Mis sabidurías favoritas sobre emprender un negocio

Dentro de poco me podrás llamar cuarentón. Bueno, aun me quedan 2 añitos pero ya sabes que cuando vas como una moto la noción del tiempo se pierde.

Me gusta pensar que he llegado a una edad donde puedo dar consejos estilo veterano. El pelo además ya me está saliendo en gris así que eso le debería dar todavía más credibilidad al asunto.

sabioDerechos de foto de Adobe Stock

Llevo 13 años con esto así que inevitablemente acabas aprendiendo cosillas. Muchas las he tenido que asimilar dándome golpes en la pared. Otros se han podido adquirir con menos dolor.

Los gastos se pueden planificar, los ingresos no

Esto es una de las cosas que he aprendido de Luis Martín Cabiedes en los tiempos de Coguan. Es algo muy obvio pero hasta que no lo hayas vivido en primera persona no eres consciente de la gravedad del asunto.

Mis Excels siempre hacen magia. Como la gran mayoría de los emprendedores soy un “artista” cuando se trata de predecir futuros ingresos. Aquí está relacionada una segunda gran sabiduría. “Los planes nunca salen”. Al final únicamente puedes controlar lo que gastas. Cuando menos mejor porque eso hará aumentar tus probabilidades de supervivencia.

La perfección nada más existe en tu mente

Hoy mismo he tenido la suerte de hablar una hora con una empresaria experimentada que se lanza por primera vez al mundo online. Uno de los principales miedos era hacer el ridículo. Por el hecho de tener que enfrentarse a un universo completamente desconocido surge una gran inseguridad. Y es algo que cualquiera viviría de una forma muy parecida.

La compensación muchas veces se busca a través del perfeccionamiento de detalles. Después de muchos años te das cuenta que persigues algo que no existe. Además no merece la pena perseguir porque tal como nos indica el gran Pareto en la mayoría de los casos con el 80% ya nos podemos conformar. La perfección únicamente existe en tu cabeza. En el mundo real por mucho que la persigas no la vas a encontrar.

Un pasito pa’lante…

Hay una gran diferencia entre cuando tenía 20 y poco montando proyectos online y ahora. Antes pensaba que un gran golpe podía cambiarlo todo. Que podía lograr miles y miles de visitas hacia mis páginas porque había encontrado un truco mágico con el que todo se aceleraba.

Después de muchos años te das cuenta que es más bien como en la canción. “Un pasito pa’lante María…” Y luego el próximo y después uno más. Mientras que no te pares es muy probable que llegues algún día. En realidad empezar no es tan complicado. Lo que cuesta más es no quedarse parado.

El no ya lo tienes

Justo hoy lo he vuelto a vivir en primera persona. Me gusta preguntar. Eso es otra cosa que me diferencia del “pequeño Carlitos” que siempre llegaba el último cuando tocaba coger la botella de agua en la pausa del partido de fútbol. Cosa que cabreaba increíblemente a mi madre por cierto que es más bien todo lo contrario a mí a nivel de carácter.

Mirando atrás tampoco no entiendo lo que me frenaba. Tal vez la timidez. Hoy en día no tengo miedo al rechazo. El “no” ya lo tengo así que qué más da. Únicamente puedo ir hacia mejor y si no pregunto no me responderán.

Únicamente siguiendo estas pequeñas pautas igual no triunfas a la primera. Lo bueno es que tengas éxito o no irás aprendiendo. Eso te hará crecer. Y si no te rindes, algún día triunfarás.

 

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