El problema de las pequeñas tareas y por qué supone un problema decir “si”

Decir “si” te puede llegar a costar mucho tiempo. Valora tu tiempo y piénsatelo dos veces. No puedes caer bien a todo el mundo así que empieza a practicar: “¡no!”

Ha llegado el momento de entrenarse. No, no estoy hablando del comienzo de mi plan de entrenamiento de 39 semanas para mejorar mi marca de maratón. Hablo de practicar a decir más a menudo “no”. Es algo que me cuesta bastante y es el principal culpable de la vida a 180 que estoy llevando estos últimos meses.

Decir noDerechos de foto de Fotolia

Es fácil decir “no”. Bueno, en teoría. Es una palabra breve, no muy complicada de pronunciar y realmente no se puede confundir con “si”. Ahora te estarás preguntando. “¿Qué nos quiere contar este tío?” A ver, igual empiezo a ir un poco al gran porque sino te voy a perder.

Los pequeños “si” se convierten en montañas

Típicamente las personas organizamos nuestro día, la semana o el mes pensando en bloques de tareas. P.ej. “realizar la contabilidad del mes pasado”, “preparar presupuesto”, “ir al supermercado”, etc. Hasta aquí bien. Cada uno tiene un sistema diferente pero al final priorizamos tareas por urgencia e importancia (o eso deberíamos) y luego por tamaño. Una tarea grande que requiere más tiempo obtiene casi automáticamente visibilidad porque ocupa más espacio en nuestra agenda y mente. Perfecto. ¿Pero qué ocurre con las pequeñas tareas?

Para empezar el gran problema es su falta de visibilidad. No las percibimos y nos las planificamos porque parecen insignificantes a primera vista. Responder un comentario en el blog, escribir un mail, hacer una llamada, buscar una información, etc. Responder a un correo igual no te requiere más de 5 minutos. Eso no es el problema. Pero tener 30 correos en tu bandeja de entrada convierte esta tarea pequeña en una montaña. Puedes pasar medio día de esta manera y acabar frustrado cuando te vas a comer porque tienes la sensación de no haber hecho absolutamente nada.

Ha llegado el momento para decir “no”

Los seres humanos somos una especie muy débil. Yo el primero. Aunque sepas que no es posible (y no tiene sentido) quieres caer bien a la gente. A mí personalmente no me va demasiado el mal rollo aunque en ocasiones sea inevitable. ¿Qué es la consecuencia de todo esto? Pues que quieres cumplir con todo el mundo: responder a cada comentario, comunicar con todos los lectores que te envían un mail, responder el 100% de los tuits, echar un cable para montar el blog de un amigo, etc.

Victor Iturrioz dice en un post publicado en un post de Quondos que se ha convertido casi en viral que “se acabo lo de trabajar gratis” y yo añado “sin sentido”. El se refiere más a un contexto de agencia y freelance pero también se puede aplicar al mundo del blogging. Una cosa que me extraña es cuando recibo mails con preguntas que se tratan en detalle en este blog. Hay que tratar el tiempo de otros de manera respetuosa. Antes de que alguien me haga una pregunta debería haberse leído el blog (o eso es lo que pienso). Esto no se aplica únicamente conmigo sino con cualquier persona. Antes de hacer perder el tiempo a nadie deberíamos preguntar a nuestro amigo (o enemigo en función del qué lado estés) Google porque igual él ya tiene la respuesta.

El tiempo vale oro y hay que tratar el propio y el de terceros con el cuidado que se merece. Así que no queda otra. Repite conmigo: “no”. Venga, mas fuerte: “NO”. ¿Eso es todo?: “¡QUÉ NOOOOOOO!”. ¡Mucho mejor! ¿Ha sido fácil no? ;)

  1. Totalmente de acuerdo. A mi me cuesta horrores decir que no, pero poco a poco voy aprendiendo a frenar a ese tipo de gente que quiere sacarte hasta la última gota de información para evitarse tener que buscarla ellos.

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  2. Cómo sois los alemañoles. Con lo que sencillo que es abrir una pestaña en tu blog que diga algo así como ¿Nuevo por aquí?. Y ahí describes unas líneas básicas del trato que vas a tener con tus seguidores, comentaristas,…

    Si alguna vez hubiera una queja, siempre le puedes responder: ¿Te leíste la página Nuevo por aquí?.

    A modo de ejemplo y sin que sirva de precedente, #Jerby acaba de hacer hoy la suya y está por el momento así: http://wp.me/P42IOm-8O

    Obviamente, es una página que se puede ir cambiando a medida que vaya evolucionando cada blog.

    Nota.- Por aquello del copyright, esta idea la ha dado Víctor Campuzano en su blog. Yo sólo la he enREDado un poco…

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  3. Muy acertado Carlos. “En los detalles está el diablo”. tanto en las Micro tareas, como en los proyectos.

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  4. Es complicado caerle bien a todo el mundo y lograr tus objetivos. Es normal que si no tenemos un tiempo infinito no podamos hacer de todo. Yo soy el primero que me veo a veces desbordado por la cantidad de emails que recibo en mi blog y no puedo contestar a todos.

    A veces me siento me siento culpable por no poder abarcarlo todo y creo que es un error y es normal a la vez. Somos personas.

    Aun así siempre respondo a los emails aunque sea escuetamente agradeciendo el interés, y eso no tarda más de 15 segundos y es infinitamente mejor que no decir nada, pues nuestro interlocutor puede pensar que pasamos de él.

    Un saludo Carlos, te seguiré leyendo como siempre.

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  5. Pues estoy de acuerdo contigo, Carlos,
    sobretodo si hay un montón de cabezasloca que te proponen proyectos el doble de descabellados jejeje

    Agregaría al artículo el decir ¡NO! a algo que ya estás haciendo. Cuando terminé el proyecto fin de carrera ambienándolo en algo realmente genial para la humanidad (http://www.car.upm-csic.es/bioingenieria/hyper/media.html) tuve que decir “hasta aquí”, porque entre trabajo, varias actividades, alguna charla y avanzar en HYPER…no podía más con mi cuerpo (que empezó a desvirtuarse) ^^

    De modo que no solo hay que decir no a lo nuevo, sino de quitarnos hierro de encima para poder hacer otras tareas que nos gustarían.

    Gran artículo, como siempre

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  6. Estupendo y sabio artículo. Necesito leerlo muchas veces. Muchas veces. Muchas veces…
    Un saludo

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  7. Hola Carlos,

    me recuerda a lo que significa hacer una pregunta a mi marido. Normalmente su respuesta es: “Google is your friend” :).

    Saludos :)

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  8. […] El artículo también me ha valido una mención en el blog de Carlos Bravo: […]

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  9. El otro dia en mi empresa hicimos un grupo de trabajo sobre la gestión del tiempo. La conclusión resumen sería: podemos empezar un numero X de tareas, si superamos ese numero X es menos productivo ponernos en nuevas tareas pues no acabaremos las que tenemos empezadas. Y lo importante no es cuantas tareas tenemos en curso sino cuantas somos capaces de terminar.

    saludos!

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  10. Enorme Carlos!

    Has dado con mi objetivo #1 de 2010: aprender a decir “no”. ¿Imaginas cómo acabó? Que pasó a serlo del 2011, 2012…y ya en 2013 mejoré y en 2014 creo que sigo mejorando, pero poco eh, sin confiarme.

    Sólo añadiré una cosa, con permiso, al hilo de tu conclusión: “No esperes que alguien que no valora su tiempo, valore el tuyo.” (píopíalo que diría Víctor jeje) Así que cuando alguien te dé un no, no lo tomes como algo personal, piensa que ese tipo valora su tiempo y sabrá respetar el tuyo.

    Saludos,

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  11. Yo llevo un tiempo trabajando en decir “no”, desde la parte social, familiar y eso, hasta la parte de productividad. Una tarea que no es nada fácil, pero que es necesaria si queremos hacer otras cosas, ser más productivo y feliz en nuestras vidas.

    PD. Te dejo el primer escrito que hice sobre el tema en el 2012: http://dianagarces.com/decir-que-no/

    Un saludo,

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