Por qué es complicado que en empresas grandes se genere excelencia

Estoy viviendo mi primera experiencia como consultor freelance en una gran empresa. Mi observación es que en estas estructuras es complicado generar excelencia.

Está claro que estar trabajando ahora cerca de 4 meses dentro de una estructura de una gran empresa como consultor externo no me convierte en un experto en la temática. No te preocupes, no pretendo serlo. He tocado por primera vez la temática hablando sobre mi estrategia para ser un mejor compañero de trabajo que curiosamente tal como me he dado cuenta es uno de los problemas que frena la excelencia.

innovar organizaciónDerechos de foto de Adobe Stock

Procesos de toma de decisión lentos

A pesar de todas las metodologías ágiles que ahora están de moda en las empresas no ha cambiado mucho en la toma de decisiones grandes. Es cierto que en las pequeñas hay mucha libertad y flexibilidad para los equipos que les permite avanzar rápido. En las decisiones grandes veo que mi percepción desde fuera se ha confirmado desde dentro. Los jefes y jefes de los jefes no se toman decisiones a la ligera porque nadie quiere equivocarse y luego llevarse la culpa por las posibles consecuencias negativas de la misma. Está bien que las cosas grandes se tomen en serio pero debería haber mecanismos de apoyo que aceleren el proceso minimizando los riesgos. Muchas veces simplemente se pospone hasta un punto donde ya no se pueda evitar. En estos casos dudo que simplemente el paso del tiempo haya mejorado la calidad de la decisión. Cualquier organización que aspira hacia la excelencia tarde o temprano tiene que tomar decisiones arriesgadas. Eso o tarde o temprano alguien las tomará por ti pero en ese momento ya suele ser demasiado tarde.

El miedo a triunfar

No todo el mundo en grandes organizaciones aspira a ser el CEO de la empresa. Hay personas extraordinarias que simplemente disfrutan haciendo un buen trabajo. Algunos de ellos podrían estar trabajando a medio gas por el miedo a triunfar. Esto puede sonar extraño desde el punto de vista de alguien que aspira a lo máximo pero hay que empatizar con aquellos que están bien donde están. Triunfar en muchos casos significa recibir más responsabilidad y esto es justo lo contrario lo que este perfil de trabajador busca. Hay otro aspecto a tener en cuenta y el de la convivencia con los demás compañeros. Destacar en grandes organizaciones puede tener el lado oscuro que no consiste únicamente en el hecho que el jefe te otorga todas las tareas complicadas. También podrías convertirte en el niño o la niña odiada por los demás porque tus resultados hacen parecer los suyos mediocre. Las organizaciones grandes todavía no han encontrado mecanismos donde todo el mundo pueda trabajar en su pleno potencial sin sufrir las mencionadas “consecuencias”.

El miedo a fracasar

Igual que existe el miedo a triunfar también existe el miedo a fracasar. Nadie quiere meter la pata y en caso de duda prefiere preguntar una vez más asegurarse que los pasos que damos están aprobados por los responsables. Aquellos que quieren triunfar y montar escaleras en la empresa por lo tanto no siempre apuestan por excelencia en su trabajo sino por crear una red interna de contactos que con el paso del tiempo les hacen subir como la espuma en la organización. Es sin duda la estrategia menos arriesgada porque generar resultados extraordinarios también implica asumir riesgos que por naturaleza no aseguran que al final las cosas salgan tal como previstas. Las organizaciones grandes prefieren que las personas se muevan dentro de sus responsabilidades y actúen exactamente tal como se les pide. Muchas veces esto se mide por la rueda más débil en el sistema por lo que algunos van a tope pero muchos a medio gas (o ni eso).

Debo admitir que después de 4 meses me he visto influido por ese sistema. Al principio mi aspiración era generar grandes cambios pero mis propuestas se han visto frenadas en cada asalto por razones técnicas, organizacionales o por una orientación de tener que cumplir con objetivos a corto plazo. Sin darme cuenta he bajado el ritmo de trabajo que me sigue permitiendo entregar más de lo que se me pide pero menos de lo que sería capaz. Siempre he dicho que la motivación externa no es una excusa para no dar lo mejor de sí mismo pero admito que dentro de un contexto que no es de start-up las cosas cambian. Con el paso del tiempo seré capaz de hacer una propuesta de mejora de la situación, en este punto simplemente es una observación. Te seguiré contando.

Stay tuned.

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