Los malditos pequeños clientes “tocapelotas”

Dan mucho dolor de cabeza y poco de comer. Me refiero a los pequeños clientes. Yo no les suelo dar servicio y esto es la razón.

Llevo meses detrás de un proveedor. Para ser más preciso es un abogado. Entiendo que soy un pequeño cliente para él que le aporta poco al negocio. Seguramente pensará de mi como “tocapelotas” porque no paro de hacerle seguimiento dado que no escucho nunca nada de él.

cliente pesadoDerechos de foto de Adobe Stock

Está claro que no repetiré pero ahora tengo que aguantarme e ir este camino con este abogado hasta el final. También tengo claro que no le haré ninguna recomendación. Es fácil hacer las cosas más o menos bien y él lo está haciendo fatal.

Mi conclusión es esta. O bueno, tengo varias:

  1. Para empezar. Si no tienes tiempo para un cliente, dile que no puedes o mejor todavía recomiéndale alguien que va a poder darle un buen servicio.
  2. A lo que tú te refieres con “tocapelotas” es una persona que te está pagando con su dinero. Será poco para ti pero posiblemente mucho para él. Se merece el mejor trato posible por tu parte.
  3. Si no eres capaz de dar un buen servicio a un cliente pequeño, tampoco te mereces uno grande.

Yo desde mi agencia no puedo dar servicio a un pequeño cliente. No tengo la estructura para hacerlo y es más: tampoco quiero tenerla. Lo tengo claro es que detrás de cada cliente hay una persona. Si no le haces caso no te extrañes que te persiga. Es normal. Todo el mundo quiere que le hagan caso. Es cuestión de respeto y educación.

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