Los 40 son los nuevos 30

¿Los 40 son los nuevos 30? Es la duda que tengo hace tiempo aunque tras escribir me he dado cuenta que realmente no es la pregunta necesaria.

Esto es un título de un post que llevo hace tiempo en la cabeza. Antes de ponerme a escribir hice una búsqueda rápida en Google para inspirarme. Parece que no soy el único que piensa así. Cuando cumples 30 años piensas que una etapa de tu vida ha acabado. Luego te das cuenta que en realidad no es el caso. Sin sentirme todavía “mayor”, ahora con 35 miras atrás y la percepción es que los treintañeros son jovenzuelos. Tampoco he cambiado demasiado desde mi tiempo en la universidad. Incluso llevo todavía la mayoría de los jerseys de entonces por lo que puedes intuir que mi estilo de vestir tampoco ha cambiado demasiado (seguir la moda no ha sido nunca un tema que me haya preocupado demasiado).

40 años google

Tengo la gran suerte de poder “vivir al límite”. Tengo una mujer que me quiere, dos hijos preciosos, soy mi propio jefe (siempre que mis clientes y trabajadores me dejen), he vivido en varios países y practico deporte con objetivos ambiciosos. No puedo quejarme (aunque de vez en cuando lo hago pero como bien sabes el ser humano es débil por naturaleza). Nunca se sabe pero dudo que llegue algún momento en mi vida donde diga que “ojalá hubiera hecho esto o lo otro”. Si ahora tienes la sensación que te estoy vacilando es muy probable que tengas razón. Quiero que entiendas una cosa. No tienes tiempo para no tener tiempo.

Si ahora tienes la sensación de ser infeliz tienes que cambiar algo. No te esperes hasta que cumplas los 40. Nunca es tarde aunque ya hayas dejado atrás esa edad hace años. La felicidad no es un autobús que pasa y nunca vuelve. Tampoco es la suma de momentos positivos en la vida sino la sensación que tienes en un instante. Es precioso y fugaz. Hoy me siento fuerte pero mañana no sé si mi vida da un giro inesperado que cambie mi percepción del presente. Tengo la firme creencia y esperanza de que todo esto dependerá únicamente de mi. Es la actitud que ponemos cada día ante las cosas. Estas no ocurren por qué sí sino porque nosotros queremos.

Los que entienden la felicidad como un concepto que depende del destino de cada uno en muchos casos llegan a cumplir los 40 años y se dan cuenta que se encuentran en una crisis profunda. No es tanto el hecho de haber llegado a los 40 sino la certeza de ahora acercarse cada vez más a los 50. La felicidad no es un concepto de edad. Puedes tener 20 y ser la persona más infeliz del mundo o cumplir 80 y tener la sensación que tu vida nunca ha sido mejor.

Tu felicidad va a depender de tu capacidad de tomar decisiones difíciles. Puede significar tener que separarte de tu pareja porque hace años que ya no te sientes bien con él o ella. A veces únicamente una cirugía al corazón puede salvar al paciente. Pero claro, estas cosas dan miedo. Mejor ser infeliz con algo que conozco que afrontarse a una situación incómoda que podría ser peor. Ser feliz tiene un precio y depende de ti si estás dispuesto a pagarlo.

Sin duda alguna los 40 a día de hoy son los nuevos 30. Nos casamos más tarde y también los hijos llegan a una edad más madura. Somos más tiempo “egoístas” haciendo las cosas que nos gustan antes de “limitar nuestra libertad” y hacer un compromiso por algo más importante que nosotros mismos. Durante un tiempo somos capaces de aceptar este nuevo rol. Cuando los recuerdos de fiestas, viajes, ex-parejas y otras historias son más nebulosos dudamos sobre decisiones tomadas años atrás. Muchos empiezan a tener la falsa creencia que se están conformando con menos cuando en realidad no se dan cuenta que tienen más que antes. Hay que volver a apreciar el momento en vez de las oportunidades porque estás van y vuelven pero el instante es fugaz y nunca vuelve. No esperes hasta los 40, 50, 60, etc. para ser feliz. Es ahora.

  1. Puedes vivir 80 años “sin haber vivido”, o vivir 30 y vivir “on my way”, ni uno está bien ni otro está mal, es todo lo mismo y como bien dices, es una elección. El problema radica en que el 95% de la población vive “sin vivir” y al final de su vida sienten que le faltó un “algo” (se sienten incompletos), al fin y al cabo solo estamos para alimentarnos de experiencias e irnos así como nos llegamos: desnudos y quizás… solo en algunos casos… Plenos!

    Mi reflexión.

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  2. La felicidad es una sensación que nunca se alcanza, simplemente es una manera de vivir un camino(la vida).

    Toda la motivación sea intrínseca o extrínseca que tenemos por algo, se pierde por completo o casi cuando alcanzamos la meta que nos motivaba. Y automáticamente ya estamos pensando en algo nuevo que nos dará la “felicidad”.

    El ser humano además de débil es un consumidor muy egoísta y exigente, nunca está conforme si no le enseñas como ha de hacerlo.

    Hay que tomarse la vida con una estrategia win/win yo gano la vida gana, trabajar por hacer algo en la vida, mejorar la de los demás, aportar soluciones, o incluso aportar problemas para que otros los soluciones, dudas.

    Y que todo ello, llene nuestra vida, y le de un sentido.

    No hay más que leer los estudios que nos dicen de qué nos arrepentimos al morir y tratar de ser coherentes con ellos.

    Saludos.

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  3. Totalmente de acuerdo contigo. En ocasiones salir de la zona de confort y arriesgarse es la unica forma de empezar a cumplir los objetivos que siempre has tenido. El problema es que en muchas ocasiones, el miedo al cambio nos produce un estado de letargo consciente que nos ata para lanzarnos a hacer lo que realmente nos gustaria hacer. A veces necesitamos un despertador que haga reaccionar verdad?

    http://www.luisjsanchez.es/2013/12/10/cuanto-te-han-pagado-por-renunciar-a-tus-suenos/

    Te felicito por tu post y por tu blog.
    Un saludo

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  4. Totalmente de acuerdo Carlos,
    Sin duda hay que centrarse en disfrutar de cada momento de la vida y dejarse llevar por el fluir de lo que te apasiona, ilusiona y motiva, ya que solamente ahí, en el ahora, en el hoy reside la auténtica felicidad.

    Saludos!

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