Lo que he aprendido sobre usabilidad web desde que me lo he tomado en serio

Mi proyecto de consultoría también cubre una parte de usabilidad web. Desde entonces he vuelto a abrir un capítulo de un libro que tenía pendiente repasar.

Se puede resumir de forma rápida y acabamos antes. Desde que me he tomado el tema de usabilidad web en serio me he dado cuenta que sé demasiado poco sobre el tema. Tengo nociones sobre usabilidad web hace tiempo que van un poco más allá de si es mejor utilizar un botón verde o un botón naranja en una llamada a la acción pero tampoco mucho.

usabilidad webDerechos de foto de Adobe Stock

La magia está en los matices del asunto. Cuando sacas la lupa y te tomas el tiempo de analizar una web en detalle, descubres cosas sorprendentes.

La velocidad de carga de una web es un requisito básico

Todos lo sabemos o por lo menos lo hemos escuchado o leído en alguna parte pero pocos nos lo hemos tomado en serio. En ocasiones en la vida necesitas esos momentos donde pasas de conocimiento a convicción y sabes que ya es hora de tomarse el tema en serio.

En el proyecto de coleccionismo sabíamos que en este contexto teníamos desde los inicios un problema grave. 4-6 segundos eran insufribles. Ahora estamos en 1,5 segundos. El objetivo principal es mejorar la experiencia del usuario. Es increíblemente frustrante cuando haces clic en un enlace y la web no carga. Incluso si todavía no has trabajado demasiado en otros temas de usabilidad siempre le daría prioridad a la velocidad de carga de página porque si va rápida no es tan grave en comparación si necesitas 1-2 clics más para llegar al objetivo.

Añade clics y pasos al proceso si es necesario

Desde el desconocimiento siempre he escuchado que para mejorar la conversión hay que eliminar cualquier clic necesario. Esto igual era cierto hace 10 años (nunca llegué a comprobarlo) pero sin duda ya no es cierto a día de hoy.

Pesa mucho más asegurar al usuario que está haciendo las cosas bien o separar en 2 un paso para no saturar con demasiada información al usuario. A día de hoy la regla de los menos clics ya no es válida si la experiencia del usuario sufre. Mejor alargar un paso o dividirlo en 2 si las cosas se simplifican. A nivel de conversión se puede ver que muchas veces es una decisión acertada.

Hacer tests A/B es complicado

Este subtítulo puede sonar extraño tanto si tienes mucha experiencia como si tienes poca experiencia en el campo. En ambos casos no es sencillo.

El resultado que averiguas una vez no tiene que ser válido siempre

En ocasiones tienes una mejora pero es demasiado pequeña para ser válida o simplemente un resultado extraño que no se repite en una segunda ocasión. Antes de hacer cambios en la web, asegúrate que observas los cambios más de una vez bajo diferentes circunstancias.

Tienes que tener muy claro lo que comparas/cambias

Lo ideal en un test A/B es cambiar una cosa pequeña como el color de un botón o el texto de la llamada a la acción. No cambies ambas cosas a la vez porque si no será complicado averiguar quién es el responsable para la mejora.

El tipo de usuario y/o fuente de tráfico puede generar resultados diferentes

Y esto es más relevante todavía si te gastas miles de euros en publicidad. No se comporta de la misma manera tráfico de Facebook, de PPC en Google o de display. Típicamente diferentes fuentes de tráfico pueden atacar diferentes fases en el embudo de conversión por lo que el contenido y la forma cómo se presenta tiene que variar. No siempre es posible y menos si tienes todavía pocas visitas pero lo ideal es hacer pruebas diferenciando por las diferentes fuentes e incluso tipos de usuarios.

Pues ahora ya tienes claro que no lo tengo claro. Es un campo nuevo que me fascina y puede que se convierta en algo a lo que le voy a dedicar mucho tiempo. De momento pinta bien. Como siempre te iré contando las cosas nuevas que iré aprendiendo durante el proceso.

Stay tuned.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *