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Niños y start-ups

Mi mujer y yo somos ambos emprendedores. No siempre aplicamos la misma disciplina necesaria para educar a nuestro entorno tal como lo hacemos con nuestra hija.

El primer día del año salió nuestro avión de vuelta de Dusseldorf (Alemania) a Madrid. Se hizo ya tarde para nuestra peque de 22 meses. Tras dormirse en el coche y llegar a casa estuvo casi 1 hora llorando porque en vez de estar en su cama quería estar en los brazos de la madre.

Cómo educar a tu start-upDerechos de foto de Fotolia

El próximo día la historia se repite y estuvimos más de 50 minutos con gritos hasta que finalmente decidió rendirse y dormir. La noche después la cosa fue ya algo mejor y tras salir de la habitación dejándola pocos minutos sola ya decidió que había llegado la hora de descansar y la madre le canto algunas canciones hasta que cerró los ojos durmiendo de tirón unas 11 horas.

Las empresas funcionan como los niños: con rutinas, disciplina y mucho cariño

Antes de las vacaciones no habíamos tenido este tipo de escándalo a la hora de ir a la cuna. En 9 días cambio constantemente la rutina de la peque que estaba acostumbrada en Madrid. En Alemania dormía incluso muchas noches con nosotros en nuestra cama. En poco tiempo la habíamos mal acostumbrado. Fue intenso volver a la situación anterior pero ha valido la pena “luchar” para tener unas noches más tranquilas y despertarte de manera más relajada por la mañana.

Tanto mi mujer como yo somos emprendedores. Me he dado cuenta que la disciplina necesaria para educar a tus hijos no la tenemos a la hora de empujar a nuestras empresas solucionando aquellos problemas desagradables que siempre quieres dejar a última hora. Demasiado a menudo existen las falsas excusas de otras prioridades que tienes que hacer antes. Lo peor de muchos de ellos es que se convierten con el tiempo en problemones y llega un momento donde ya no puedes evitarlos. Atacarlos en un primer instante no te hubiera hecho gracia pero tras un par de días el tema hubiera estado prácticamente resuelto.

Tienes que “educar” a tu entorno para que se desarrolle de manera positiva

Si esperas demasiado con las tareas desagradables vuelven como un bumerán gigante que te puede dar un golpe fuerte si no consigues pillarlo para que nadie salga herido. Si no estás contento con un trabajador, un proveedor está haciendo un trabajo mediocre o un cliente te está tomando el pelo continuamente diciéndote que te va a pagar la semana que viene es hora de actuar. Tienes que “educar” a tu entorno para que desarrolle de manera favorable.

Para ello no sirven únicamente las broncas. Sobre todo si se trata de problemas con el equipo o con socios tienes que hacer las cosas siempre también con cariño y aprecio. El feedback no funciona únicamente en la dirección negativa.

Si quieres que las cosas funcionen tú eres el responsable que las tiene que arreglar. Este trabajo no lo va a hacer nadie en tu puesto. En el momento que veas aparecer un problema atácalo. La educación de tus hijos tampoco no la puedes dejar para el próximo día. Intenta aplicar la misma disciplina y cariño también en tus negocios.

¡Os deseo unos felices Reyes y a disfrutar de los peques (si tenéis)! :)

  1. Hola Carlos,

    El artículo para mí gusto ha empezado muy mal y ha acabado genial. Lo único que me gustaría aportar es un poco de piedad sobre las expectativas que la mayor parte de veces esperamos de nosotros mismos (de los demás ya depende de cada uno). Nadie nace enseñado y es la cruda realidad. Nadie nacemos sabiendo ser padres, ser emprendedores, ser proveedores o ser lo que sea. Si decidimos ser emprendedores y cada día que pasa siendo emprendedores damos todo de nuestra parte, estudiamos, nos informamos y la cagamos, es un cagada más en nuestra lista. Seguimos adelante. Pero nos tenemos que dar tiempo para asimilar las cosas y encontrar la decisión que creamos la mejor. Exigirnos el todo cuando no tenemos los conocimientos y la experiencia es innecesario. Si lo hacemos mal deliberadamente pudiendo hacerlo bien, es el problema. Es fácil decir que lo primero es atar el problema, ¿ y si no lo detectas ?. Si te vuelve el boomerang también hay que ser positivos para recibirlo. La aceptación de los éxitos y fracasos, aunque seamos los responsables, nos hace mejor personas :D

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  2. Pero sobre todo, no olvidar nunca que hay que conversar. La conversación con clientes, proveedores, socios, empleados, familia, amigos,… nos indicará las pautas a seguir.

    Como comenzaba el Manifiesto del Tren de Claves: Los mercados son conversaciones.

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  3. Lo que dices me hace acordar del libro “El mito del emprendedor” una de las principales tareas del emprendedor es educar a sus empleados, socios y clientes. El sistema debe centrarse en la educación de unos sistemas rentables y eficaces.

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  4. Pienso que la mejor educación es “dar ejemplo” transmitiendo conocimientos, valores, costumbres y formas de actuar, en el día a día. Deberíamos de servir de modelo tanto para los niños y los negocios, como en todos los ámbitos de la vida.

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  5. Se te olvida algo fundamental: nuestros hijos aprenden imitando, así que hemos de ser un buen ejemplo de todos los valores que deseamos inculcarles.

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  6. Me ha gustado mucho tu post, y lo mas importante no dejes para mañana lo que puedas hacer hoy no mires hacia otro lado cuando hay un problema, no niegues la realidad por dura que sea, hay un sistema que se llama get things done, GTD http://www.davidco.com/

    es muy bueno, lo recomiendo, y adoptar los métodos que te vengan mejor.

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  7. Ooohhh , que bonita historia . Me parece muy acertada tu similitud entre la educación de los hijos y la del entorno de la empresa. Y para los que tenemos hijos pequeños nos haces que visualicemos la situación perfectamente .
    Gracias , te leo todos los dias!

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  8. [...] que resolverse de manera urgente la próxima vez afróntate a ellos en cuanto antes. Tener una start-up tiene mucho que ver con la educación de niños. Si cierras los ojos una vez sin atacar un problema en el momento se convierte en una mala [...]

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