desagradecidos en cuanto a aprendizaje: te toma mucho tiempo aprenderlos, pero si no estás con ellos constantemente, te abandonan (el vocabulario se empieza a perder). Y no, no es como la metáfora de la bicicleta :( . Pese a todo ello, lo mejor es no perder la ilusión y seguir.

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  8. Toda la razón. Mis padres nunca me llevaron a clases de idiomas de pequeño; de hecho aprendí un poco de inglés ya bastante grande. Cuando tenga mis hijos será una prioridad, porque en el mundo globalizado actual hay que poder comunicarse con personas que no hablan tu idioma natal.

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  9. […] con ambos idiomas. Todavía no son conscientes de ello pero están obteniendo un activo que con el tiempo les dará unos superpoderes. No se trata únicamente de hablar alemán y castellano de forma fluida sino también la facilidad […]

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  10. […] Económicamente hablando. Porque metafóricamente sabemos ya que la respuesta es “mucho” y en función del talento individual de cada alumno incluso más. Ya escribí hace poco sobre el hecho que hablar un idioma es como tener un superpoder. […]

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