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La era de la start-up en un portátil y por qué a largo plazo no es sostenible

Las start-ups ya no se lanzan en un garaje sino delante de un portatil dando igual donde estés. Al principio es genial pero más adelante te das cuenta de los inconvenientes.

Es muy jodido sacar adelante una start-up. Perdona la expresión pero es como lo siento. Acabamos de lanzar la versión 2.0 de Quondos y aunque ahora la alegría domina sabemos que hay mucho curro todavía por delante. Hemos logrado hacer algo que no es tan fácil: lanzar un proyecto con muy poca inversión.

Emprendedor PortátilDerechos de foto de Fotolia

Ya no necesitas un garaje para montar una start-up

La era de los garajes era ayer. Ahora tenemos la era de los portátiles. Otros también lo llaman lean start-up pero en realidad no es del todo lo mismo. No te cuento nada nuevo si te digo que para montar un negocio no necesitas mucho más que un puesto de trabajo con una conexión a internet. Eso es la teoría, en la práctica sabemos que todo es un poco más complicado. Montar una start-up desde un portátil significa sacar provecho del fácil acceso a recursos y tecnología que está a nuestra disposición:

  • Uso de servicios en la nube: desde un hosting normalito (o uno con Amazon si necesitas algo más potente), un CRM para gestionar tu cartera, herramientas de analítica o marketing online, sistemas contables, etc. Nómbralo tú porque para todo existe un servicio en la nube que entre 10-100 euros al mes (o más según tus necesidades) puedes contratar para cubrir todas tus necesidades.
  • Contratar freelance en pocas horas o días: contratar un freelance forma parte de las tareas recurrentes de un emprendedor que monta una start-up desde su portátil. Existe una gran variedad de plataformas como Fiverr, Diez-Euros.com y otras para encontrar a un precio bajo tipos de servicio que en el mundo anglosajón se denominan commodities aunque este término típicamente se aplica más a productos que a servicios. En ocasiones puede merecer la pena pagar más cuando necesitas un mayor nivel de calidad.
  • Colaboraciones potentes con otras start-ups: las plataformas mencionadas o la contratación de freelance en general tienen sus límites. No todo se puede contratar de manera sencilla a bajo coste. En casos un poco más complejos tiene sentido colaborar con otras start-ups. Es más sencillo hacer cosas si uno está a la altura del partner por lo que no te recomiendo perder tu tiempo tocando a las puertas de Google o Microsoft. Ha sido mi caso recientemente cuando llegué a un acuerdo con Cincomasapp para lanzar una aplicación para mi nuevo proyecto maratoniano.es.
  • Comunicación con equipos vía Skype: algunas de las personas que contratas se convierten en colaboradores recurrentes y empiezan a formar parte de tu “plantilla”. Aunque no sean trabajadores con un contrato fijo, has llegado a un acuerdo donde cobran un fijo y/o variable según los objetivos acordados. No necesitas una oficina para comunicarte hoy en día. Con una cuenta de Skype puedes garantizar un flujo de continuación continuo.

Llevar una start-up desde un portátil es un infierno

“Si, todo muy bonito lo de montar una start-up desde un portátil pero es un infierno”. Estoy totalmente de acuerdo contigo. No todo es tan bonito como lo he pintado en el primer párrafo. Cuando llegas a cierta etapa empieza a ser muy poco eficiente la gestión desde un portátil. Después de Coguan he querido evitar a toda costa volver a meterme otra vez todo el día en una oficina pero tras casi 1 año trabajando desde casa empiezo a echarlo de menos.

1. La flexibilidad impide estabilidad en los procesos

Tener flexibilidad es un criterio que se puede convertir en una cara con dos monedas en algunos campos. Contratar a personas para que trabajen para ti a tiempo parcial también significa que no puedas tirar de ellos en cualquier momento. Si tú quieres flexibilidad en la contratación, ellos también (y con razón) van a pedirla. Esto impide hasta cierto punto establecer procesos estables porque no puedes contar al 100% de la disponibilidad en cualquier momento de tus colaboradores.

2. El cara a cara no tiene precio

Comunicar por Skype está muy bien para coordinar tareas sencillas. La vida en una start-up no consiste únicamente en este tipo de actividades que se pueden realizar sin instrucciones más detalladas. El cara a cara no tiene precio. Poder verse y leer el lenguaje corporal ayuda a evitar malentendidos que genera una comunicación por escrito. Mi regla es que no escribas un mail si quieres que te entiendan. Tonterías como salir a tomarse un café durante 20 minutos que antes considerabas una pérdida de tiempo se echan de menos.

3. Falta de separación entre ocio y trabajo

La falta de separación entre la vida personal y el trabajo es un problema que no surge únicamente de la falta de una oficina externa. Si no dispones de una la cosa es empeora incluso. No te tomas prácticamente ningún descanso. Lo peor de todo es que no te das cuenta por lo que corres el riesgo de quemarte poco a poco. El tiempo que le dedicas a tu familia sufre si no empiezas a obligarte a tomarte algunos descansos. Hace un par de años hubiera sido casi imposible para mi frenarme. Ahora me lo puedo “justificar” porque se que lo hago para ello y no para mi (evidentemente también para mí pero con ese argumento no es suficientes para autoconvencerme).

4. Dificulta la expansión del negocio

Hemos reinvertido una parte importante de las ventas de los últimos 9 meses para ir puliendo las deficiencias más importantes de la primera versión de Quondos. Ha sido un paso muy necesario y casi tardamos demasiado tiempo para llegar a este punto. Nuestro objetivo es convertir nuestra start-up en un negocio estable. Existen referencias en Estados Unidos que han logrado con un modelo parecido decenas de miles de usuarios de pago. Sabemos que podemos llegar ahí algún día pero requiere dar los próximos pasos y profesionalizar todo lo que estamos haciendo. El reto más importante será suavizar el enlace fuerte que tiene el proyecto con Alex y conmigo para poder llevarlo al próximo nivel. Esto incluye también la posibilidad de buscar financiación externa. No es algo que en este fase nos estemos planteando de manera seria pero nunca se sabe…

En estos momentos domina la felicidad de haber alcanzado un hito importante con Quondos. Seguramente en breve tendremos que dar el próximo paso y dejar atrás la fase de “start-up portátil”. No es fácil detectar o aconsejar cuando exactamente ha llegado este momento. Desde mi experiencia puedo decir que es algo que sientes. Te das cuenta que ciertas cosas podrían ir mejor y sabes que para ello hay que dar el paso. Ahí lo dejo…

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  1. Se echaba de menos un post como este donde se aporta experiencia personal y un ejemplo de dónde se han encontrado los límites.

    Gracias.

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  2. La cuestión es definir si tu start-up es puramente tecnológica (online) o necesita también de algo personal (offline). Si es sólo lo primero, con un buen equipo informático es más que suficiente con alguna que otra entrevista personal a clientes y proveedores para pulir los últimos detalles.

    Si necesita algo más offline, una solución relativamente sencilla son las plataformas de coworking. Personalmente, hace tiempo que le sigo la pista a ésta en Madrid: http://www.utopicus.es/es

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  3. Estoy de acuerdo. Convertir una startup en una una empresa rentable no es facil.
    Incluso hay todo un trabajo previo antes de llegar a la laptop que lleva horas y gran parte de tu sueño y materia gris.
    Tengo algunos fracasos en mi haber y mi historia cuenta que si no hay una idea bien desarrollada, la cosa se va al cuerno rapidamente…
    Abrazo

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  4. […] Ha llegado el momento. Antes de ayer firmamos un contrato para alquilar de forma compartida con otra empresa unas oficinas. Es una paso importante para Quondos ya que definitivamente dejamos atrás la era de la start-up portátil. […]

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  5. […] contento de haber dejado atrás la fase de start-up en un portátil porque las ventajas de estar cerca de tu equipo son enormes. El hecho de poder acercarte al […]

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  6. […] Aquellos tiempos en los que llevábamos nuestro negocio como una start-up desde el portátil. Nadie te molestaba. Lograba trabajar el doble que lo que consigo ahora desde la oficina. Las […]

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  7. […] las oficinas de Quondos. En comparación con los tiempos cuando éramos una start-up que funcionaba desde el portátil logro sacar únicamente un tercio de las […]

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