¿Poner más cariño a los detalles o ser menos perfeccionista cuando lanzas tu negocio?

Existen perfeccionistas que no lanzan hasta que no esté en perfecto estado el más mínimo detalle. Luego están aquellos que no llegan ni al 80%. ¿Tú en qué lado estás?

Cómo a cualquier emprendedor me gusta hacer bien las cosas. Me da una rabia increíble cuando metemos la pata como empresa y/o no sabemos reaccionar de la manera adecuada.

detalles negocioDerechos de foto de Fotolia

Los errores surgen con mayor frecuencia cuando lanzas un nuevo negocio. Hay un dicho famoso que dice que si sacas un nuevo proyecto y no te un poco de vergüenza es que has tardado demasiado tiempo en abrirlo al público.

Ventajas y desventajas de perfeccionar una lanzamiento

Soy de aquellos que piensa que no hay que perder el tiempo y querer pulir hasta el último detalle. También hay otro tipo de emprendedor que no saca un nuevo proyecto hasta que no se haya pulido al máximo hasta el último detalle.

En general existen estas dos tendencias:

“Hay que cuidar con obsesión los detalles”

Si recuerdo bien Steve Jobs fue probablemente el emprendedor más famoso por obsesionarse con los detalles. Igual que Elon Musk (Paypal, SpaceX, Tesla) no tenía ningún problema en retrasar el lanzamiento para mejorar algo que no consideraba estar a la altura de sus exigencias. No le importaba que su equipo estaba meses trabajando sin mucho descanso. Si había que doblar el esfuerzo, esperaba de ti que lo hicieras sin parpadear.

Lo bueno de cuidar los detalles es que llegas al mercado con un producto más probado y con menos errores. Cero bugs es probablemente una ilusión porque por muchas horas que hayas hecho pruebas, nunca habrás en todos los posibles escenarios y constelaciones que podrían causar algún fallo. El riesgo que corres es el hecho de quedarte sin dinero por el camino. Una cosa es tener la caja de Apple y otra la de una start-up. Recursos no suelen ser infinitos y es por ello que muchos le dan tanta importancia de llegar temprano al mercado (time-to-market).

“Con un 80% de tareas completadas nos podemos dar por contento”

Sobre todo en el mundo estartapil se considera que más importante que la perfección es el tiempo. Es por ello que se ha hecho tan popular el concepto de Minimum Viable Product (en castellano Producto Viable Mínimo).

Un 80% puede en la mayoría de los casos totalmente satisfactorio para lanzar. Me acuerdo que cuando lanzamos en los tiempos de Coguan la versión alpha de la plataforma que como mucho habíamos alcanzado el 70% de tareas realizadas tras haber estado 3 días sin parar trabajando para cumplir con la fecha prometida a los inversores. En ese momento me hubiera gustado tener más tiempo pero mirando atrás creo que fue acertado hacerlo de esa forma.

El nivel de perfección que aplico hoy cuando lanzo nuevos proyectos

Sigo pensando que el tiempo vale más que la perfección pero hay nuevos aspectos a considerar. Todo cambia cuando vas teniendo un recorrido y has creado expectativas en el pasado. Tiene desventajas que nadie asocie nada contigo pero también te aporta la ventaja de que es bastante más sencillo superarlas. Esto son mis dos principios básicos:

Lanzar con el 80% pero con el objetivo de lograr el 100%

No veo nada malo lanzar temprano si se tiene en mente realizar las tareas pendientes. Típicamente tras un lanzamiento desaparece la tensión inicial y lo que antes se hacía en horas ahora puede llegar a tardar días (o incluso quedar en el olvido). Pienso que los detalles están para cuidarlos pero que no hay que hacerlo todo en el primer día.

Con marcas establecidas hay que cuidar más los detalles

Uno de los proyectos más establecidos con un recorrido de 3 años es Quondos. Cuando ya llevas “tanto” tiempo no puedes dejar las cosas en un 80%. Las expectativas son más elevadas por lo que dejar abierto un 20% durante mucho tiempo puede ser demasiado arriesgado. Mimar a tus usuarios y pulir todo aquello que sea mejorable es una obligación no una opción.

Lo malo es que con mayor recorrido también la lista de tareas se multiplica. Esto no puede ser una excusa. Hay que ir una a una. Poco a poco se avanza aunque por definición esta labor nunca se acabará. Eso en caso de que hayas entendido que la mejor continua y el redefinirse no acaba nunca si no quieres acabar en el olvido como empresa.

 

  1. Buenos días,

    Con tu permiso adopto el término estartapil, lo que me he reído….jaja

    Ya sabrás que somos muchos los que te leemos pero pocos los que comentamos. Un placer entrar y leer varias de tus últimas entradas. Tú escribes más rápido de lo que yo leo.

    Un saludo

    http://www.seforabermudez.com

    Responder
  2. Tengo la sensación de que no nos acabamos de creer del todo lo de trabajar con prototipos.
    .
    En un prototipo, el 80% lo pone el autor; pero el 20% lo pone el usuario adaptando el prototipo a sus necesidades.
    .
    Un poco lo que ocurre también entre influyentes y comentaristas.

    Responder

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *